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bienvenidosalafiesta: cuaderno de notas y diccionario de autores y obras de literatura infantil y juvenil    
bienvenidos a la fiesta
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miércoles, 30 de septiembre de 2020

Ya dije, hace pocas semanas, que son muchos los libros infantiles que tratan sobre árboles. A ellos se puede sumar Arbolidades (2020) un libro de poemas muy breves, a veces como reflexiones, de David Hernández Sevillano. Unos se fijan en algún árbol concreto, otros en algún animal cercano a un árbol, todos intentan atrapar alguna emoción o sensación al modo de un haiku. Las sugerentes ilustraciones de Maite Mutuberría ocupan páginas completas y acompañan algunos.

David Hernández Sevillano. Arbolidades (2020). Pontevedra: Kalandraka, 2020; 60 pp.; col. Orihuela; ilust. de Maite Mutuberría; ISBN: 978-84-1343-018-8. [Vista del libro en amazon.es]

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RuzzierPaseoBarca.jpg
martes, 29 de septiembre de 2020

Un paseo en barca y otras historias, de Sergio Ruzzier, tiene igual estructura y el mismo atractivo que La fiesta y otras historias. Esta vez, en Un paseo en barca, Chic imagina amenazas de monstruos marinos, piratas, naufragios. En La tarta de chocolate, Chic está nervioso y no se atreve a abrir el paquete que ha recibido porque si es una tarta de chocolate, las tartas le gustan mucho y siempre come demasiado. En El amanecer Chic se empeña en ir con Fox a ver amanecer pero se retrasa mucho. Como las historias previas citadas, estas están muy bien contadas gráficamente y son graciosas, pues el preocupón e hiperimaginativo Chic es todo un personaje que contrasta bien con el sereno y sensato Fox.

Sergio Ruzzier. Un paseo en barca y otras historias (Fox & Chic. The quite boat ride and other stories, 2019). Madrid: Liana, 2020; 45 pp.; trad. de Marta Tutone; ISBN: 978-84-949830-8-5. [Vista del libro en amazon.es]

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sábado, 26 de septiembre de 2020

He aprendido mucho de los libros que he leído del crítico de arte australiano Robert Hughes (1938-2012), que me han dado muchas pistas de interés aunque no siempre me parezcan acertados sus juicios. Las notas que he puesto aquí son estas:

—De A toda crítica. Ensayos sobre arte y artistas (1990): Contención al juzgar, Una reliquia fosilizada, Vaciar la realidad.

—De El impacto de lo nuevo: el arte en el siglo XX (1990): En el arte no hay progreso, Pensar en términos de necesidades humanas, Limitaciones de la televisión, Hilo musical para los poderosos, Vidas inocentes aplastadas, Para juzgar algunas obras de arte.

—De Visiones de América: la historia épica del arte norteamericano (1997): Ancianos respetados..., Ollas periodísticas en ebullición, Temas poderosos, Vida renovada.

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viernes, 25 de septiembre de 2020

Indico algunos comentarios más de Claudio Magris, en Instantáneas, de los que tomé nota.

Esta observación acerca del arte de los iconos: «En la catedral de San Nicolás en San Petersburgo —la provincia se llama todavía Leningrado— apenas se entra, a la derecha, hay una pintura, una gran tabla con varios recuadros, todos obviamente de tema religioso y caracterizados por la maravillosa inmutabilidad de los iconos, no rígida detención del tiempo, sino eternidad de instantes llenos de gracia y de significado, que trascienden al tiempo y a su fugaz paso».

Observa y oye una discusión de una pareja mientras viaja en el tren, y comenta: «Creo que fue Karl Kraus quien inventó la expresión “la cosa peor es la palabra justa en la boca equivocada”. Por ejemplo —aunque se trata de ejemplos demasiado fáciles— la palabra “patria” en boca de un nacionalista o bien “Dios” en boca de un mojigato intolerante; “mamá” en boca del orador de un family day o “diversidad” invocada en cualquier marcha o desfile». Hay palabras en sí mismas justas e inteligentes que se vuelven inútiles y dañinas porque «para ser verdaderamente justas y provechosas tendrían que haber (...) salido, tal cual, de otra boca».

A propósito de una noticia sobre la censura de un cuento de Andersen, para limpiarlo de elementos cristianos, habla de que estamos en una etapa decisiva de la historia universal de la censura. Después de una exposición sobre modos de censura del pasado termina del siguiente modo bromista: «En el fondo, los editores que imponen —con frecuencia, parece, en Estados Unidos— un final feliz a una novela que el autor había terminado en tragedia o viceversa, según los cálculos de la audiencia del momento, hacen ya algo muy similar. Estas revisiones darían trabajo a legiones de literatos en paro. Incluso la historia de la literatura se enriquecería con todas estas variantes; cada artista transformado en Proteo, cada libro personalizado y prefabricado a medida del posible lector, una biblioteca de Babel multiplicada. Todos quedarían contentos, confirmados en sus propias expectativas y pretensiones y nunca cuestionados por sus convicciones. Un libro, decía Paul Valéry, ayuda a no pensar y, en el fondo del corazón, esto es lo que cada uno de nosotros desea con más fuerza».

Hablando de cómo el resentimiento es a veces «una llave de la historia, individual y general», comenta que «hay una boca ácida —de dolor de tripa, se dice en Trieste— que no siempre es sufrida experiencia del dolor, sino orgullosa renuencia a sentirse comprendidos y satisfechos, a diferencia de ese personaje recordado por Isaac Bashevis Singer en sus memorias de infancia, un pobre diablo en cuyo rostro «había siempre una expresión de satisfacción». Máximo el Confesor, teólogo y mártir cristiano del siglo VII, decía que la oscuridad y la tristeza ocultan con frecuencia un consciente o inconsciente rencor. Las grandes fes religiosas conocen bien el abismo del dolor, el sudor de sangre de la desesperación, pero no se deleitan en eso, al contrario, aman la alegría: la serenidad budista, la dicha franciscana, el Vidente de Lublin, un santo judeooriental que amaba a un pecador impenitente porque, a pesar de sus muchas caídas, había conservado intacta la alegría. (...) Solo cuando puedes volver a reír, decía un escrito que leí hace más de treinta años en la puerta de la catedral de Linz, has perdonado de verdad».

Claudio Magris. Instantáneas (Istantanee, 2016). Barcelona: Anagrama, 2020; 160 pp.; col. Panorama de narrativas; trad. de Pilar González Rodríguez; ISBN: 978-8433980557. [Vista del libro en amazon.es]

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ThummlerTejasVerdes.jpg
jueves, 24 de septiembre de 2020

Ana de Las Tejas Verdes: novela gráfica, de Brenna Thummler y Mariah Marsden, resume bien el argumento y, sobre todo, el espíritu de la novela en la que se basa. Empieza con la inesperada llegada de la pecosa pelirroja Ana junto a los hermanos Cuthbert, el tímido Matthew y la aparentemente áspera Marilla, y se suceden episodios como la recepción que le hace su vecina chismosa y, al fin, buena persona, la señora Lynde; o su amistad con Diana Barry y su rivalidad con Gilbert Blythe; hasta que, pasado el tiempo, Ana va a ser maestra del pueblo.

La realización en cómic está cuidada: la narración avanza con viñetas dispuestas en dos o tres filas y dos o tres columnas, que se alternan con imágenes a doble página o de página completa que normalmente muestran paisajes y escenarios boscosos o de vida rural con mucho encanto. Las figuras tienen un aspecto aparentemente desaliñado, como si se deseara presentarlas sin atractivos artificiales. Están conseguidas las ilustraciones que muestran los frecuentes momentos tanto de hundimiento como de exaltación de la heroína, y aquellas en las que, al ver a los personajes de espaldas, como la misma cubierta, se sugieren sus emociones.

El comentario anterior me da la oportunidad de recomendar Aprender a escribir con Jane Austen y Maud Montgomery, de Inger Enkvist, un libro en el que se dan los datos biográficos necesarios para entender bien a Lucy M. Montgomery y se explican con claridad los grandes méritos de su serie sobre Ana la de Tejas Verdes. La autora sueca habla de su equilibrio: de cómo en ella se combinan bien la razón y la emoción, de cómo no hay ataques a las personas aunque se muestren bien sus defectos, de lo bien que se contrasta lo romántico y lo cotidiano. Señala, con palabras de otros críticos, que la prosa está mucho más cuidada de lo que parece, que la escritora trabaja más con las emociones y los pensamientos que con la trama, que describe bien una sociedad patriarcal en la que, sin embargo, son muchas mujeres las que llevan la voz cantante.

Explica luego que «los libros de la serie no son exactamente iguales ni en el enfoque temático ni en las técnicas: Ana y la Casa de sus sueños es la novela más intimista; Ana, la de la Isla plasma el ideal de la educación superior para la mujer; Rilla, la de Ingleside es el libro más conectado con los acontecimientos políticos; Ana, la de los Álamos ventosos describe las dificultades de Ana en un puesto de trabajo de responsabilidad y desde el punto de vista de la técnica, la autora experimenta con una narración basada en cartas y escrita en primera persona; Ana, la de Ingleside enfoca la educación familiar; El Valle del arco iris es un acercamiento a lo que podría ser una educación para adolescentes, respetando la integridad moral del joven; y The Blythes are Quoted nos permite contemplar a Ana y a Gilbert en su edad madura. De modo transversal, el personaje de Susan Baker crece en importancia y se convierte en protagonista en las cinco últimas novelas dando voz a la opinión pública».

En resumen, sigue Enkvist, «Montgomery escribe sobre la educación pero se debe subrayar que por educación entiende algo así como el arte de vivir. Se trata de conocerse a sí mismo y saber convivir con los demás, respetando la integridad del individuo. El énfasis está en el desarrollo moral y estético, y no solo en el intelectual». Son las suyas «novelas de una comunidad y de los individuos en ella; son novelas de desarrollo y crecimiento, de educación que también es autoeducación». Y son novelas que, «al no tener descripciones de sentimentalismo, sexo o violencia, son aceptables para diferentes edades y culturas», y que, al no tener una agenda ideológica que se desea imponer, tienen una neutralidad que resulta decisiva para que pierdan actualidad.

Brenna Thummler. Ana de Las Tejas Verdes: novela gráfica (Anne of Green Gables: A Graphic Novel, 2017). Guión de Mariah Marsden, adaptación de la novela de L. M. Montgomery. Madrid: Maeva, 2020; 230 pp.; trad. de José C. Vales; ISBN: 978-84-17708-67-2. [Vista del libro en amazon.es]
Inger Enkvist. Aprender a escribir con Jane Austen y Maud Montgomery (2015). Madrid: Fragua, 2015; 154 pp.; col. Escritura Creativa 4; edición y prólogo de José Manuel Mora Fandos; ISBN: 978-84-7074-664-2. [
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miércoles, 23 de septiembre de 2020

La curiosa librería, de Shinsuke Yoshitake, es un librito que se puede llamar álbum pero también cabría considerarlo cómic pues en cada página hay varias imágenes que, aunque no estén recuadradas por viñetas, presentan sucesivos momentos de la narración.

En la cubierta vemos al dueño de La curiosa librería y leemos que son «especialistas en libros sobre libros», la misma información que se da en la primera doble página. La siguiente doble página, unos estantes con libros, actúa como un índice de lo que se mostrará después: «Libros peculiares» —y en los lomos leemos: Cómo cultivar un árbol escritor, Libros hechizados del mundo, etc.—, «Artilugios» —El robot de lectura, El transformador de portadas—, «Profesiones» —Cómo envolver libros, Campamento intensivo para libreros…—, «Acontecimientos» —Festivales singulares, Un viaje de lectura por el mundo…—, «Lugares famosos» —La bibliolápida, La biblioteca sumergida…—, «Libros que hablan de libros» —¿Por qué los libros tienen forma rectangular?, Una página al año…—, «Librerías y Bibliotecas» —La belleza de las bibliotecas, Soñando con un best-seller…—. Luego, cada sección se introduce con un lector que se asoma a la librería y le pide al dueño libros de uno de los apartados; a continuación se despliega el contenido de cada «libro» y, en cada página, hay varias escenas con algún texto bromista explicativo.

Al igual que los otros libros del autor que conozco este también apunta más bien a lectores algo mayores pues es todo un alarde imaginativo que disfrutarán, en especial, los entusiastas de los libros, las librerías y las bibliotecas. Son muchas las ideas disparatadas pero no faltan las de sentido común: por ejemplo, al final, un cliente le pregunta al sonriente librero si tienen algún libro sobre un método infalible para lograr un best-seller y la respuesta es un «Lo siento, no tenemos».

Shinsuke Yoshitake. La curiosa librería (Arukashira Shoten, 2017). Madrid: Pastel de Luna, 2020; 104 pp.; trad. de David Fernández; ISBN: 978-84-16427-33-8. [Vista del álbum en amazon.es]

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martes, 22 de septiembre de 2020

Las palabras que se llevó el viento, de Mónica Calvo y Paloma Sánchez Ibarzábal, es un álbum de amor a los relatos y a las palabras. Se nos cuenta que el padre de Susi le cuenta cuentos cada noche y un día tiene que hacer un viaje. Entonces, esa noche, el viento entra en la habitación de Susi, se lleva las palabras que usaba su padre, y Susi sale a buscarlas.

El relato juega con el atractivo que siempre tienen los juegos de palabras: cómo se producen cambios de sonidos y significados con mínimos cambios, cómo a Lobo se le pone de sombrero la G de Gorro y se transforma en G-Lobo cómo Noventa se transforma en No-venta. Atraen las imágenes, que tienen intensidad y colorido (y en las que, me dice un amigo diseñador, destacan los usos tan variados del negro), y que pasan de los escenarios hogareños del principio, a los nocturnos que recorre Susi cuando abandona el faro en el que vive y se interna en el bosque, y a los crecientemente luminosos que vienen con el amanecer.

Mónica Calvo. Las palabras que se llevó el viento (2020). Texto de Paloma Sánchez Ibarzábal. Madrid: Narval, 2020; 48 pp.; ISBN: 078-84-121646-0-2. [Vista del álbum en amazon.es]

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sábado, 19 de septiembre de 2020

Del escritor Samuel Johnson (1709-1784), tal vez el más influyente e importante crítico literario inglés, he puesto estas notas:

—De El patriota y otros ensayos (1750, 1751, 1753): ¿Viajar para no llegar?, Para escritores que aspiran a la fama, Sensibilidad exacerbada, Motivos para leer, Burbujas de fama postiza, Qué cosas merecen ser deseadas, Consejo para escritores primerizos,

—De La historia de Rasselas, príncipe de Abisinia (1759): Una elección de eternidad.

—De Prefacio a Shakespeare (1765): Opiniones incontestables.

—De Ensayos literarios: Amabilidad y juicio, La obligación de mejorar el mundo, Una convicción, Benefactores públicos..., Contra los pensamientos estrechos.

—De Vida de Samuel Johnson (1791), de James Boswell: Milagros del amor, Ojalá los generosos fueran ricos, Instrucción provechosa, Juicios ajustados .

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MagrisInstant.jpg
viernes, 18 de septiembre de 2020

Instantáneas contiene textos publicados en prensa por Claudio Magris, normalmente tomando pie de algo que observa, o de algo que piensa con motivo de alguna noticia, o de alguna anécdota que le ha ocurrido, o de algún episodio literario que recuerda. Vale la pena conocerlos, por su agudeza y su buen humor, y porque la mirada reflexiva de Magris ayuda a entender mejor la realidad.

Así, de una noticia que acaba de leer, acerca de la posible destrucción de treinta mil embriones congelados, indica que «revela la perversión con la que a menudo se tergiversa el justísimo concepto de la calidad de vida: más que tratar de proporcionar una calidad de vida digna a quien no la tiene, se lo elimina».

En relación a las que se han dado en llamar noticias del corazón, en las que piensa con motivo de una visita a la cárcel para hablar de literatura con los presos, comenta: «También el corazón, escribe Flaubert, tiene sus letrinas, pero no se entiende por qué hay que espiar estas letrinas por el ojo de la cerradura, invitando a hacerlo a otros miles, o por qué hay que abrir la puerta de la propia letrina mientras se está ocupado en evacuar, e invitar a otros a mirar».

A propósito de la publicidad televisiva señala que, «si bien es de verdad una pesadez que estropea el honesto entretenimiento de quien querría ver una transmisión, es también un gran cuaresmario, el heredero de la universalidad de los Misterios medievales en los que toda belleza, riqueza y poder terminan en cenizas. Si no existieran las casas productoras de desodorantes, depilatorios, compresas y champús, ¿quién recordaría aún que estamos destinados al polvo?»

Habla de una producción televisiva sobre la famosa Sissi y comenta que la emperatriz también fue «poeta, autora de muchos delicados poemas, vaporosos y renqueantes que, según ella, le habían sido dictados desde el más allá por Heine, a través de un médium al que ella acudía, sobre lo que un genial consejero de la corte, que ha quedado en el anonimato, observó: “Se ve que Heine, después de morir, empeoró”.»

Claudio Magris. Instantáneas (Istantanee, 2016). Barcelona: Anagrama, 2020; 160 pp.; col. Panorama de narrativas; trad. de Pilar González Rodríguez; ISBN: 978-8433980557. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 17 de septiembre de 2020

Un tambor diferente, la primera novela de William Melvin Kelley, es una historia que fue un éxito en Estados Unidos cuando se publicó, dos años después de Matar un ruiseñor, por la fuerza de su argumento y por su buena prosa, y porque coincidió con los momentos álgidos del movimiento por los derechos civiles.

Tiene lugar en 1957, en el sur de los Estados Unidos, en una ciudad imaginaria llamada Sutton. El acontecimiento central de la historia es que Tucker Caliban, un joven afroamericano, destruye sus campos, mata a sus animales, e incendia su casa, y después toda la población negra abandona la ciudad. La novela cuenta cómo ha llegado a suceder eso a través de la mirada de distintos personajes blancos. Todo se acaba centrando en la historia de la familia Wilson, de la que fueron esclavos el abuelo y el padre de Tucker, y en la que también creció él hasta que compró sus propias tierras.

La novela, con toques autobiográficos, tiene interés para quienes sigan la particular historia del racismo en los Estados Unidos y, desde un punto de vista literario, lo tiene por lo bien que se presentan ciertos ambientes y por su inteligente construcción. Se puede poner como ejemplo de cómo usar el recurso de combinar distintos puntos de vista, también el de un niño que lo ve todo con asombro e incomprensión, para mostrar y para comprender algo mejor las mentes de muchos. El título tiene que ver con una cita de Thoreau: «si un hombre no desfila al paso de sus compañeros, será quizá porque oye el ritmo de un tambor diferente».

William Melvin Kelley. Un tambor diferente (A Different Drummer, 1962). Madrid: Siruela, 2020; 255 pp.; col. Nuevos Tiempos; trad. de Carlos Jiménez Arribas; ISBN: 978-84-17996-67-3. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 16 de septiembre de 2020

Igual que otros libros semejantes ya mencionados de Philip Reeve y Sarah McIntyre, Un poni en las nubes es un libro infantil eficaz, de los que cumplen su función de hacer pasar un buen rato. Su primer protagonista es un chico llamado Max que desea una mascota. El segundo es un poni volador llamado Kevin que llega a la habitación de Max un día de gran tormenta. Además, se produce una gran inundación en la ciudad, que acaba parcialmente bajo el agua, y, como a Max se le han acabado las galletas de crema que le gustan a Kevin, se monta en él y da un paseo por la ciudad resolviendo, de paso, algunos problemas. El libro es divertido, por su tono disparatado, porque tiene bromas amables, y porque las ilustraciones a dos tintas son graciosas y añaden guiños a la narración.

Philip Reeve. Un poni en las nubes (The legend of Kevin, 2018). Madrid: SM, 2019; 164 pp.; col. El Barco de Vapor, azul; ilust. de Sarah McIntyre; trad. de Xohana Bastida; ISBN: 978-84-9182-561-6. [Vista del libro en amazon.es]

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TeckentrupArbolAmistad.jpg
martes, 15 de septiembre de 2020

No me suelen gustar los álbumes con mensajes educativos directos. Sin embargo, sí me han gustado muchas cosas de El árbol de la amistad, porque, como en todos los álbumes de Britta Teckentrup que conozco, la composición es excelente y la autora tiene un notable talento para sacar partido argumental a los pequeños troquelados que suele hacer.

En las páginas izquierdas, en escenas oscuras y recuadradas que van aumentando de tamaño, se ven niños enfadados o discutiendo: en medio de ellos surge una grieta, que es un troquelado que se hace más grande según avanza el álbum; en las páginas derechas, en escenas luminosas cuyos recuadros también van ganando espacio, se ven niños cordiales que se tratan cortésmente y en medio de ellos crece un árbol, el mismo troquelado de antes, que también va creciendo. Los textos que acompañan las imágenes son explícitos, tal vez demasiado, y, además, repiten el mismo punto una y otra vez (se podrían haber buscado motivos distintos para los enfados…). La resolución final, la mezcla entre los chicos y chicas de un lado y de otro, está conseguida gráficamente: los niños de la derecha rompen su recuadro y entran en el de la página izquierda y la ilustración final es una doble página. Eso sí, corresponde a los educadores completar los mensajes positivos y buenistas del álbum —«si estamos todos juntos, ¡podemos alcanzar nuestros sueños!»—… Cabría pensar en preparar el álbum en positivo: en vez de señalar primero las discusiones y luego que mejor es la buena educación, señalar primero la belleza de la cordialidad e indicar que, sin embargo, a veces puede romperse; pero, al pensar esta posibilidad con unos amigos, veíamos que habría problemas para que los troquelados actuales funcionasen igual...

Britta Teckentrup. El árbol de la amistad (Kindness Grows, 2019). Madrid: Bruño, 2020; 28 pp.; trad. de Roberto Vivero; ISBN: 978-84-696-2754-9. [
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sábado, 12 de septiembre de 2020

Notas tomadas de libros del escritor y profesor belga-australiano Simon Leys (1935-2014), seudónimo con el que firmaba Pierre Ryckmans:

—De De Ideas ajenas (2005): La función de una crítica, Escritores respetables, Hombres honestos, Comprensión de la vida.

—De La felicidad de los pececillos (2008): Eternidad enamorada, Etiquetas amenazadoras.

—De Breviario de saberes inútiles. Ensayos sobre sabiduría en China y literatura occidental (2011): El misterio de la creación artística, Entender mejor a Chesterton (3), La exasperante belleza moral, ¿Universidad elitista?

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PerezGArapiles.jpg
viernes, 11 de septiembre de 2020

Décima y última novela de la primera serie de los Episodios Nacionales.

Lord Wellington, al frente de las fuerzas españolas, portuguesas e inglesas, pide un voluntario para que se introduzca en Salamanca, espíe allí la disposición de las fuerzas francesas, y regrese para informarle. Gabriel se ofrece porque sabe que, dentro de la ciudad, están Inés y su padre, a la espera de poder marcharse a Francia, y desea impedirlo. Una joven y desenvuelta inglesa, Miss Fly, entra en contacto con él, y como tiene buenos contactos en uno y otro lado, consigue facilitarle las cosas en los momentos críticos. Aunque al principio Inés no actúa como Gabriel pretende, pues no quiere dejar a su padre de ninguna manera y desea una imposible reconciliación entre su padre y su madre, todo terminará felizmente para los enamorados. Antes, el narrador describirá con detalle la batalla de los Arapiles.

Al general inglés se le describe así: «Representaba Wellington cuarenta y cinco años, y esta era su edad, la misma exactamente que Napoleón, pues ambos nacieron en 1769, el uno en mayo y el otro en agosto. El sol de la India y el de España habían alterado la blancura de su color sajón. Era la nariz, como antes he dicho, larga y un poco bermellonada; la frente, resguardada de los rayos del sol por el sombrero, conservaba su blancura y era hermosa y serena como la de una estatua griega, revelando un pensamiento sin agitación y sin fiebre, una imaginación encadenada y gran facultad de ponderación y cálculo. Adornaba su cabeza un mechón de pelo o tupé que no usaban ciertamente las estatuas griegas; pero que no caía mal, sirviendo de vértice a una mollera inglesa. Los grandes ojos azules del general miraban con frialdad, posándose vagamente sobre el objeto observado, y observaban sin aparente interés. Era la voz sonora, acompasada, medida, sin cambiar de tono, sin exacerbaciones ni acentos duros, y el conjunto de su modo de expresarse, reunidos el gesto, la voz y los ojos, producía grata impresión de respeto y cariño».

De la batalla final, «uno de los más sangrientos dramas del siglo, el verdadero prefacio de Waterloo, donde sonaron por última vez las trompas de la Ilíada del Imperio», el narrador contará los despliegues y movimientos de los ejércitos franceses y aliados, contará distintas acciones con detalle, y elogiará mucho la valentía de los ingleses: «Yo había visto cosas admirables en soldados españoles y franceses, tratándose de atacar; pero no había visto nada comparable a los ingleses tratando de resistir. Yo no había visto que las columnas se dejaran acuchillar. El viejo tronco inerte no recibe con tanta paciencia el golpe de la segur que lo corta, como aquellos hombres la bayoneta que los destrozaba. Repetidas veces rechazaron a los franceses haciéndoles correr mucho más allá de la ermita. Había gente para todo; para morir resistiendo y para matar empujando». (…) Aquellos ingleses no se parecían a los hombres que yo había visto. Se les mandaba una cosa, un absurdo, un imposible, y lo hacían, o al menos lo intentaban».

Una de las escenas bélicas más intensas la protagoniza la caballería de Stapleton Cotton, que, «penetrando por entre las descompuestas filas, daba una de las cargas más brillantes, más sublimes y al mismo tiempo más horrorosas que pueden verse. (…) Los gritos de los jinetes, el brillo de sus cascos, el relinchar de los corceles que regocijaban en aquella fiesta sangrienta sus brutales e imperfectas almas, ofrecían espectáculo aterrador. Indiferentes como es natural, a las desdichas del enemigo, los corazones guerreros se endiosaban con aquel espectáculo. La confianza huye de los combates, deidad asustada y llorosa, conducida por el miedo; no queda más que la ira guerrera que nada perdona, y el bárbaro instinto de la fuerza, que por misterioso enigma del espíritu se convierte en virtud admirable».

La otra parte de la novela, las andanzas de Gabriel en busca de Inés, cumplen su función de ir atando los cabos que faltan para dejar ya tranquilos y felices a los héroes y a los lectores. El personaje de Miss Fly resulta demasiado artificial, por más que al autor le sirva para poner de manifiesto la visión sentimental y romántica que tenían de lo español algunos ingleses; también, de su capacidad de asombro ante lo que ven y que al español no le admira. Suenan demasiado empalagosas algunas declaraciones de Gabriel e Inés que llegan después de choques previos entre ambos debidos a que pretenden seguir cursos de acción distintos. La parte final le sirve al autor para introducir el que será un gran tema de los siguientes episodios: el peso de la masonería en la sociedad española de las siguientes décadas del siglo.

[Vista del libro en la Biblioteca Virtual Cervantes y en amazon.es]

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jueves, 10 de septiembre de 2020

He leído hace pocas semanas El conde de Chanteleine, una novela de Jules Verne publicada de nuevo en castellano no hace mucho. Aunque salió por entregas en 1864, el editor de Verne, Pierre-Jules Hetzel, no quiso publicarla luego como libro: sus simpatías republicanas no eran las de Verne, a favor de sus masacrados compatriotas realistas de La Vendée. Hubo que esperar hasta 1971 para que se hiciera la primera edición del libro.

La acción comienza en 1793 y termina en julio de 1794. Empieza cuando los realistas están siendo derrotados y huyendo, y el conde de Chanteleine decide regresar a su castillo para proteger a su mujer y a su hija. Pero al llegar encuentra que, al igual que mucha otra gente, su mujer ha sido asesinada y su hija María capturada para guillotinarla públicamente unos días después. Sostenido y ayudado por su fiel ayudante Kernan van en su busca y las primeras noticias que reciben les hacen pensar que han llegado demasiado tarde.

El marco histórico es apasionante y el argumento de la novela muy tenso. No es una novela típica de Verne pues no hay en ella momentos o personajes cómicos que sirvan de alivio. Sí lo es si nos fijamos en el énfasis con el que pinta las cualidades de los buenos, en especial del animoso y combativo Kernan, y la maldad de sus oponentes, representada en Karval, un sanguinario agente del Comité de Salvación Pública que aprovecha la ocasión para vengarse de un agravio anterior, y del que ya en su presentación se dice que «en su fisonomía se veía el sello del odio, de la bajeza y de todas las malas pasiones».

No sé si Verne estuvo influido por Historia de dos ciudades, la novela sobre la Revolución francesa que Dickens había publicado unos años antes. Se sabe que se inspiró en la figura de Pierre-Suzanne Lucas de La Championnière, uno de los líderes de la insurrección. Según parece, Verne conoció a sus hijos y pudo leer sus memorias mucho antes de que se publicaran, que sería en 1904.

Jules Verne. El conde de Chateleine (Le Comte de Chanteleine, 1864). Madrid: Libros libres, 2019; 230 pp.; ISBN: 978-84-15570-75-2. [Vista del libro en amazon.es]

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TitusBasilRaton.jpg
miércoles, 9 de septiembre de 2020

Se ha publicado hace poco en castellano Basil, el ratón superdetective, el primer relato de una serie de varios libros escritos por la norteamericana Eve Titus, ilustrados por Paul Galdone, y publicados entre 1958 y 1982. El año 1986 hubo una película de Disney con igual título, que vi en su momento sin conocer los libros. En este primer relato el protagonista debe resolver el misterio de las gemelas desaparecidas, unas ratoncillas secuestradas por una banda llamada los Tres Terribles.

El relato tiene como punto de partida que Basil vive en la misma casa de Sherlock Holmes y que, tanto él como su ayudante, el doctor David Q. Dawson, observan a Holmes en acción y luego ponen en práctica sus métodos en el mundo londinense ratonil. El tono narrativo es amable y gracioso, con algo del aire formal de la época. Hay guiños a las novelas de Conan Doyle pero sin excesos que sólo apreciarían los muy adictos por lo que cualquier lector pequeño puede seguir bien la trama. Además, Basil tiene a su favor que no es tan presuntuoso como Holmes. Las ilustraciones son notables dibujos en blanco y negro.

Eve Titus. Basil, el ratón superdetective (Basil of Baker Street, 1958-1986). Barcelona: Blackie Books, 2020; 104 pp.; ilust. de Paul Galdone; trad. de Carmen Candioti; ISBN: 978-84-17552-88-6. [Basil, el ratón superdetective]

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martes, 8 de septiembre de 2020

He abierto voz en el diccionario a Sergio Ruzzier, Molly Idle y Kathrin Schärer.

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sábado, 5 de septiembre de 2020

Del historiador húngaro-norteamericano John Lukacs (1924-2019) he puesto estas notas: 

—De El Hitler de la historia: juicio a los biógrafos de Hitler (1997): Principios de comprensión histórica, Nacionalismo y patriotismo.

—De Cinco días en Londres, mayo de 1940 (1999): Pasase lo que pasase, Conceptos en los que la gente creía.

—De Junio de 1941. Hitler y Stalin (2006): Simplificaciones ideológicas.

—De Sangre, sudor y lágrimas: Churchill y el discurso que ganó una guerra (2008): Retórica genuina

—De Últimas voluntades (2009): El objetivo del historiador, Insensata puerilidad, Responsables de cómo pensamos y vemos.

—De El futuro de la historia (2011):  Niños eternos, Acumulación mortífera, Anticipar y profetizar.

—De Historia mínima del siglo XX (2013): Responsables de cómo pensamos y vemos, La esencia de la vida, Símbolos tóxicos.

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12_PENSAR BIEN_marco300.jpg
miércoles, 2 de septiembre de 2020

Junto con Corrientes profundas y Verdades y leyendas, en el proceso de reordenar archivos y documentos que comenzó el mes de marzo debido a las circunstancias, preparé Pensar bien, que por fin he podido publicar hace unos días.

Aquí está la presentación en la que hablo de su confección y de su contenido. Esa información y más páginas del libro se pueden leer al pulsar en la opción «Echa un vistazo» que ofrece Amazon.

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martes, 1 de septiembre de 2020

Con motivo de un cambio de domicilio he actualizado mi nueva dirección postal en Contacto y he completado y reordenado la información de Biografía del autor.

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