Otro relato al que se puede aplicar lo dicho días atrás sobre un narrador infantil convincente: Los perfectos, de Rodrigo Muñoz Avia. Álex cuenta que todos en su casa son perfectos menos él: su padre, físico teórico experto en mecánica de fluidos como el ketchup, su madre, decoradora sofisticada, sus listísimas hermanas mayores... Por el contrario, en la familia de su amigo Rafa Panocha todo es caótico. Total, Álex decide espiar a sus padres y hermanos para comprobar que alguna vez hacen algo mal. Relato gracioso que atrapa el interés. La situación intriga, los personajes enganchan, los diálogos son certeros, las digresiones —en forma de redacciones de clase que debe hacer el narrador— resultan oportunas. Es fácil de leer, por la forma de narrar con frases cortas,... Leer más
Nueva y remozada edición —toda ella en color— de Julieta, estate quieta, de Rosemary Wells, un álbum modelo de cómo tratar de modo bienhumorado algunos problemitas en las relaciones entre hermanos. No sé cómo es la edición original pero, en esta que cito, es una pena el diseño de cubierta y contracubierta: esta última no se corresponde con la portada y es la mitad de una ilustración que va en las páginas de presentación del... Leer más
Si el domingo pasado mencionaba una especie de cuento infantil dentro de una conferencia de Robert Spaemann, he aquí una especie de resumen de un relato de ciencia-ficción dentro de una entrevista: «Hoy se confunde a menudo la felicidad con un estado de ánimo. Pero la felicidad es más que estar happy o que encontrarse bien. De lo contrario, el hombre más feliz habría de ser aquel al que se le mantuviese narcotizado durante un par de decenios, dejándole en un estado de euforia artificial a base de suministrarle sustancias estimulantes mediante hilos conectados al cerebro. Pero ¿quién de nosotros querría cambiarse por él? Nadie. Preferimos la vida real. Pues la felicidad tiene que ver con la realidad y eso es exactamente lo que la ética pone de relieve». Robert Spaeman.... Leer más
Wisława Szymborska: «Constantemente se produce un gran número de películas biográficas sobre grandes científicos o sobre grandes artistas. La tarea de los ambiciosos directores de cine es presentar de manera creíble el proceso creativo, proceso que conduce finalmente a grandes descubrimientos científicos o la realización de famosísimas obras de arte. Con más o menos éxito muestran el trabajo de ciertos sabios: laboratorios, todo tipo de aparatos, mecanismos puestos en marcha que son capaces de mantener durante cierto tiempo la atención del público. Además, los momentos de expectación en espera de si un experimento, repetido por enésima vez con sólo una pequeñísima variación, sale o no sale, resultan muy dramáticos. Las películas sobre pintores, en las que... Leer más
Al leer las Memorias de ultratumba he actualizado los recuerdos que tenía de Fouché (1759-1820), un personaje con «la apariencia de una hiena vestida» y al que Chateaubriand, un día que fue a ver al rey y le dejaron sentado en un rincón a la espera, retrata con el siguiente párrafo: «De repente se abre una puerta: entra silenciosamente el vicio apoyado en el brazo del crimen, monsieur de Talleyrand caminaba sostenido por monsieur Fouché: la visión infernal pasa lentamente por delante de mí, entra en el gabinete del rey y desaparece. Fouché acababa de jurar fidelidad y homenaje a su señor; el fiel regicida, de hinojos, puso las manos que hicieron rodar la cabeza de Luis XVI entre las manos del hermano del rey mártir; el obispo apóstata hizo de garante del... Leer más
¿Por qué gustan tanto los melodramas, esas mezclas tan artificiales de realismo pobre y romanticismo alto, de realidad cotidiana y enigmas asombrosos, de momentos de mucho sufrimiento y una gran felicidad al final...? Una respuesta es la que da Chesterton en Varied Types y en The Victorian Age of Literature cuando explica que las novelas de Charlotte Brontë y de su hermana, Emily Brontë, aunque tienen argumentos improbables y personajes inconsistentes, transmiten emoción porque muestran que un verdadero gozo contiene siempre un elemento de temor, porque revelan que por debajo de las vidas que parecen más grises puede haber grandes misterios, y porque también enseñan que a veces lo más real de los hombres está en sus sueños (un eco del comentario de Stevenson de que la gran... Leer más
La escena de la derecha, que va en la página de apertura de Owl Moon, es una excelente forma de comenzar una historia pues al lector se le contagia de la excitación con la que sale al exterior la protagonista (en el inglés original no hay claves que nos hagan saber si es niña o niño: supongo que es niña porque la escritora es mujer). Además, evoca la imagen clásica, vista en el cine multitud de veces, de la figura que se recorta en la puerta contra el paisaje de fondo. En otro orden de cosas, esa imagen, y el álbum en su conjunto, ejemplifica cómo la acuarela basa su luminosidad en el blanco del papel y en ella se ha de trabajar yendo desde la claridad a la oscuridad (a diferencia de otras técnicas como el óleo, en las que se ha de ir desde la oscuridad a la... Leer más
Cuando leí el relato citado ayer recordé otro de Paula Fox titulado El gato tuerto, una historia que también habla de lo agobiante y venenosa que puede llegar a ser la... Leer más
La verosimilitud que se le ha de pedir a un relato infantil, la que hace que nos resulte convincente, no es la misma que se ha pedir a un relato adulto y depende de lo que a nuestro alrededor es común. Así, no podemos decir de una película de dibujos animados que nos resulta verosímil en cuanto semejante a la realidad que nos rodea, pero sí podemos decir que nos resulta verosímil en cuanto inteligible ahora y aquí por un público acostumbrado a ese tipo de representación. De hecho, unas películas de dibujos nos resultan más verosímiles que otras. Del mismo modo, los narradores-niños de muchos relatos infantiles no son realistas —por ejemplo, en el sentido de que es imposible que un niño se explique tan bien, o de que los diálogos sean tan buenos—, pero pueden resultar... Leer más
Además de las posibles formas de subdividir los álbumes ya mencionadas, apunto algunas más con las que yo me he entretenido algunas veces haciendo listitas. Según estilos no tanto artísticos como de confección, hay álbumes basados en el dibujo, unos deudores de la caricatura y otros no; otros que son herederos del arte pictórico; otros conceptuales o herederos del mundo publicitario; otros que cabe llamar experimentales, etc. Según contenidos se podrían: —observar los núcleos temáticos y ver si muestran principalmente sentimientos, o si reflejan actitudes, o si exponen ideas en busca de activar la reflexión; —separar álbumes según que hablen del mundo interno o del comportamiento externo de los personajes; —agruparlos al modo de los... Leer más
Para ilustrar si hay algún criterio que nos permita distinguir lo real de lo irreal, el filósofo alemán Robert Spaemann cuenta una pequeña historia: «Cuando yo tenía cinco años me vi perseguido por una bruja durante el sueño. Ella corría detrás de mí por una calle del pueblo y yo corría para salvar mi vida. La distancia se iba acortando cada vez más. De repente se me ocurrió algo que mi madre me había dicho: las brujas no existen. Mi madre decía siempre la verdad. Por lo tanto, la creía más a ella que a las apariencias. Y mi conclusión fue que la bruja tenía que ser un sueño. Solamente se trataba de despertar antes de que la bruja, cuyo aliento ya sentía, me agarrara. Confiando en la palabra de mi madre empecé a dar vueltas de un lado a otro hasta que... Leer más
Al hablar sobre libros de aforismos con un amigo de cuyo criterio me fío, me insistió en que no dejara de leer el Diccionario del diablo de Ambrose Bierce y así lo hice. Tuve la suerte de coger una edición de Cátedra en la que no sólo venía ese libro, que me pareció flojo y desigual, sino también una buena introducción crítica y unos excelentes relatos cortos que compensaron la decepción del Diccionario. No creo que a la mayoría de las frasecillas de Bierce se las pueda calificar de aforismos en el mismo sentido que a las de los libros clásicos: la mayoría son más bien pullas periodísticas ingeniosamente irónicas con las que uno conecta más o menos según sus experiencias personales. En mi caso asiento de buen grado a las del tipo: «Egoísta: Persona de mal gusto... Leer más
Las dos utopías futuristas más influyentes y citadas son Un mundo feliz y 1984. Leídas ahora no conservan la frescura de otras, como Farenheit 451, y se les ven mucho los defectos narrativos, pero tienen el mérito de haber planteado algunas cosas con gran agudeza y de haber acuñado expresiones que han pasado al lenguaje común. En Un mundo feliz todo el planeta está bajo un gobierno pacífico que ha eliminado la guerra, la pobreza, el crimen y la infelicidad; los protagonistas, Bernard Marx y Lenina Crowe, pasan unos días de vacaciones en una Reserva y allí conocen a John el Salvaje. En 1984 hay un único estado totalitario en el que todo discurre bajo el ojo siempre vigilante del Gran Hermano; Winston Smith, funcionario del Ministerio de la Verdad, cuya misión es reescribir... Leer más
Un año después de la biografía sobre Chaucer, Chesterton vuelve a poner de manifiesto su conocimiento de la Edad Media con su semblanza de Santo Tomás de Aquino. Al comienzo vuelve a dar la idea que preside su trabajo, invirtiendo un comentario que había realizado en The Victorian Age in Literature: «todo el cuadro tiene la finalidad de presentar la silueta de una figura en un paisaje y no un paisaje con figuras». Igual que dije a propósito de la biografía de san Francisco de Asís, esta sobre santo Tomás no me atrajo tanto como las que abordan personajes literarios. Ahora bien, estoy casi seguro de estar equivocado, pues si es significativo que las biografías de Chesterton han sido elogiadas siempre por grandes especialistas en el biografiado, en este caso es... Leer más
Con algo de retraso he leído las Crónicas de Spiderwick, de Holly Black y el ilustrador Tony DiTerlizzi. Los protagonistas son los tres hermanos Grace —los gemelos Simon y Jared, de nueve años, y su hermana Mallory, de trece— y todo comienza cuando, junto con su madre, se instalan en un caserón de aires góticos. Eso se cuenta en El libro fantástico, el relato en el que encuentran un libro sobre los seres que habitan un mundo fantástico, que perteneció a su tío abuelo Arthur Spiderwick, y en el que se tropiezan con un irritable duende casero que habla en verso y que les recomienda vivamente que se deshagan del libro. En El anteojo asombroso, Simon es secuestrado por unos trasgos malvados y sus hermanos van al rescate llevando un anteojo muy raro con el que pueden... Leer más
Un castillo antiguo es un relato que Robert Graves compuso para niños en los años treinta y que fue rescatado y publicado muchos años después, reproduciendo el manuscrito y las correcciones que había hecho el autor a mano. Ahora se ha vuelto a publicar una nueva edición en castellano. Su protagonista es el sargento George Harington, inválido y con un hijo, guardián del castillo de Lambuck. A raíz de una discusión en un bar, un hombre intriga para que pierda su trabajo, pero la intervención del magistrado jefe de la zona lo impedirá. Al principio se cuenta la historia del castillo, y luego, en su momento, se van dando explicaciones de cada cosa que puede no resultar clara, se van haciendo consideraciones sobre la maldad de las guerras actuales comparándolas con las... Leer más
Otra manera de organizar los álbumes es atender a sus estilos artísticos básicos. En unos artículos publicados hace tiempo en la revista CLIJ, Fernando Zaparaín y yo propusimos que, según el tipo de dibujo y la herencia pictórica que se revela en los álbumes, se podrían preparar estos grupos: —Realistas anglosajones, como Owl Moon. —Realistas europeos, como Las plumas del dragón. —Cubistas, como La oruguita glotona. —Pop-Minimalistas, como El globito rojo. —Expresionistas, como Tú grande y yo pequeño. —Fusión posmoderna, como Noche de tormenta. En la web no hay ni habrá grupos construidos de acuerdo con esta división, útil para entender algunas cosas, pero que requiere muchas precisiones y matices. De paso... Leer más
Como el repaso a El arte de la prudencia, de Gracián, también me resultó refrescante volver a leer este verano los Pensamientos de Pascal. En unos casos, por reconocer frases mil veces leídas: «el hombre no es más que una caña, la más débil de la naturaleza, pero una caña pensante»; «el corazón tiene razones que la razón no conoce; uno lo advierte en mil cosas». En otros, por ver qué aplicables parecen algunas consideraciones a nuestro momento histórico: «Corremos sin temor hacia el precipicio después de haber colocado delante de nosotros alguna cosa que nos impida verlo»; «es necesario pues, unir la justicia y la fuerza, y para ello hacer que lo que es justo sea fuerte o lo que es fuerte sea justo». En otros, por comprender de nuevo que tantas veces «se... Leer más
Habla Chateaubriand en sus Memorias de que hay «cinco o seis escritores que son suficientes para las necesidades y el alimento del pensamiento», genios nutricios que «parecen haber alumbrado y amamantado a los demás». De Homero dice que fecundó la antigüedad; de Dante que engendró la Italia moderna; de Rabelais que creó las letras francesas; e Inglaterra es enteramente Shakespeare... (Y por nuestra cuenta podemos añadir a Cervantes). Y continúa: «A menudo se reniega de estos maestros supremos; se rebela uno contra ellos; se enumeran sus defectos; se los acusa de ser aburridos, de una obra demasiado extensa, de extravagancia, de mal gusto, al tiempo que se los saquea, engalanándose con plumas ajenas; pero en vano nos debatimos bajo su yugo. Todo se tiñe de sus colores; por... Leer más
Otro relato para la vuelta del verano de los políticos y, en general, para cualquiera deseoso de comprender en qué clase de mundo vivimos: Flores para Algernon, de Daniel Keyes. El protagonista descubre y sufre que los médicos que intentan aumentar su inteligencia con tratamientos experimentales no son más que «hombres vulgares trabajando a ciegas, pretendiendo poder hacer la luz en las... Leer más
Del mismo modo que, años atrás, Chesterton había buscado reivindicar las figuras de Browning, Dickens, Stevenson o Cobbett, años más tarde se propuso mostrar tanto los méritos literarios como la personalidad de Chaucer. Y, como había dicho ya en la biografía de Browning pero aquí desarrolla más, Chesterton comenta que su aproximación al personaje se parece a la de los detectives porque, como ellos, también él busca cazar a su héroe, debe deducir sus conclusiones de unos documentos fragmentarios, debe no perderse con lo anecdótico para buscar y reconocer lo significativo. En lo que se refiere a la obra de Chaucer, señala Chesterton que la otra cara de que Shakespeare sea el gigante literario inglés es que su presencia bloquea toda la perspectiva de la historia inglesa.... Leer más
He sabido hace poco que hay en el mercado una edición reciente de La princesita, de Hodgson Burnett, un libro encantador —y políticamente incorrecto en algunos aspectos— que da una buena respuesta: eres una princesa si te comportas como una... Leer más
Ha sucedido muchas veces que un personaje secundario de una historia cobra vida propia y comienza su propia serie. Es el caso de Stink, hermano menor de Judy Moody, series ambas de Megan McDonald e ilustradas por Peter Reynolds. Los tres libros de Stink que conozco, como los dos de Judy Moody que he visto, cuentan escenas de vida familiar y colegial con un prisma humorístico y el típico lenguaje hiperbólico. Aunque personalmente no me atraen mucho este tipo de series como de comedieta televisiva en formato libro infantil, esos libros concretos me han resultado divertidos en algunos momentos, aunque tal vez no les hubiera hecho caso de no contar con unas ilustraciones tan apropiadas. En cuanto a la pregunta de si estas historias aportan algo, más allá de que diviertan y añadan... Leer más
Una fórmula estructural que resulta óptima, cuando el ilustrador cuenta con un texto que se lo permite, es la de componer una serie de ilustraciones hiladas de distintos modos pero en las que no hay un hilo narrativo que fuerce la vinculación entre ellas. Así, se da una sucesión de ilustraciones a doble página, independientes entre sí aunque tengan continuidad gráfica, en álbumes como Princesas olvidadas o desconocidas o Mi laberinto. Otro grupo es el que forman las historias —que he denominado de humor y nonsense— donde una escena enlaza con otra de un modo más o menos disparatado. Entre las diversas posibilidades, una es la un texto encadenado al modo del clásico La casa que Jack construyó; otra es cuando el relato multiplica las situaciones singulares que... Leer más
Así como lo pasé bien con los libros mencionados de Catón, Marco Aurelio y La Rochefoucauld, he disfrutado de verdad releyendo El arte de la prudencia de Baltasar Gracián. Es improbable que los héroes incombustibles típicos de thrillers hayan sido lectores de Gracián pero los novelistas o guionistas de esa clase de historias harían bien en conocer sus sabios consejos: el de saber «dormir sobre las preocupaciones más que desvelarse por ellas»; el de tener presente que «tontos son los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen»; el de que «conocer el eficaz impulso de cada uno es como tener la llave de la voluntad ajena»; el de que «la reserva es la marca de la inteligencia»; el de que «hay ocasiones tales que lo más sabio es demostrar no saber», pero hay... Leer más
Durante los últimos meses he leído Memorias de ultratumba, la enorme obra póstuma de François-René de Chateaubriand. Esperaba que fuera un libro casi tan satisfactorio como la Vida de Samuel Johnson, y por momentos lo ha sido —algunos capítulos literarios, muchos donde trata sobre la Revolución Francesa, bastantes de los que comenta la figura de Napoleón, los que son como retratos de sus contemporáneos y en especial el de Talleyrand, los que resumen al final su visión de las cosas...—, pero me han resultado excesivas la cantidad de cartas que se reproducen y la multitud de menudencias de la vida política de la época que se cuentan sobre todo en la tercera parte. Tampoco la lectura ha sigo fluida: dejando de lado que algunos tramos los he pasado demasiado rápido, he... Leer más
En Guillermo Tell, de Schiller, se plantea la legitimidad del tiranicidio (y, de paso, qué consecuencias puede tener el que un gobernante obligue a un padre a que haga experimentos peligrosos con sus propios hijos, y no con los del gobernante, claro). Supongo que se puede considerar apropiada para discutir en clase de, por ejemplo, Educación para la Ciudadanía. La obra se ambienta en el siglo XIV y su protagonista es un héroe legendario de la independencia suiza de cuya existencia no existe ninguna prueba documental contemporánea. Su momento central es muy conocido: Guillermo Tell es obligado por el gobernador, Hermann Gessler, a disparar su ballesta contra una manzana colocada en la cabeza de su hijo. Tell es luego detenido por Gessler pero consigue huir y, finalmente, tiende una... Leer más
Después del ensayo biográfico sobre Dickens, el más conocido de Chesterton es el que preparó sobre Robert Louis Stevenson, también con el ánimo de reivindicarlo ante los críticos que no lo consideraban un gran escritor. De las citas y consideraciones de ese libro que ya he puesto en el comentario a las obras de Stevenson, unas se refieren a sus cualidades literarias: a su maestría como narrador, a su esfuerzo y su capacidad para encontrar la palabra precisa, a sus descripciones vivas y enérgicas a base de frases cortas, a su excepcional don para dibujar siempre a sus personajes, etc. Además, Chesterton indica cómo Stevenson presenta siempre a sus personajes no de modo estático sino dinámico: cuenta cómo un hombre hizo o dijo algo y no cómo era ese hombre. Y añade que... Leer más
Se pueden también agrupar los álbumes observando sus estructuras de acuerdo con cómo se manifiestan y resuelven algunos rasgos específicos de los álbumes. Así, hay distintas maneras de plantear el paso de página o, más en general, el encadenamiento de unas ilustraciones con otras. Esto, a su vez, depende del tipo de historia que se cuente: unas siguen esquemas fijos, otras narran una serie de sucesos consecutivos, otras acumulan episodios parecidos, etc. Unas fáciles de identificar son las señaladas en Probada eficacia. Hay también diferentes formas de organizar el álbum apoyándose en la oposición gráfica y/o argumental entre la página derecha y la izquierda: un ejemplo de actitudes y personajes contrapuestos está en Ay no; otro tipo de contraposición, entre... Leer más
Me ha gustado leer las Máximas de La Rochefoucauld, no sé si a pesar de o debido a su cinismo. Tal vez también por ver que, a fin de cuentas, el ingenio de salón y las sonrisillas de superioridad al final acaban en nada, pura espuma. He situado, eso sí, el origen de frases como «la hipocresía es un homenaje que el vicio tributa a la virtud», o la de que «es una gran inteligencia saber ocultar la inteligencia», y he reparado, como dice Carlos Pujol, en cuál es la condición «sine qua non» de la elegancia irónica: que el primer blanco ha de ser uno mismo. También he visto la enorme diferencia del francés con Gracián, que Carlos Pujol explica del siguiente modo: «La Rochefoucauld es más imprevisible, más acicalado y elegante. Gracián es más original, más fuerte y... Leer más
En Postguerra, Tony Judt menciona el Festival de Eurovisión como algo significativo de los años setenta —por cierto que dice que se emitió por primera vez en 1970 aunque lo cierto es que comenzó en 1956—, y hace un comentario que me resulta gracioso y me parece certero: «La idea y la producción del Festival de Eurovisión, en el que cantantes melódicos y desconocidos de segunda fila de todo el continente interpretaban canciones mediocres e insulsas antes de regresar en la mayoría de los casos a la oscuridad de la que habían salido, era tan tremendamente banal que era inmune a la parodia. Quince años antes ya habría estado desfasado. Pero, precisamente por eso, anunciaba algo nuevo. El entusiasmo con el que el Festival de Eurovisión fomentaba y encomiaba un formato... Leer más
Si los políticos que tenemos cursasen Educación para la Ciudadanía se les podría poner como tarea todos los años que, a la vuelta del verano, leyesen Antígona, de Sófocles. Como es sabido, en ella se plantea el conflicto que se produce cuando las normas del Estado intentan pasar por encima de otros deberes anteriores, en ese caso de piedad familiar. Su argumento se centra en la desobediencia de Antígona contra su tío y suegro Creonte, rey de Tebas, cuando da sepultura a su hermano Polinices, que se había rebelado contra Tebas y que había fallecido en un enfrentamiento con su otro hermano Eteocles. Y su núcleo está en un diálogo en el cual, cuando Creonte se sorprende de que Antígona se hubiese atrevido a transgredir el edicto que prohibía enterrar al muerto, Antígona le... Leer más
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