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viernes, 8 de agosto de 2014

Conversaciones como trenes


Las dos señoras Abbott es el tercer libro de la serie que se inició con El libro de la señorita Buncle y continuó con El matrimonio de la señorita Buncle, de D. E. Stevenson.

Gustará a quienes disfrutaron de los dos anteriores pero ya no está tan centrado en la heroína. De hecho, se multiplican los personajes, tal vez en exceso: ocupan algunas escenas los dos hijos pequeños de Barbara Buncle, y también su vieja niñera Dorcas; otras corresponden a la segunda señora Abbott, Jerry, cuyo marido está ausente, combatiendo en la segunda Guerra Mundial, y una antigua profesora suya llamada Markie; otras tienen que ver con el coronel Melton, al frente de los soldados que ocupan el entorno, y con su hija Melanie; otras con el hermano de Jerry y su enamoramiento de una joven escritora que visita el pueblo; otras con una vieja amiga de Barbara Buncle; y más. De nuevo hay un hilo narrativo medio-literario: algunos personajes opinan sobre la calidad de unas novelas románticas de gran éxito, a veces sin saber que la escritora está delante, lo que a ella le hace caer en la cuenta de la verdad que hay en sus críticas. También existe una amenaza: la de que merodea por el pueblo un espía alemán.

La novela presenta el estado de la población en Inglaterra durante la segunda Guerra Mundial: en Wandlebury los alimentos están racionados y tienen soldados alojados en el pueblo. Los personajes son, de nuevo, amables, cordiales y singulares. Lo mejor siguen siendo las apariciones, esta vez escasas, de la señora Abbott y su homónima: «Se entendían a la perfección. Bastaban unas pocas palabras para que cada una supiera lo que la otra quería decir. Al oírlas hablar, cualquiera habría dicho que saltaban de un tema a otro sin ninguna lógica y sin venir a cuento…, pero no era así. Sencillamente, dejaban caer los comentarios. En general, las conversaciones son como los trenes regionales, que se paran en todas las estaciones y esperan unos momentos para dar tiempo a los pasajeros a subir, pero cuando las dos señoras Abbott estaban juntas, iban a toda velocidad, como un tren expreso, sin detener su carrera en los apeaderos insignificantes».

D. E. Stevenson. Las dos señoras Abbott (The Two Mrs. Abbotts, 1943). Barcelona: Alba, 2014; 342 pp.; col. Rara Avis; trad. de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera; ISBN: 978-84-8428-968-5. [Vista del libro en amazon.es]

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