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Notas de diciembre de 2018 :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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FletcherFriosaurio.jpg
miércoles, 12 de diciembre de 2018

Otro libro del tipo que ayer mencionaba es el premiado (en Estados Unidos) Friosaurio Rex, de Tom Fletcher. Los protagonistas son un niño en silla de ruedas llamado William Trundle, huérfano de madre y cuyo padre es un entusiasta de la Navidad; y Friosaurio, un dinosaurio único cuyo huevo encontraron unos elfos en el Polo Norte, y que acaba llegando por error a la casa de William como regalo navideño. Hay dos enemigos: una niña mala, Brenda Payne, que luego no lo es tanto y que hace la vida imposible a William, y un malvado cazador con su perro, que están dispuestos a todo con tal de cazar a Friosaurio.

El narrador se pasa un poco en su intento de ser gracioso pero es un buen narrador. Que los elfos hablen en verso siempre añade al libro algo más de chispa. El argumento va de conflicto en conflicto y, dentro de su tono de película infantil de animación, está bien armado. Al final todo encaja del modo más perfecto posible. Las ilustraciones son dibujos de línea excelentes.

En el texto hay ideas de interés que, sin embargo, pierden fuerza por presentarse de modo poco equilibrado y demasiado edulcorado. Un ejemplo: William le dice a Papá Noel que «Los niños no son mágicos. ¡Yo soy un niño y no soy mágico en absoluto!». El sabio Papá Noel responde: «¡Por supuesto que lo eres! (…) ¡Lo que pasa es que no lo sabes! Eres mágico porque eres capaz de crear mundos imposibles que existen en tu imaginación. Eso es mágico. Porque sólo ves lo mejor de las personas, lo mejor del mundo y de la vida. Eso es mágico. Porque comprendes la importancia de las cosas tontas, la importancia de divertirse, de reír y de jugar, que los adultos han olvidado. Eso es mágico». Hasta este momento, perfecto. Pero a Papá Noel se le ha calentado la boca y continúa diciendo tonterías: «Pero, por encima de todo, porque crees, sin dudarlo, en lo imposible. Sin necesidad de pruebas. Sin vacilaciones. Eso es mágico».

Tom Fletcher. Friosaurio Rex (The Christmasaurus, 2016). Barcelona: Montena, 2017; 348 pp.; ilust. de Shane Devries; trad. de Ricard Gil Giner; ISBN: 978-84-9043-881-7. [
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HaigChicoNavidad.jpg
martes, 11 de diciembre de 2018

Hay relatos para pequeños que dejan una sensación agridulce. Por un lado, sus autores tienen talento imaginativo y narrativo y su buena intención es evidente. Por otro, su tono sólo es aceptable para quienes son demasiado crédulos. Esto se da, en particular, en relatos de ambiente navideño: al menos para un lector como yo resulta tonto hablar de la alegría de la Navidad y la Nochebuena sin saber bien cuáles son los motivos de fondo; más aún lo es poner el acento en tener una fe que no se sabe en qué se basa y pensar que la alegría depende de unos elfos bondadosos y complacientes.

Uno de esos libros es El chico que salvó la Navidad, de Matt Haig. El protagonista es Nicolás, un chico pobre y feliz. Un día su padre se va de viaje para ganar dinero pero no vuelve. Nicolás, deseoso de reunirse con su padre, recorre paisajes nevados que le acaban llevando al mundo donde viven los elfos. Estos le reciben al principio mal pero, cuando averigua que unos hombres anteriores a él habían secuestrado a un pequeño elfo, ya sabe por qué. Todo evolucionará, como se ve venir, hacia la conversión de Nicolás en el futuro Papá Noel. El lema de la historia podría ser que «cuando la magia existe, cualquier cosa es posible».

Matt Haig. El chico que salvó la Navidad (A Boy called Christmas, 2015). Barcelona: Destino, 2016; 314 pp.; ilust. de Chris Mould; trad. de Elda García-Posada; ISBN: 978-84-08-16289-6. [Vista del libro en amazon.es]

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SísMadlenka.jpg
lunes, 10 de diciembre de 2018

Nuevas ediciones recientes de álbumes importantes: Madlenka, de Peter Sís, La Navidad de Ernesto y Celestina, de Gabrielle Vincent, y Sapo y un día muy especial, en la voz de Max Velthuijs.

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sábado, 8 de diciembre de 2018

Sexta entrega del «cómo se hizo» Un buen puñado de ideas. Pongo nuevos ejemplos, no sobre si descartar o incluir aforismos como los de las notas segunda, tercera y cuarta, sino sobre modos de ajustarlos o afinarlos mejor, como la quinta.

***

AFORISMO POSIBLE: «Progreso» es una palabra inútil, porque da por descontado que ya hemos definido una dirección, y es exactamente sobre la dirección sobre lo que discutimos. [ChD2]

LDG: Propongo nueva redacción:

«Progreso» es una palabra inútil, porque da por descontado que ya hemos definido una dirección, pero es exactamente la dirección lo que deberíamos discutir. [ChD2]

EGM: Veo más sugerente la primera redacción con su «y» adversativa.

LDG: Vale. Vuelvo a la primera redacción.

***

Teníamos estos dos AFORISMOS POSIBLES:

La clave de cualquier privación es que acentúa la idea del valor; y tal vez sea ésa, después de todo, la respuesta al acertijo de la muerte. [de un artículo de 1909]

El principal efecto de toda privación es acentuar la idea del valor. Quizá en un mundo mejor nos sea dado poseer de modo permanente junto con el permanente asombro ante la posesión. [de un artículo de 1909]

Busqué el texto original, que dice:

For is the point of all deprivation that it sharpens the idea of value; and, perhaps, this is, after all, the reason of the riddle of death. In a better world, perhaps, we may permanently possess, and permanently be astonishes at possession.

LDG: Propongo dos aforismos así:

En MUERTE: El principal efecto de toda privación es acentuar la idea del valor, y quizá ésa sea, a fin de cuentas, la respuesta a la adivinanza de la muerte.

En PROPIEDAD: Quizá en un mundo mejor nos sea dado poseer de modo permanente junto con el permanente asombro ante la posesión.

EGM: Perfecto.

***

AFORISMO POSIBLE: Las Cruzadas eran un contraataque. [NJ]

LDG: ¿Fueron en vez de eran?

EGM: “Fueron” recalca la dimensión histórica, “eran” la ontológica. Creo que GKC preferiría eran.

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viernes, 7 de diciembre de 2018

Después de lo mucho que me gustó Por donde sale el sol, he leído Pedir la luna, otra novela de Blanca García-Valdecasas que se anuncia como la primera de una «trilogía del tercer milenio». Se ambienta en Madrid, a finales de 1999 y principios del año 2000. La narradora y protagonista es Constanza Morales, una chica joven, abogada, que, debido a un disgusto familiar, pidió a su empresa que la trasladase a Madrid desde Sevilla. En Madrid vive una prima de su padre, que la recibe muy bien, y hace amistades de distinto tipo, con un hombre al que conoció en el tren, con la persona de la inmobiliaria que le busca un piso a su gusto, con algunos vecinos de su nueva casa, como un guionista inglés, un artista homosexual chileno y su pareja, la portera gallega… Se sucederán los enredos, nos enteraremos de los motivos de la venida a Madrid, Constanza recibirá misteriosas amenazas telefónicas y, además, aparecerá muerto un tipo al que había conocido.

No parece casual que el guionista inglés de la novela manifieste su admiración por la escritora inglesa Muriel Spark: como ella, la escritora granadina es extraordinariamente hábil para entretejer los hilos de su historia y, como quien no quiere la cosa, ir llevando al lector adelante y atrás en la vida de su heroína. Abundan los diálogos vivos y las situaciones y toques de comedieta: una vecina un tanto cargante le dice algo simpático y ella comenta «amable pero puaj». La narración es fluida y, a la vez, reflexiva, pues la protagonista va ponderando su pasado y lo que le ocurre, normalmente con acierto, al tiempo que su comportamiento no se ajusta del todo bien a la sensatez que demuestra para muchas cosas. El título, que al principio se refiere a que su amiga de la inmobiliaria le dice que se atreva a pensar en el mejor piso que pueda conseguir, termina refiriéndose al listón tan bajo que se ha puesto en asuntos amorosos.

Blanca García-Valdecasas. Pedir la luna (2018). Madrid: BibliotecaOnline, 2018; 276 pp.; ISBN: 978-8415998990. [Vista del libro en amazon.es]

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CampiVolojShuster.jpg
jueves, 6 de diciembre de 2018

Joe Shuster: una historia a la sombra de Superman, de Thomas Campi y guión de Julian Voloj, es una biografía en cómic de Joe Shuster, el dibujante creador, junto con el guionista Jerry Siegel, de Superman. Todo está contado desde la perspectiva de Shuster, a quien se presenta como una persona amable y educada. Se cuenta cómo Shuster y Siegel entablan amistad, los cómics que preparan juntos, el nacimiento de Superman y su tremendo éxito. Más adelante, se habla de otros superhéroes de la época y de las protestas laborales contra los editores, que se renovarían con una carta pública incendiaria de Siegel cuando se estrenó la película Superman en 1975, y que terminaría con el reconocimiento de la autoría de los dos y de sus derechos por parte de la Warner.

El cómic presenta bien los ambientes de la época y da, de paso, información sobre la historia de otros autores de superhéroes como el recién fallecido Stan Lee y Bob Kane. Todo está bien contado gráficamente, separando bien los tramos de viñetas que cuentan el presente —los marcos tienen una línea de contorno—, el pasado —viñetas sin línea de contorno—, e historias que se inventa Siegel —esquinas redondeadas—. Hay escenas que recuerdan pinturas o ilustraciones de Norman Rockwell. No aparecen dibujos propios de Shuster. Al final se da la bibliografía y hay unas notas en las cuales se amplían informaciones que se daban en las viñetas y se aportan códigos QR para tener acceso a imágenes, audios o videos antiguos que se citan.

Thomas Campi. Joe Shuster: una historia a la sombra de Superman (The Joe Shuster Story: The Artist Behind Superman, 2018). Guión de Julian Voloj. Madrid: Dibbuks, 2018; 189 pp.; trad. de Fernando Ballesteros; prefacio de Chelle Mayer; ISBN: 978-84-17294-24-3. [Vista del libro en amazon.es]

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AgirianoFutbol.jpg
miércoles, 5 de diciembre de 2018

A quien le guste el deporte en general, y el fútbol en particular, como a mí, le interesarán las dieciocho anécdotas de jugadores y entrenadores que Jon Agiriano cuenta y Nicolás Aznárez ilustra en Lo mejor del fútbol. Lo primero que hay que advertir, sin embargo, es que son muy distintas: en mi opinión están por encima de las demás la historia de valentía de Matthias Sindelar frente al nazismo —que tan bien se cuenta en Fuera de juego—; el llamamiento al perdón que hace Drogba a su país, Costa de Marfil, cuando estaban en plena guerra civil; y el histórico gesto de caballerosidad de Zarra cuando no marcó un gol ante un defensa lesionado; también, las acciones de solidaridad de Pedrag Pašić y de coherencia valiente del chileno Caszely. Las demás son historias amables de compañerismo, de fidelidad a los colores, de saber ganar, de afición que vence dificultades, de atención a un niño aficionado, de buen humor. Cada uno de los relatos ocupa una doble página y se acompaña de dos poderosas y sugerentes ilustraciones vectoriales, una pequeña y otra grande, que ocupa una página vertical completa o las dos medias páginas inferiores, y parecen confeccionadas a partir de fotografías.

Jon Agiriano. Lo mejor del fútbol (2018). Bilbao: A fin de cuentos, 2018; 48 pp.; col. Deguria; ilust. de Nicolás Aznárez; ISBN: 978-84-946320-6-8. [Vista del libro en amazon.es]

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WilsonHermanaPeor.jpg
martes, 4 de diciembre de 2018

Jacqueline Wilson es una escritora muy popular y al leer una novelita como Mi hermana es lo peor se comprende por qué: narra muy bien y tiene chispa.

El relato habla de una familia en la que la madre trabaja en el colegio al que asisten sus hijas y también es modista, y en la que el padre tiene una pequeña agencia de viajes, en su propia casa, que no le va muy bien. Las dos niñas son Marty, o Martina, la narradora, de unos nueve años (aunque nunca se da esa información), y Melissa, dos años y medio mayor que ella. La rivalidad entre las dos aumenta cuando, por razones del trabajo de su madre, deben empezar a compartir habitación: Marty es caótica, no duda en lanzarse a la pelea si es necesario, y tiene cantidad de muñecos en cualquier sitio, mientras que Melissa es más ordenada y tiene gustos de adolescente que Marty no soporta.

Algunas situaciones son hilarantes y los comentarios de Marty son muchas veces cómicos. A Marty le gusta dibujar una heroína, que llama Supersmart, lo que da lugar a momentos excelentes. Además tiene gracia que no es nada objetiva y cuando va diciendo que lo peor de su hermana es que es una mandona de tomo y lomo, o que le encanta hacerse la mártir, o que es una llorica insoportable, el lector se da cuenta de que ella, siendo tan distinta, también lo es. En otro nivel, frente a otros relatos de este tipo se puede destacar que aquí el comportamiento de los padres, tanto a la hora de castigar como de apoyar a sus hijas, es equilibrado.

No me gustan las referencias a una marca concreta de zapatillas, por más que algo así ayude a que la narrración resulte más cercana para los lectores. Al final la autora hace unas recomendaciones de libros antiguos sobre “hermanas” que a ella le gustaron siendo niña, como Las zapatillas de ballet, Mujercitas, Las cosas de Katy.

Jacqueline Wilson. Mi hermana es lo peor (The Worst Thing about my Sister, 2012). Barcelona: B de Blok, 2018; 255 pp.; ilust. de Nick Sharrat; trad. de Roser Ruiz; ISBN: 978-84-16712-85-4. [
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AlbumNavidadNewYork.jpg
lunes, 3 de diciembre de 2018

Ya que se acerca la Navidad, recomiendo de nuevo echar un vistazo a la selección de álbumes y relatos que preparé hace tiempo.

A ella se podría añadir un álbum de arte que he visto hace poco: The Christmas Story, una narrración tomada de los textos evangélicos de la King James Bible ilustrada con doce cuadros navideños del siglo XV y XVI, la mayoría de autores holandeses e italianos, contenidos en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que es el editor. También los fondos de las guardas y de las páginas de respeto están tomados de un grabado de la misma época.

The Metropolitan Museum of Art of New York. The Christmas Story (2009). From the Gospels of Matthew and Luke, King James Version of the Bible. New York: Abram Books for Young Readers, 2017; 32 pp.; ISBN: 978-1419723070. [
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sábado, 1 de diciembre de 2018

En bienvenidosalafiesta: notas de noviembre.

Son muchos los libros interesantes del mes y aquí solo cito unos pocos. En la nota sobre Veinte bostezos, un buen álbum bedtime, hay una relación de distintos tipos de álbumes de ese tipo. Es una gran novela gráfica sobre inmigración Zenobia, y en la nota de Un largo viaje cito varios álbumes más sobre la cuestión. Es un libro de diseño extraordinario El zorro y la estrella. Una novela antigua reeditada que me ha gustado mucho más de lo que esperaba: Por donde sale el sol. Tiene gran interés, histórico y actual, Mi lucha contra Hitler.

En Libros para jóvenes: notas de noviembre.

En medium he publicado o recuperado notas que más o menos van con el tiempo: 'Un pintor de Alejandría', de José Jiménez Lozano; Un sentido esencial del arte narrativo; Cultura, sabiduría, consumo, El único modo de hablar de la Navidad. También he reunido en una nota las referencias a textos publicados en el pasado: Notas y artículos sobre literatura infantil y juvenil (LIJ).

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ChestertonPortadillaUBPI.JPG
sábado, 1 de diciembre de 2018

Quinta nota, con más ejemplos, acerca de «cómo se hizo» Un buen puñado de ideas. Esta vez, sin embargo, no son sobre si descartar o incluir textos como los de las notas segunda, tercera y cuarta, sino sobre la forma de ajustarlos o afinarlos mejor.

***

AFORISMO POSIBLE: Por desgracia, el buen temperamento es a menudo más irritante que el malo. [StoTA]

EGM: ¿Cambiamos temperamento por humor, que yo veo más exacto, más español y más gracioso?”

LDG: Sí. Lo cambio.

***

AFORISMO POSIBLE: Se supone que la libertad religiosa significa que todo el mundo es libre para discutir de religión. Supone que no se permite prácticamente a nadie mencionarla. [A]

LDG: Propongo nueva redacción:

Se supone que la libertad religiosa significa que todo el mundo es libre para discutir de religión. Y, también, que no se permite prácticamente a nadie mencionarla. [A]

EGM: Me gusta más la versión original. El juego entre el “Se supone” y el “Supone” es finísimo y marca magistralmente el paso de la teoría al hecho. Si no tienes grave inconveniente, te rogaría pasar a v. o.

LDG: Paso a la versión original.

***

AFORISMO POSIBLE: Los viejos maestros sabían exactamente lo que pensaban, y entonces escribían. No escribían con un propósito moral, sino con un presupuesto moral. [P-22]

LDG: Propongo nueva redacción:

Los viejos maestros sabían exactamente lo que pensaban, y entonces escribían. No escribían con un propósito moral, sino con unos presupuestos morales. [P-22]

EGM: Suena mejor en español, pero se pierde el paralelismo fuerte. Además, ‘presupuestos morales’ son más generales, mientras el ‘presupuesto moral’ señala al del cada maestro en concreto. Dale otra vuelta, y lo que decidas me parecerá bien.

LDG: Vuelvo a la primera redacción.

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SingerDanza.jpg
viernes, 30 de noviembre de 2018

La danza de los demonios, de Esther Singer Kreitman, hermana de Israel Yeshohua Singer y de Isaac Bashevis Singer, es una novela que va precedida de un prólogo que la presenta. En este caso, más que en otros, esto es un problema pues la vida de la autora y su problemática relación con sus padres coinciden por completo con las de la protagonista de su relato. Esta es Débora, una chica judía inconformista que no se encuentra cómoda en casa de sus padres, un rabino y su mujer (que es la verdaderamente versada en las Escrituras y es a quien acude su marido para resolver sus dudas). Primero viven en un pequeño pueblo polaco, se trasladan luego a uno mayor y, más adelante, a Varsovia; finalmente, acepta el compromiso matrimonial que le proponen con un judío tallador de diamantes, a quien no conoce, y se va con él a vivir a Amberes.

La novela no tiene la intensidad que alcanzan las de vidas familiares de los hermanos de la autora, ni tampoco su atractivo popular, pues todo está centrado en el desasosiego interior de Débora, continuamente aumentado por la pobreza en la que siempre vive, pero es igualmente interesante y habrá quien la valore mucho más por sus enfoques. El prólogo insiste, con fundamento, en cómo la novela presenta la posición subordinada de la mujer en la sociedad en la que creció, y en que a la autora se la puede considerar la primera feminista en la literatura yiddish. Tiene interés señalar, me parece, que tal planteamiento no es un objetivo sino un resultado: no es una pose artificial sino algo que brota con naturalidad de la historia. Por otro lado es interesante advertir la gran diferencia entre lo que cuenta Esther Singer, que vivió con gran desasosiego sus años de infancia, y los recuerdos cordiales de su hermano Isaac cuando habla de los mismos años en su autobiografía.

Esther Singer Kreitman. La danza de los demonios (Der Sheydim Tants, 1936). Zaragoza: Xordica, 2018.; 372 pp.; prólogo y traducción de yiddish de Rhoda Henelde y Jacob Abecasís; ISBN: 978-84-16461-20-2. [Vista del libro en amazon.es]

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BentleyTrent2.jpg
jueves, 29 de noviembre de 2018

Muchos años después de la primera novela sobre su detective Philip Trent, E. C. Bentley publicó la segunda: Philip Trent y el caso Trent, que no tuvo la originalidad de su debut pues en este caso serán «normales» los giros que se darán en la investigación, lo que quiere decir que Trent actuará como un detective meticuloso y, al final, infalible.

Aparece asesinado un filántropo —uno de esos millonarios que «prefería amar a sus congéneres desde lejos», dirá el inspector—, a quien Trent había ido a ver antes de irse a la estación de tren a despedir a su tía Judith. El principal sospechoso es un amigo suyo que, casualmente, también había estado en la casa del asesinado la misma tarde y a quien había visto de lejos en la estación. La investigación la empieza su amigo el inspector Bligh pero, a media novela, es Trent quien toma las riendas. Al final hay una escena en cuya primera parte Trent prepara un teatrillo para que el asesino real se descubra a sí mismo y en la que después, de modo más bien premioso pues son muchas las digresiones, explica cómo llegó a darse cuenta de quién era el asesino y el lector ve cómo cobran sentido muchas cosas contadas antes.

De las 176 notas al pie que tiene la novela la inmensa mayoría se refieren a versos o a referencias literarias que Trent desliza en las conversaciones. Por ejemplo: cuando el inspector Bligh rebusca en sus bolsillos las cerillas, el narrador continúa: «—No sabe donde está el calor prometeico —musitó Trent—. Tiene las cerillas encima de la mesa, al lado del codo, inspector, donde las ha dejado». Y en la nota correspondiente se apunta que ahí tenemos una cita de Otelo, acto V, escena II.

Como es de esperar, hay muchos toques chestertonianos o en los que podemos adivinar conversaciones del autor con Chesterton. Así, recordamos al padre Brown cuando se nos dice de la tía Judith, una insólita anciana de aspecto remilgado, que «lo más sórdido de la alta sociedad y la política apenas tenía secretos para ella». También podría haber dicho el padre Brown, como el inspector Bligh, que «los asesinos tendían a ser muy respetables; por lo menos, a no saber nada de los métodos de los delincuentes, ni tampoco de los de la Policía».

Son excelentes unos comentarios que le hace Bligh a Trent hablándole de un criminal cuyo escritor favorito era Bernard Shaw: ¿por qué?, pues muy sencillo, explica, porque «sentarse a leer una obra de Shaw es salir a respirar el aire fresco del campo. No hay cretinos, no hay brutalidad, no hay nadie que te revuelva el estómago. Y, si por casualidad trata de meter un malo, no tiene nada que ver con la realidad. Y no te aburres nunca. Cada maldito personaje tiene algo que decir: hasta los más estúpidos. Todo el mundo humilla a los demás. ¿Y quién ha tenido la suerte de escuchar algo así en la vida real? En serio, es otro mundo».

E. C. Bentley. Philip Trent y el caso Trent (Trent's own case, 1936). Madrid: Siruela, 2018; 303 pp.; col. Biblioteca de clásicos policiacos; trad. de Guillermo López Gallego; ISBN: 978-84-17308-84-1. [Vista del libro en amazon.es]

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SteigAbel.jpg
miércoles, 28 de noviembre de 2018

Como en los últimos meses han salido nuevas ediciones de Doctor De Soto, Irene la valiente y, en especial, de La isla de Abel, de William Steig, he ampliado y mejorado los comentarios a esos libros.

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BickfordZorroEstrella.jpg
martes, 27 de noviembre de 2018

El zorro y la estrella, de Coralie Bickford-Smith, es uno de los mejores libros infantiles que he visto en los últimos meses: la historia es bonita y, sobre todo, el diseño global del libro es extraordinario. El zorro rojo protagonista se guía por una Estrella y, gracias a ella, puede buscar escarabajos, perseguir a los conejos, etc. Pero cuando un día Estrella desaparece, Zorro se siente desorientado y va en busca de su amiga...

Las palabras que cuentan la historia son sencillas y van, o en párrafos cortitos que ocupan algunas páginas, o en frases integradas en algunos dibujos que ocupan la doble página y que siguen patrones propios del mundo del bosque. Los colores acompañan los sentimientos de Zorro: oscuros, grises y negros, cuando se siente perdido; luminosos, azules y rojos, cuando sus problemas se resuelven. Los puntos de vista cambian: a veces vemos a Zorro en el bosque, otras le vemos a él en un primer plano de sus ojos o de su figura, otras vemos lo que él ve. Los marcos también cambian o se rompen según el momento del relato: bordes blancos anchos que recuadran escenas en las que vemos a Zorro, páginas a sangre cuando Zorro mira hacia arriba.

Esta excelente reseña contiene varias ilustraciones y explica bien algunos aspectos de un relato que, sí, puede leerse como una historia en la que un pequeño protagonista vence su miedo, pero cuya construcción es sobresaliente y apunta mucho más alto. Igual que al protagonista se le dice «Mira más allá de tus orejas», a muchos lectores hay que decirles que se fijen bien y miren más allá de lo que les dicen quienes clasifican los libros. Estamos ante un ejemplo, también, de la profecía sobre el futuro de los libros que hace años hizo un experto diseñador: en el futuro toda la información será digital, solo la belleza quedará en el papel.

Coralie Bickford-Smith. El zorro y la estrella (The Fox and the Star, 2015). Barcelona: Nube de Tinta, 2017; 32 pp.; trad. de Nuria Salinas Villar; ISBN: 978-84-16588-18-3. [Vista del libro en amazon.es]

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