
Si los mencionados ayer pertenecen a una clase de héroes fantasiosos, de otra forman parte los tipos bromistas y fanfarrones que luego llenarán folletines, cómic, películas y novelas. Su origen debemos buscarlo en obras de la literatura picaresca que circularon al final de la Edad Media como Till Eulenspiegel, de Hermann Bote, y en relatos que pertenecen a la tradición de tall tales o cuentos de embustes como El Barón de Munchausen, de Rudolf Raspe.
30 septiembre, 2009