
Gracias a las recopilaciones de cuentos de Andrew Lang, Los libros de colores de los cuentos de hadas, desde principios del siglo XX los niños ingleses crecieron teniendo a su disposición todas las historias populares, normalmente en sus versiones más optimistas. En lo que se refiere a la historia de la literatura infantil, pasado ya un siglo es fácil ver las consecuencias de un trabajo así si se comparan con lo sucedido en países que no tuvieron una suerte semejante.
24 octubre, 2006