
El romano Ladinus pretende dominar al poblado galo haciendo uso de una costumbre antigua: si un jefe galo vence a otro en un combate singular, somete así a todo su pueblo. Su candidato es un jefe galo-romano, partidario de imponer túnicas y pelo corto a sus súbditos y cuyo deseo es convertir a la Galia en una nueva Roma. Para evitar que Abraracúrcix tenga la poción, los romanos quieren quitar de en medio a Panorámix, y lo consiguen con la involuntaria colaboración de Obélix.
16 julio, 2008