KRAHN, Fernando

Autores
 

Ilustrador chileno. 1935-2010. Nació en Santiago de Chile. Escenógrafo de teatro. Después de un tiempo en los EE.UU. se afincó en España en 1973. Dibujante, humorista gráfico que se caracteriza por un humor reflexivo que capta lo que no se dice. Falleció en Sitges.


¿Quién ha visto las tijeras?
Madrid: Alfaguara, 1978; 30 pp.; ISBN: 84-204-3401-9; agotado.
Nueva edición en Pontevedra: Kalandraka, 2002; 49 pp.; col. Libros para soñar; ISBN: 84-8464-149-X.

La tijera de un sastre huye por la ventana y en su vuelo va cortándolo todo: las trenzas de una niña, el periódico que lee un hombre en un banco, los tirantes de otro, un tendedero de ropa, las cuerdas de un violón… Cada dibujo es uno de los cortes. Al volver junto a su dueño, éste la encierra en una jaula.


Bernardo y Canelo
Caracas: Ekaré, 1998; 28 pp.; col. El jardín de los niños; ISBN: 980-257-207-1. Nueva edición en tapa dura en Barcelona: Ekaré, 2011; ISBN: 978-84-938429-5-6.

Bernardo acude al circo con su perro Canelo. A la vuelta, ambos intentan imitar lo que vieron. Pero mientras Bernardo se viste de payaso, Canelo ensaya y ensaya malabarismos. Cuando Canelo desaparece Bernardo lo busca infructuosamente. Hasta que un día vuelve al circo y lo descubre allí haciendo un número. Al ver a Bernardo, Canelo abandona el circo y se vuelve con él.


Historia del uno
Texto de María de la Luz URIBE. Barcelona: Destino, 2005; 25 pp.; ISBN: 84-08-05766-9.

El uno quiere tener amigos y, primero, rechaza jugar con el cero porque no es nadie, pero del mismo modo ni los doses, ni los treses, ni los cuatros… quieren jugar con él. Al final encuentra de nuevo al cero, «redondo y cansino. / Y otra vez le dijo: / ¿Seremos amigos?»



Seguramente deudor de la Oda a las tijeras de NERUDA, ¿Quién ha visto las tijeras? es un álbum sin texto y sin color en la primera de las ediciones citadas, que es la que merece ser conocida y recomendada. Confeccionada con dibujos a carbón, dinámicos y expresivos, el relato transmite bien el propósito humorístico y no ideológico de la historia. Pues si la tijera cortara unas cosas sí y otras no (la corbata o la correa del perro sí, las flores del enamorado o el alambre del trapecista no…), podríamos pensar que teníamos delante una especie de tijera justiciera… Aunque también se la puede considerar así, si abandonamos toda visión ideal de la justicia humana.

Las mejoras que se han querido introducir en la segunda edición mencionada, sin embargo, resultan innecesarias e incluso contraproducentes: dado el tipo de relato y las características de los dibujos, haber puesto color a las ilustraciones añade vistosidad pero no aporta nada significativo a la historia; sin embargo, haberle puesto texto resulta chocante, pues si se califican como divertidas algunas bromas de la tijera, como la de cortar el cable de los equilibristas, tendríamos que alinear esta historia con las humoradas de bofetadas y tartazos…

En Bernardo y Canelo, una historia sencilla, podríamos decir que semejante a Kashtanka de CHÉJOV pero contada con acentos humorísticos, se ve también que los dibujos están tan bien secuenciados que se podría incluso prescindir del breve texto que va debajo de cada uno.

Historia del uno, un álbum cuyo texto compuso en los años setenta la esposa del ilustrador, María de la Luz Uribe, es muy parecido en su núcleo a Little 1 de Paul y Ann RAND, y da también idea del ingenio gráfico de Krahn, que pone unas ilustraciones recuadradas, simpáticas y vistosas, a los versos que cuentan la historia.

Otros libros a los que ha puesto ilustraciones: El león de Tom, de Michael MORPURGO; El último trabajo del señor Luna, de César MALLORQUÍ.


8 febrero, 2006

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