Un aventurero de Dumas

Autores de referencia: R. L. StevensonAutores de referencia: R. L. Stevenson
 
Un aventurero de Dumas

St. Ives. Las aventuras de un preso francés en Inglaterra, fue una novela que Stevenson había dictado a su hijastra, Mrs. Strong, pero que dejó sin terminar. Sir Arthur Quiller-Couch, poeta, novelista y crítico, la completó de acuerdo con las notas que había dejado Stevenson desde el capítulo XXXI al XXXVI, imprimiéndole algo más de rapidez al relato.

Un oficial francés del ejército de Napoléon, Jacques St. Ives, está en prisión en el castillo de Edimburgo. Allí es conocido como Champdivers, nombre que le viene de la familia de su madre. Averigua que un tío abuelo desea hacerle heredero a él en vez de a su primo Alain. Entabla relación con Flora Gilchrist, una joven que visita a los prisioneros franceses. Con motivo de un duelo en prisión, Ives mata a un hombre. Flora facilita la huida de St. Ives, que viaja de incógnito por Escocia e Inglaterra con la intención de llegar junto a su tío, a Amersham, Dunstable, para poder ser su heredero.

Novela que tiene algo de homenaje a Walter Scott —con quien el héroe se cruza—, en la que hay aventuras y amor, momentos cómicos y un punto de relato picaresco. Después de las excelentes escenas de la prisión, la huida del héroe viene a ser como la de David Balfour en Secuestrado pero la narración está menos lograda: allí Stevenson dio con el tono propio de un chico joven que contaba sus andanzas en primera persona, pero aquí no acierta igual con el de un soldado aventurero que parece de una novela de Dumas. Por otro lado, la relación entre St. Ives y su primo tiene también un cierto parecido a la que se da entre otros héroes y sus dobles.

Es una novela desigual, que seguramente sería mejor si la hubiera terminado y pulido el mismo Stevenson, pero que también falla porque, dice Chesterton, es una novela histórica que no es histórica: y no porque contenga errores sino porque Stevenson retrata un soldado francés cuyo comportamiento no es francés en absoluto. Con todo, el emplear esa perspectiva le permite al narrador decir algo en lo que Chesterton incidía una y otra vez: cuando el protagonista ve «Dunstable con sus nobles mansiones» señala que «hay algo en esos castillos, en esas grandes casas de la nobleza inglesa, que dice a las claras lo que no expresan las leyes, esto es, que las gentes del pueblo no tienen los mismos derechos que los nobles, por mucho que se mienta al respecto».

Robert Louis Stevenson. St. Ives. Las aventuras de un preso francés en Inglaterra (St. Ives. The Adventures of a French Prisoner in England, 1894-1897). Madrid: Valdemar, 2011; 441 pp.; col. Avatares; trad. de José Luis Moreno Ruiz; ISBN: 84-7702-370-0. [Vista del libro en amazon.es]

31 octubre, 2015
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