Arte para quitarnos el sueño

Violencia
 
Arte para quitarnos el sueño

He aprendido cosas con El poder del arte, de Simon Schama, una obra preparada para mostrar la obra cumbre de ocho pintores famosos en una serie de televisión de la BBC, a pesar de la decepción que me han causado algunos comentarios irónicos y «sobreinterpretativos» que no vienen a cuento.

Del capítulo dedicado a Picasso, centrado en el Guernica, una cita: «Esto es lo que debe lograr todo el gran arte: impactar en nuestra perezosa rutina. El Guernica combate el hábito verdaderamente mortífero, enfermedad de nuestros tiempos y de los suyos, de acostumbrarnos a los actos violentos y perversos, de bostezar cuando contemplamos una matanza en la pantalla: ¡ya lo he visto!; ¡venga, otra cosa!; ¡no estropeemos el placer que nos da el arte! No fue creado para entretener. Fue concebido para levantar ampollas, para quitarnos el sueño. Y lo hizo».

Al leer esto pensaba —no por primera vez— si alguna obra de arte tendrá esa capacidad en el caso de una tragedia como la del aborto en nuestras sociedades desarrolladas. Y, de momento al menos, mi conclusión es que no: además de que sus dimensiones son incomparables con las de cualquier conflicto bélico o con cualquier catástrofe, sigue habiendo muchas complicidades interesadas en orientar los altavoces y los focos de modo que una mayoría no escuche y mire hacia otro lado.

Simon Schama. El poder del arte (The Power of Art, 2006). Barcelona: Crítica, 2007; 499 pp.; trad. de Juan Rabasseda Gascón; ISBN (10): 84-8432-872-4.

20 abril, 2008

Comments are closed.