UNGERER, Tomi

Autores
 

Ilustrador francés. 1931-2019. Nació en Estrasburgo. Emigró en 1956 a EE.UU., donde comenzó a trabajar en el mundo de la ilustración. Algunos de sus primeros libros para niños, como Ningún beso para mamá, obtuvieron éxito y, a la vez, fueron considerados provocadores en ciertos sectores educativos. Premio Andersen 1998. Falleció en Cork, Irlanda.


Los tres bandidos
Madrid: Alfaguara, 1995, 2ª impr.; 48 pp.; col. Infantil Alfaguara; trad. de Miguel Azaola; ISBN: 84-204-5084-7.
Nueva edición en Sevilla: Kalandraka, 2007; 48 pp.; col. Libros para soñar; trad. de Marc Taeger; ISBN: 978-84-96388-56-7. Nueva edición en Kalandraka, 2020. [Vista del relato en amazon.es]

Tres feroces bandidos de negra capa y negro sombrero secuestran a una niña. Pero le cogen cariño y acaban construyendo una ciudad para niños huérfanos.


Ningún beso para mamá
Barcelona: Lumen, 1986, 3ª ed.; 40 pp.; trad. de Humpty Dumpty; ISBN: 84-264-3590-4.
Nueva edición en Madrid: Anaya, 2007; 60 pp.; col. Sopa de libros; trad. de Moka Seco Reeg; ISBN: 978-84-667-6292-2.

Una familia de gatos. A Toby Gaty (Tony Zarpas en la segunda edición citada) le revienta que su madre le llame tesorito, mi bollito de miel, y «no puede soportar que le dé besos». Su padre, que trabaja en una fábrica de embutidos de ratón, comprende su aversión a los excesos de afecto de su madre, pero le explica que «a pesar de todo tienes que ser cariñoso con ella». Al final, Toby Gaty se saldrá con la suya.



Las ilustraciones de Los tres bandidos ocupan a veces la doble página o una página completa, y están concebidas para sacar el mayor provecho a las técnicas de impresión a dos o tres tintas. Colores planos y brillantes, de negros y azules, que evolucionan a tonos más alegres según van mejorando los bandidos. Textos muy cortos que conducen con eficacia la historia. Las ilustraciones de Ningún beso para mamá, en blanco y negro, muestran también la filiación a la vez clásica y surrealista de Ungerer.

En Los tres bandidos, Ungerer atrae al niño-lector con el miedo y la emoción, y recurre a una bienhumorada exageración para mostrar cómo el cariño hace aflorar lo bueno, y que no hay nadie que sea completamente malo. Ningún beso para mamá es una lección para madres o parientes demasiado afectuosos: al leerlo quizá comprendan que hay niños con una sensibilidad distinta, a quienes el cariño empalagoso y la sobreprotección les provocan una fuerte reacción de rechazo.

Otros libros: Las aventuras de la familia Melops, Rufus, El ogro de Zeralda, Flix, El hombre niebla, Hombre Luna, Caracol, ¿dónde estás?, Nuevos amigos, Esto y aquello.


10 septiembre, 2007
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