
Cuando en su momento leí reseñas de Corazón kikuyu, de Stefanie Zweig, no me hice cargo (quizá porque las leí muy rápido), de que se trataba de un relato extraordinario y, en mi lista de libros a ir leyendo, fue quedado relegada una y otra vez… Pero fue un gran error y esta nota pretende remediarlo: es una historia magnífica, bien contada, que transmite a la vez entusiasmo y dolor, y un genuino amor por África.
27 abril, 2006