El talento no tiene nada que ver

El talento no tiene nada que verÉxito
 
El talento no tiene nada que ver

Marlon Brando decía una vez que los directores «que dan la lata son los gilipollas sin talento; creen ser el incomprendido Eisenstein, u Orson Welles, o alguien así. (…) Con esos tipos es duro trabajar». Sin embargo, de Charlie Chaplin, que le dirigió en La condesa de Hong Kong, decía que «tiene tanto talento que tienes que aguantarte. En primer lugar, él es la comedia personificada. Es un genio, un genio del cine. Un talento cómico sin igual. Ni te das cuenta de que está senil. Pero como persona es horrible. No me interesa nada».

Y continúa luego: A los primeros «tienes que pararles los pies porque si no se te suben encima. Tienes que frenarles en seco. Pero has de separar esa vida personal de la vida artística. Una no tiene nada que ver con la otra. Igual que con los escritores o con cualquier cosa.

No puedes pensar que la gente comprensiva, o la gente perceptiva o sensible, va a ser igualmente perceptiva o sensible en otras áreas de las relaciones humanas. Eso cae por su peso. El talento no tiene nada que ver, eso es todo.

Hay algunos mierdas que son muy comprensivos y extremadamente talentosos, y otros mierdas que no tienen ni pizca de talento. Hay buena gente en ambos lados».

Chris Hodenfield. El método de su locura, artículo en Rolling Stone del 20 de mayo de 1976 contenido en Lo mejor de Rolling Stone (The Best of Rolling Stone, 1993). Barcelona: Ediciones B, 1995; 587 pp.; trad. de Darío Giménez; ISBN: 84-406-5323-9.

 

17 marzo, 2007
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