Equilibrio y estabilidad

Educación literariaEducación literaria
 
Equilibrio y estabilidad

Dice Jacqueline de Romilly que «una de las tareas esenciales de la enseñanza, y en especial de la enseñanza literaria, es la de sembrar y fortalecer en cada uno esos valores diversos que son como la experiencia común acumulada por la humanidad en el transcurso de los siglos: sin ellas —hoy lo presentimos— no es fácil vivir». Y más adelante sigue: «Es absolutamente exacto que las antiguas literaturas alabaron sin cesar, directamente y sin ocultarlo, las virtudes; ha habido tratados sobre las virtudes, sobre cada virtud; ha habido elogios de los grandes héroes y los grandes hombres; ha habido historias edificantes. Del mismo modo, la literatura clásica, cuando mostró el mal, pidió siempre excusas explicando que lo hacía para condenarlo y desterrarlo. (…) Pero en nuestro tiempo todo ha cambiado. (…) Para un libro de nuestro tiempo el mayor elogio es decir que es “corrosivo”. Se celebra lo que parece un grito». Por eso, frente a una literatura muchas veces amarga y sombría, «el conocimiento de las literaturas clásicas es (…) un factor de equilibrio y de estabilidad».

Jacqueline de Romilly. El tesoro de los saberes olvidados (Le Trésor des savoirs oubliés, 1998). Barcelona: Península, 1999; 205 pp.; col. Ficciones; trad. de Manuel Serrat Crespo; ISBN: 84-8307-227-0.

 

19 mayo, 2005
Imprimir

Comments are closed.