Ser quinto, de Norman Junge y Ernst Jandl es un álbum estupendo: un mini-relato intenso y unas ilustraciones económicas y bien pensadas. Un ejemplo de cómo algunos autores eligen no contar lo que para otros sería el núcleo de la historia y así ponen a trabajar la imaginación del lector-espectador.
27 julio, 2009
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