WÖLFEL, Ursula

Autores
 

Escritora alemana. 1922-2014. Nació en Duigsburg, Hamborn. Estudió Filología en Heildelberg y Pedagogía en Fráncfort. Profesora. Publicó su primer libro infantil en 1954. Falleció en Heildelberg.


Zapatos de fuego y Sandalias de viento
Barcelona: Noguer, 2001, 19ª ed.; 107 pp.; col. Mundo Mágico; ilust. de Heiner Rothfuchs; trad. de Mercedes Conill; ISBN: 84-279-3306-1. Nueva edición en 2010; 160 pp.; ISBN: 978-84-279-0096-7. [Vista del libro en amazon.es]

Tim es un niño gordo y pobre, hijo de un zapatero, que se siente rechazado por sus compañeros. Su padre decide hacerle un regalo especial el día de su cumpleaños: unos zapatos rojos y una mochila…, y hacer un viaje con él, por granjas y pueblos. Tim se llamará Zapatos de Fuego, y su padre Sandalias de Viento.


Campos verdes, campos grises
Salamanca: Lóguez, 2006, 11ª ed.; 93 pp.; col. La joven colección; trad. de Jacqueline Ruzafa; ISBN: 978-8485334117. Nueva edición en 2014; ISBN: 978-8494230592. [Vista del libro en amazon.es]

Breves historias sobre niños de distintos países en situaciones duras, que «muestran un mundo que no siempre es bueno, pero que sí puede ser cambiado». Algunos relatos tratan sobre: una niña rica y una niña pobre; unos niños ricos y unos niños pobres; la inquietud cuando unos niños se pierden en una excursión; la crueldad de unos niños con otro chico subnormal; unos niños que viven en un poblado que es bombardeado; un hijo que quiere conocer a su padre; un chico cuya madre es alcohólica…



Zapatos de fuego y Sandalias de viento es una narración sencilla y cordial acerca de los problemas de integración del niño en la sociedad y la importancia de que los padres sepan escuchar y dedicar tiempo a su hijo hasta conseguir que madure… Los sucesos y los comentarios y cuentos de su padre sobre «lo aburrido que sería el mundo si todos fuésemos iguales», o la historia de un niño muy pobre que se llamaba «yo querría, yo desearía, si yo pudiera», contribuyen a que Tim se acepte a sí mismo como es.

De Campos verdes, campos grises, su autora dice que son relatos para provocar preguntas, no para dar respuestas, apropiados para el diálogo entre adulto y el niño. Por ese carácter, es preferible no leerlas seguidas, sino una a una: en conjunto la vida no es así, pero sin duda también es así. Son historias ambivalentes: a unos les pueden servir para entender la necesidad de una esperanza trascendente, a otros les pueden conducir a la tristeza o a la rabia.

Un libro cervantino

Al comentario anterior a Zapatos de fuego y Sandalias de Viento es necesario añadir, como afirma Darabuc, que también «es un libro cervantino, hecho sobre todo de conversaciones y de suelas gastadas (y quizá también lo sea por la doble figura inseparable del alto y huesudo y el bajo y gordo). Es además una historia de amor por la palabra y fe en la palabra, en el valor sanador de los relatos: el último capítulo es «El regreso y el final de la historia sin fin», que era una historia abierta expuesta por el padre, en la que se narraba en clave la vida del hijo y que este asume por fin, continúa y finaliza (para bien)».


3 marzo, 2009
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