BARTOLOZZI, Salvador

BARTOLOZZI, SalvadorAutores
 

Ilustrador español. 1882-1950. Nació en Madrid. Fue uno de los dibujantes más importantes de su época. Vivió en París desde 1901 hasta 1906. Desarrolló muchas y diversas actividades: escenógrafo, cartelista, dibujante y escritor para diversas revistas, colaboraciones con Gómez de la Serna, que le llamó «el Toulouse-Lautrec madrileño». Fundador y director, desde 1925, de un semanario infantil llamado Pinocho. Después de la guerra civil se trasladó de nuevo a París y luego a México, donde falleció.


PINOCHO Y CHAPETE
Madrid: Gahe, 1960. Son 48 relatos, cada uno en una revista de 16 páginas, que se presentan agrupados en ocho volúmenes.
Con el título Pinocho se ha publicado una edición de cuatro aventuras de la serie, las tituladas Pinocho Emperador, Pinocho en la China, Pinocho en la Luna, Pinocho en la isla desierta, en Madrid: Edaf, 2005; 104 pp.; col. Biblioteca del Recuerdo; semblanza biográfica y comentario de María del Mar Lozano Bartolozzi; ISBN: 84-414-1589-7.

En el año 1912, Bartolozzi ilustró una edición de la obra de COLLODI, Aventuras de Pinocho, traducida por Rafael Calleja Gutiérrez, hijo y futuro sucesor del editor Saturnino Calleja, recreando un estilizado personaje gráficamente inspirado en el Pinocho de Attilio Mussino. Esta versión volvió a publicarse, años más tarde, con ilustraciones de su hija, Piti Bartolozzi, en Madrid: Gahe, 1960; 156 pp. En ella, además del casticismo propio de las versiones castellanas en esa editorial, el final era distinto y Pinocho afirmaba que su sueño dorado era «¡viajar!, ver mundo y correr aventuras que me hagan famoso. Quiero que el nombre de Pinocho sea célebre e inmortal». Esas «nuevas y sucesivas aventuras» que se anunciaban dieron lugar a la serie Pinocho y Chapete, que arrancó en 1917.


PIPO Y PIPA
Relatos titulados Aventuras de Pipo y Pipa en el país de los fantoches, Aventuras de Pipo y Pipa entre los salvajes, Pipo y Pipa en busca del gato Peloimedio, Pipo y Pipa y los enanitos de Doña Cominito, Pipo y Pipa en busca del Príncipe Tintilintín. Valladolid: Miñón, 1986, 1986, 1987, 1988, 1988; 128, 136, 136, 128 y 128 pp.; col. Las campanas; ISBN: 84-355-0742-4, 84-355-0745-9, 84-355-0807-2, 84-355-0849-8, 84-355-0850-1.

Otros populares personajes creados por Bartolozzi fueron Pipo y Pipa, un chico con ganas de aventuras y su perrita de trapo, cuyas aventuras fueron publicadas entre los años 1928 y 1936 primero en entregas semanales en la revista Estampa en formato de historietas con textos al pie y en formato libro-álbum más tarde, además de que también fueron protagonistas de varias obras teatrales.



En la edición citada en primer lugar hay algunas modificaciones respecto a los relatos originales: el que se presenta como primer relato, titulado El nacimiento de Pinocho, salió en realidad el año 1925 con el fin de dar una nueva explicación del origen del personaje, muy diferente al del muñeco creado por Collodi. En él se cuenta que Currusquín, hijo del dueño de una fábrica de juguetes, decide hacer él mismo su propio juguete y construye a Pinocho. Como le sale un muñeco feo y narigudo, es despreciado por todos, incluso por Currusquín. Pero un Hada se le aparece al muñeco delante de todos los juguetes y le indica que le pida la cualidad y el nombre qué desea. Él pide la bondad, y «un nombre sencillo y alegre, como yo». El Hada, conmovida, le dice que «será famoso entre los muñecos y entre todos los niños, y quedará para siempre como símbolo de valentía, de bondad, de inteligencia, de ingenio, de habilidad, de perspicacia y, sobre todo, de irresistible simpatía».

A partir de aquí, Pinocho será detective, domador, inventor, futbolista, boxeador…; irá a la India, a China, al Polo Norte, al centro de la tierra, al fondo del mar, al Oeste… En el relato dieciséis, Chapete reta a Pinocho, aparece Chapete, un juguete de trapo con un aspecto muy semejante al Humpty Dumpty inglés, popularizado en todo el mundo desde Alicia a través del espejo, «bajito y rechoncho como una pelota», al que le arde el serrín en las venas con tal de vencer a Pinocho. En el relato siguiente, Pinocho bate a Chapete, se marca la pauta de los sucesivos enfrentamientos que tendrán en adelante.

Con una formidable inventiva y un lenguaje sencillo y rico, en el que con frecuencia se apela directamente al lector pero no se cae en la ñoñería, Bartolozzi construyó estos relatos que atrapan y divierten. Cada revista, o cada dos, contienen aventuras independientes pero, al igual que otras series semejantes, algunos personajes ganan terreno, como algunos amigos de Pinocho y de Chapete, y otros aparecen una vez para no volver más, como por ejemplo «el mago Carrasclás (amable por delante y malvado por detrás)» (en Pinocho y el Príncipe Bueno). Y también hay escenarios a los que se vuelve: países como Muñecópolis, o Animalípolis, o Gordinflonia (gobernada por Tripón XVII, cuya hija es la princesa Redondita)…

En estos tiempos, algunos tendrán reticencias ante un héroe que «sabía que los salvajes se asombran por cualquier cosa», pero los despreocupados de lo políticamente correcto entenderán el tiempo en que fueron escritas estas historias, y disfrutarán con un héroe infatigable e intrépido, que frustra los distintos planes del malvado Chapete, entre los que hubo uno terrible: confundir a los Reyes Magos de camino.

En todas las páginas, ocupándolas a veces por completo, hay formidables dibujos en color, con aspecto de siluetas caricaturescas, brillantes y cultistas, de transición entre el modernismo y las vanguardias. Además, el autor acierta en la composición e integra las ilustraciones en el texto con fluidez.

Cada uno de los libros citados de Pipo y Pipa contiene dos historias, narraciones las de los dos primeros, y construidas sólo a base de diálogos las siguientes. En todas ellas Pipo y Pipa van enfrentándose a toda clase de malvados, ogros, brujas, piratas, etc., dirigidos por un chico temible llamado Gurriato del que se nos dice que «¡si sería feo que no había medio de mirarle sin estornudar!».

En su momento estas aventuras tuvieron un eco parecido a las de Pinocho y Chapete. Sin embargo, leídas ahora, causan menos impacto: además de que los recursos narrativos e imaginativos son parecidos, y de que creo que se aceptan mejor las aventuras extravagantes de un muñeco que las de un niño, está más conseguida la definición de personajes de la serie de Pinocho, en especial el antagonismo Pinocho-Chapete, además de que tienen mayor atractivo visual las ilustraciones individuales y es más completa la concepción gráfica de conjunto de los relatos.

Bibliografía:
Carmen Bravo-Villasante y Jaime García Padrino. Homenaje a Salvador Bartolozzi 1882-1982. Madrid: José Porrúa, 1984; 50 pp.; col. Temas de Literatura Infantil; ISBN: 84-7317-143-8.


1 febrero, 2006
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