Vaim es la primera novela que publica Jon Fosse desde que se le concedió el premio Nobel. Es un relato corto, estilísticamente semejante a sus últimas novelas —narradores que cuentan sus vidas de forma continua y clara, repetitiva, con comas pero sin puntos—, parecido también en los personajes que aparecen —gente sencilla, buenas personas, poco habladoras y con una vida social escasa—, y en el modo de contar algunos incidentes —la forma en que aquí se preanuncia la muerte de alguien es como en Mañana y tarde—.
Vaim es una isla y un pueblo. El relato tiene tres partes, cada una centrada en un personaje. La primera en Jatgeir, que viaja desde Vaim a Bjørgvin (Bergen) para hacer una compra, al tiempo que recuerda su pasado; va luego a otra ciudad, y, estando allí, una antigua conocida llamada Eline, de quien estuvo enamorado platónicamente y cuyo nombre puso a su barco, llega junto a él y le pide que se la lleve con él antes de que su pareja regrese de pescar. La segunda está centrada en el único amigo de Jatgeir, Elias, al que había citado varias veces en la primera parte, que recuerda las veces que se vieron y habla un poco de la vida de Jatgeir con Eline. En la tercera es Frank, el primer marido de Eline, que lo volvió a ser después de la muerte de Jatgeir, quien cuenta las cosas.
Todo discurre con fluidez. Aunque sus comportamientos pueden sorprender, lo cierto es que los personajes respiran autenticidad y su mundo interior interesa. Contrasta la bondad natural, o también pasividad, de los varones con el ímpetu y decisión de Eline, una mujer que se impone a ellos con toda naturalidad. Los vaivenes de los pensamientos de los protagonistas dan a la historia más vida y más profundidad de la que podría parecer a primera vista. Para dar una idea del modo de narrar de los distintos personajes elijo un párrafo de la primera parte en el que Jatgeir, desconcertado cuando Eline se sube a su barco, dice: «…y pasa a la cabina y yo pienso que no entiendo nada o casi nada, no puedo estar despierto, esto tiene que ser un sueño, y tampoco tiene mayor importancia, los sueños sueños son y la realidad es la realidad, pero de alguna manera la realidad siempre ha sido, bueno, no como un sueño, pero algo de sueño debe de haber tenido siempre la realidad, la realidad está en el sueño como el barco está en el mar, pienso, o quizá es al revés, que el mar es la realidad y el barco es el sueño, porque supongo que un barco siempre es un sueño de algo, pues sí, está claro que un barco es un sueño, al menos lo es para mí, exactamente qué sueño no lo sé, pero el barco siempre ha sido un sueño, desde que era un niño…».
Jon Fosse. Vaim (2025). Barcelona: Random House, 2025; 168 pp.; trad. de Cristina Gómez-Baggethun y Kirsti Baggethun; ISBN: 978-8439745631. [Vista del libro en amazon.es]

























