Grit

Grit

Un libro de hace unos años que, por recomendación de un amigo, he leído ahora: Grit: El poder de la pasión y la perseverancia, de Angela Duckworth. Al final, deja claro algo que creo que casi todos sabemos (pero que no nos viene mal recordar): que el éxito en la vida no viene del talento sino de lo que la autora llama «grit», una mezcla de pasión, perseverancia y coraje. Comienza señalando cómo, cuando era pequeña, su padre le hacía notar frecuentemente que «no eres un genio»; cuenta su evolución profesional por distintos trabajos; se centra después en sus investigaciones sobre la materia del libro: algunas personales —en lugares como West Point y el National Spelling Bee—, otras de colegas suyos —con experiencias de deportistas, artistas o empresarios…—.

Están muy bien estas explicaciones: que «el talento es la rapidez con la que tus habilidades mejoran cuando te esfuerzas en ello» y que «los logros son lo que ocurre cuando aplicas las habilidades adquiridas»; que «el esfuerzo genera habilidad. Y, al mismo tiempo, hace que la habilidad sea productiva»; es decir: «talento x esfuerzo = habilidad; y habilidad x esfuerzo = logros». Sigue después: «El talento se tiene de manera natural. La habilidad en cambio solo la adquirimos cuando le ponemos a nuestro oficio horas y horas. (…) Sin esfuerzo, el talento no es más que nuestro potencial sin manifestar. Sin esfuerzo, nuestra habilidad no es más que lo que podríamos haber hecho y no hemos hecho. A base de esfuerzo, el talento se convierte en habilidad y, al mismo tiempo, el esfuerzo hace que esta se vuelva productiva».

También son certeras las explicaciones sobre la «práctica deliberada», la forma en la que entrenan y practican los más expertos para progresar: fijándose objetivos de autosuperación, centrándose en aspectos concretos de su rendimiento, intentando mejorar los puntos débiles… «Los requisitos básicos de la práctica deliberada son muy corrientes. Un objetivo de autosuperación claramente definido. Una absoluta concentración y esfuerzo. Una información inmediata y reveladora. Una repetición reflexiva y perfeccionadora».

Algunas notas más que tomé:

—«Las cuatro cualidades psicológicas —el interés, la práctica, el propósito y la esperanza— no son dones que tengas o no y punto, sino que puedes aprender a descubrir, desarrollar y profundizar tus intereses».

—«Una conclusión de sentido común: cuando seguimos intentando encontrar una forma de mejorar nuestra situación, es posible que la encontremos. Pero cuando nos rendimos, suponiendo que no la encontraremos, nos aseguramos de no conseguirlo».

—«Una mentalidad fija sobre la capacidad propia lleva a formular explicaciones pesimistas de las adversidades, y esto a su vez lleva a renunciar a los retos y a evitarlos. Mientras que una mentalidad de crecimiento lleva a una forma optimista de explicarlas, por lo que fomenta la perseverancia y la búsqueda de nuevos retos que nos harán más fuertes aún».

—Un nadador habla de la importancia de pertenecer a un buen equipo para progresar más rápido: «Me parece que hay un modo difícil y otro fácil de desarrollar grit. El difícil es hacerlo por ti mismo. El fácil es acomodarte —mediante el impulso humano básico de encajar—, porque si estás rodeado de personas con grit, actúas con más grit.»

—«No dejes que los reveses temporales se conviertan en excusas permanentes». (…) «Aprovecha los errores y problemas como oportunidades para mejorar y no como razones para desistir».

—Un entrenador recalca por qué es importante ser puntual: «Lo haces por respeto. Por los detalles. Por la excelencia».

Angela Duckworth. Grit: El poder de la pasión y la perseverancia (Grit: The Power of Passion and Perseverance, 2016). Urano, 2016; 379 pp.; trad. de Núria Martí Pérez; ISBN: 978-8479539641. [Vista del libro en amazon.es]

 

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