FRANQUIN, André
Dibujante belga. 1924-1997. Nació en Etterbeek, Bruselas. Era un estudiante de Bellas Artes cuando, a los veinte años, empezó a trabajar en unos estudios de cine como ilustrador de dibujos animados. JIJÉ le pasó los personajes del botones Spirou y el periodista Fantasio para que continuara sus aventuras. Y en Spirou y los herederos (1952) introdujo EL MARSUPILAMI, tal vez el más fabuloso animal creado en el cómic. Años después, en 1968, Franquin dejó sus personajes en manos de otros guionistas. Falleció en Callian, sur de Francia.
Obras de FRANQUIN, André
Spirou y su ardilla Spip habían sido creados en 1939 por Rob-Vel. Durante la segunda Guerra Mundial, JIJÉ continuó sus aventuras, añadiéndole como compañero a Fantasio. A partir de 1946 siguió con ellos Franquin. Los llevó al pueblo de Champignac y los hizo entrar en contacto con su habitante más ilustre, el conde, en Hay un brujo en Champiñac (Il y a un sorcier a Champignac, 1950). Y en Spirou y los herederos (1952), les añadió al Marsupilami. Entonces fue cuando Spirou, que había nacido con la intención de ser alternativa a Tintín, empezó a funcionar como tal. Son perceptibles las semejanzas entre los caracteres de los personajes y entre pasajes de los argumentos. Son también obvias las diferencias en el dibujo: figuras como más espontáneas, de movimientos más elásticos y elegantes, y a la vez un aspecto menos «limpio» que el de los álbumes de Tintín, pues Franquin emplea el pincel y las sombras de las que HERGÉ huía. Franquin quería realizar un dibujo entre la historieta cómica y el dibujo realista y, en efecto, revelan gran maestría las cuidadas escenas urbanas y de carretera, y los gags típicos de toda clase de persecuciones. El estilo de Franquin alcanza su culmen en las escenas de acción protagonizadas por el Marsupilami, sin cuya presencia Spirou y todos sus amigos serían prescindibles. En particular se puede destacar El nido de los marsupilamis como uno de los mejores relatos de la historia del cómic.
Con posterioridad a los álbumes citados, Franquin requirió la colaboración de otros dibujantes y guionistas para continuar con las aventuras de Spirou, Fantasio y el Marsupilami. De todos ellos, quizá el mejor sea Tembo Tabú: un relato en la selva, el lugar donde más a gusto está el marsupilami, pero los entusiastas también disfrutarán con El prisionero de los siete budas (Le prisonnier du Bouddha, 1958-59), Z como Zorglub (Z comme Zorglub, 1959-60), El retorno de Z (L´ombre du «Z», 1960), Spirou y los hombres burbuja (Spirou et les hommes-bulles, 1961), Tembo Tabú (Tembo Tabou, 1961), QRN en Bretzelburg (QRN sur Bretzelburg, 1961-63), Un bebé en Champignac (Panade á Champignac, 1967-68). Ediciones respectivas: 1991, 64 pp., ISBN: 84-7419-512-8; 1986, 64 pp., ISBN: 84-7419-481-4; 1987, 64 pp., ISBN: 84-7419-495-4; 1986, 48 pp., ISBN: 84-7419-465-2; 1991, 2ª ed., 64 pp., ISBN: 84-7419-420-2; 1985, 48 pp., ISBN: 84-7419-438-5.