El verdadero norte, subtitulado El relato de una pionera en la defensa de la mujer, las memorias de la australiano-norteamericana Jill Ker Conway [1], es un gran libro. En él la autora cuenta su vida desde que se trasladó desde Australia hasta Harvard para hacer su tesis doctoral. Habla de su adaptación a Estados Unidos, de sus amistades, de su matrimonio y su carrera como historiadora. Lo interesante para mí ha estado en lo bien que transmite tanto su vocación profesional —se pregunta por qué eligió ser historiadora y se responde: «me había educado necesitando saber por qué las cosas eran como eran»—, y en lo bien que refleja la conciencia, suya y de sus amigas, de que, con su categoría profesional, debían abrir camino para más mujeres en el mundo académico. Al principio, cuando conoce a la que será una amiga para toda la vida, dice que las unió «una pasión impetuosa por el conocimiento —en mi caso de la historia, en el suyo de la literatura— y la necesidad de rastrear bajo la superficie de las cosas en busca de significados más profundos».
Jill Ker Conway. El verdadero norte: memorias (The True North, 1994). Madrid: Rialp, 2017; 309 pp.; trad. de José María Garrido; ISBN: 9788432148392. [Vista del libro en amazon.es [2]]