Vecinos, de la ilustradora rusa Kasya Denisevich es un excelente primer álbum. En primera persona, una chica va comentado al lector, y la ilustración va mostrando, la calle en la que vive, la escalera de su casa, la puerta de su apartamento, su habitación, los vecinos que ocupan los pisos de arriba y de abajo, los de los lados…; le dice que piensa en todos los vecinos que tiene, y la ilustración enseña un corte de toda la casa con los vecinos en cada piso, y sigue haciéndose preguntas e imaginándose cosas, sobre sus vecinos y más allá. Los dibujos, en blanco y negro y tonos grises, se colorean con el vestido rojo de la protagonista y, al final, con el amarillo de su vecina y amiga, lo que también da lugar a una última doble página con árboles de hojas amarillentas. Buen álbum reflexivo, de los que hace no tanto pensar en los demás como ponerse en el lugar de los demás, que, aunque tenga un enfoque diferente, pertenece a la misma familia de historias como las que se muestran en Tu casa, mi casa o Maravillosos vecinos.
Kasya Denisevich. Vecinos (Neighbors, 2020). Barcelona: Juventud, 2021; 40 pp.; trad. de Elodie Bourgeois Bertín; ISBN: 9788426147134. [Vista del álbum en amazon.es]
Hace años leí Los grandes relatos, de José Jiménez Lozano, del que recordaba pocas cosas, aunque sí que su título aludía irónicamente a la discusión entre los filósofos posmodernos acerca de que ha pasado ya la época de los grandes relatos que intentaban dar un sentido a la historia, para enseñar una vez más la verdad que los listos olvidan de que son las vidas humildes de personas sencillas y rectas las que sostienen nuestro mundo. Tal como aquí se indica es una colección de treinta y tres cuentos breves extraídos de la infancia del autor en un pueblo castellano después de la guerra civil. Estoy de acuerdo también con esta buena reseña —que además contiene algunos textos jugosos del libro—, de que es uno de los mejores libros de cuentos de Jiménez Lozano: tal... Leer más
Se decía en Apuntes para un naufragio que llegará el momento en el que las historias de los inmigrantes que, pagando un precio inimaginable, llegaron a Europa, las contarán ellos mismos y, al hacerlo, nos explicarán «en qué se nos ha convertido Europa y nos mostrarán, como un espejo, en qué nos hemos convertido nosotros». Dos ejemplos excelentes ya comentados aquí son En el mar hay cocodrilos y Me llamo Suleimán. Otro del mismo tipo, excepcional no sólo porque la historia sea conmovedora e impresionante, sino por la voz tan extraordinaria del narrador, es Hermanito, un libro en el que Amets Arzallus Antía pone voz a la narración del guineano Ibrahima Balde. Como se cuenta en una nota inicial ambos se conocieron en Irún, en octubre de 2018, cuando Ibrahima tenía 24 años y... Leer más
Manos a la tierra: crea tu propio jardín, de la ilustradora rumana Aitch y de la autora australiana Kirsten Bradley, es un buen álbum de conocimientos prácticos de jardinería más bien urbana. En la presentación se indica su contenido —«en este libro encontrarás un montón de ideas y proyectos relacionados con la naturaleza, fáciles de realizar con las manos»—; en cuatro dobles páginas se da información —«Cuidados del suelo», «Dentro de la flor», «Bichos», «Plantas amigas»—, y en otras dieciséis se describen posibles actividades que se desarrollan paso a paso —por ejemplo, «Hotel de insectos», «¿Qué es un kokedama?», «Plantar un árbol frutal»—; y al final hay, después de una ilustración a doble página donde se ve una niña en una terraza con... Leer más
Leo va a la peluquería, de Britta Teckentrup, es un ejemplo de álbum sencillo y divertido para prelectores. En cada una de sus 17 dobles páginas troqueladas vemos la cara impasible del león Leo junto a un peligroso mono peluquero, al parecer el culpable de proponer a su alelado cliente que se pruebe distintos peinados. Una vez más, la autora demuestra su habilidad para sacar el máximo partido a un troquelado que atraviesa todo el álbum, y para conseguir que sus lectores echen unas risas. Veo que hay otro libro igual sobre Leo se viste, que no conozco. Britta Teckentrup. Leo va a la peluquería (Monsieur Lion chez le coiffeur!, 2019). Madrid: Nubeocho, 2021; 32 pp. en cartoné; trad. de María Auxiliadora Gil Ortega; ISBN: 978-84-18133-95-4.... Leer más
En tierra de hombres, un libro de memorias de Adrienne Miller, tiene dos puntos de interés: uno, que la autora fue editora y pareja un tiempo de un escritor de culto para muchos como fue David Foster Wallace; otro, para los que no conocemos a Foster Wallace, es que fue una de las primeras mujeres editoras literarias de una revista masculina en Estados Unidos —una experiencia profesional que le da mucha munición para sus reivindicaciones feministas: «hasta que empecé a trabajar en revistas de hombres, yo entendía el feminismo solo en abstracto; no entendía por qué las mujeres, de hecho, necesitaban feminismo»—, y conoce muy bien el mundillo literario estadounidense de las últimas décadas. Esto último es lo que a mí me ha interesado más, también por los comentarios tan... Leer más
Se ha publicado una nueva edición ilustrada de Adiós, señor Chips, una novela de hace casi un siglo de James Hilton, cuyo argumento muchos recuerdan por sus versiones en cine y televisión, que tiene algo de alegato contra la mercantilización de la enseñanza, y que basa su tirón en que presenta de modo muy emotivo la huella imborrable que deja un buen profesor. Comienza cuando el señor Chipping, o Chips, profesor jubilado de griego y latín en la escuela de secundaria Brookfield, rememora episodios de su pasado. Sabremos que nació en 1848, que llegó al colegio en 1870 y siempre se sintió a gusto allí, que a los cincuenta era el decano, a los sesenta el profesor más representativo y el depositario de todas sus tradiciones, y que, en 1913, con sesenta y cinco, se retiró a... Leer más
No me gustan los premios literarios y menos los institucionales. Pero es cierto que, algunas veces, ponen en el candelero libros que merecen ser aplaudidos. Es el caso de Un hilo me liga a vos: mitos y poemas, de Beatriz Giménez de Ory e ilustrado por Paloma Corral. Es un libro corto con una estructura bien pensada: aunque no lo dice así el índice, se podría dividir en diecinueve capítulos encabezados cada uno, excepto el último dedicado al mochuelo de Atenea, por una doble página con una ilustración que anuncia el tema —por ejemplo, Orfeo y Eurídice, el Minotauro, Eco y Narciso, etc.—, y cuyo contenido es, primero, un poema que suele ser un soneto aunque también hay ovillejos y coplas y nanas, después una explicación en prosa del mito correspondiente, y en tercer lugar... Leer más
¡A que sí! es una colección de poemas de distintas épocas de Miquel Desclot, un autor que declara no ser especialista en literatura infantil sino, simplemente, ser un «escritor que también escribe para niños», y que tiene un talento particular para la poesía infantil certera. El libro está dividido en varias secciones: en la primera hay cuatro poemas variados —«De bodas a zapatos»—, en la segunda tres dobles pareados —«Tres sabios tres»—, en la tercera cuatro canciones formadas por dos cuartetas —«Coro de duendes»—, en la cuarta tres adivinanzas —«Si aciertas lo adivinas»—, en la quinta cinco limericks —«Cinco viejecitos de Edward Lear»—, y en la última diez poemas de distintas longitud y estructura sobre animales —«Alas, patas y escamas»—.... Leer más
Si hubiera que señalar los libros más sobresalientes comentados en el mes elegiría, entre los álbumes, dos de valor histórico y de impacto seguro entre muchos niños como Dos ositos y Jonathan y el metro, entre los cómics infantiles el intrigante y ameno Los Muértimer, entre los libros infantiles-juveniles el excelente El chico del periódico, la gran colección de relatos autobiográficos contenida en Cómo llegué a conocer a los peces, y el sabroso reportaje histórico y costumbrista Cómo ganar el Giro bebiendo sangre de buey. Además, puse reseña del libro de Cormac McCarthy No es país para viejos, y la noticia de un artículo sobre la lectura de libros valiosos del pasado titulado Severos con el pasado, acríticos con nuestro tiempo. En Libros para jóvenes he puesto... Leer más
El comentario que tiempo atrás hice a El nervio óptico y La luz negra, de María Gaínza, dos libros que hablan mucho de arte aunque el primero tiene acentos autobiográficos y el segundo tiene algo de novela de intriga, lo incluyo aquí en las categorías de Memorias, diarios, epistolarios, y de Arte... Leer más
En su momento dije que, para mi sorpresa, al ir revisando notas antiguas descubrí que no había puesto aquí una reseña a No es país para viejos, de Cormac McCarthy, y anunciaba que la pondría más adelante. Lo hago hoy, aunque advierto que es una versión muy reducida del comentario que figura en El secreto de la belleza. Novela con un interés especial por distintos motivos. Uno, por ser el relato de su autor más «para todos los públicos»: es breve, su argumento es lineal, no tiene descripciones sofisticadas como en otras novelas, su construcción narrativa es muy hábil, y su tema es cercano a muchos ahora mismo. Y otro, porque su autor plantea con lucidez una preocupación que muchos sienten: en ciertas áreas y ambientes del mundo actual el nivel de violencia tiene unos... Leer más
Constancia de imágenes y pesquisas es un libro de memorias de Miguel Calatayud, relativas a su larga trayectoria como ilustrador en la LIJ, que se desarrollan como si fuera una entrevista que le hace un viejo amigo, ya fallecido, con quien tenía largas conversaciones, y que incluye un cuadernillo final con imágenes que puso a distintos libros. Por un lado es una breve historia de aquello que le ha tocado vivir y ha protagonizado. Por otro, es un testimonio de un modo de trabajar y de comprender su función como ilustrador. En el libro quedan claros los deseos del autor de abrir caminos y cómo, al fin, apoyado en un gran trabajo de documentación, «en busca de más seguridad en la interpretación gráfica», ha dejado atrás no pocos libros que han quedado como referencias. Así,... Leer más
El chico del periódico, primera y premiada novela de Vince Vawter, un periodista jubilado, se sitúa en Memphis, en 1959, y refleja una parte de sus recuerdos: explica en una nota final que él es tartamudo como su protagonista y narrador, V, un chico de 11 años. Este, gran lanzador de béisbol, tiene que cubrir durante un mes la ruta de reparto de periódicos que normalmente hace su amigo Art. Su problema no será repartir los periódicos sino relacionarse con los clientes a la hora de cobrar —«no se me da muy bien mentir cuando hay muchas palabras que decir o muchas cosas que explicar», dirá—. Además tendrá que lidiar con un secreto de sus padres que descubre y, sobre todo, con un chatarrero maleante que le roba un cuchillo. La historia está bien articulada. Un hilo son... Leer más
Jonathan y el metro, de los canadienses Robert Munsch y Michael Martchenko, es un álbum que fue muy popular en su momento y que se ha publicado hace poco, por primera vez, en castellano. Es un relato que, aunque acusa el paso del tiempo, sigue siendo atractivo porque la historia es extravagante y divertida, y porque siempre gusta un pequeño héroe que se sale con la suya y, de paso, da una lección al adulto que lo ignora. Cuando la madre de Jonathan sale de casa, le dice a su hijo que no desordene nada. Al cabo de un rato oye un ruido al otro lado de la pared y una voz anuncia «Ùltima parada, todo el mundo fuera», y asombrosamente los pasajeros de un metro atraviesan la pared y la sala de estar de Jonathan para salir a la calle. Esto se vuelve a repetir más veces y Jonathan... Leer más
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