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domingo, 8 de enero de 2017

Una explicación sociológica (y 2)


En La expansión del cristianismo, Rodney Stark habla de cómo las ideas cristianas de que Dios ama a quienes lo aman eran extrañas y revolucionarias para las creencias paganas; indica que más extraña todavía lo era «la noción de que, debido a que Dios ama a la humanidad, los cristianos no pueden agradar a Dios a menos que se amen los unos a los otros», y la de que, «como Dios demuestra su amor por medio del sacrificio, los humanos deben demostrar su amor mediante el sacrificio a favor del prójimo».

Apunta también que, «como respuesta al caos, la miseria, el miedo y la brutalidad de la vida en el mundo de las ciudades grecorromanas», el cristianismo «ofreció tanto caridad como esperanza» y, con ellas, «una nueva base para la solidaridad social» pues, «en núcleos urbanos enfrentados a epidemias, incendios y terremotos, el cristiano ofreció atenciones y cuidados efectivos». Recuerda que, si Platón hablaba de arrojar a los mendigos fuera de las fronteras, el cristianismo enseñó que la misericordia era una de las virtudes esenciales.

Señala que muchos historiadores de hoy, reacios a tratar cómo las doctrinas pudieron haber moldeado los factores sociales, sienten como reacciones alérgicas cuando se les presentan argumentos que atribuyen la expansión del cristianismo a una teología superior. Sin embargo, el análisis de los datos y los hechos que presenta Stark conduce a una tesis que formula del siguiente modo: «Las doctrinas centrales del cristianismo hicieron surgir y mantuvieron organizaciones y relaciones sociales atractivas, liberadoras y eficaces».

Afirma que el cristianismo ofreció una cultura coherente, por un lado despojada de los componentes étnicos, y por otro acogedora con todos sin necesidad de pedirles que prescindiesen de sus vínculos étnicos. Estableció también un enfoque moral absolutamente incompatible con la despreocupada crueldad de la costumbre pagana de asistir a los espectáculos circenses habituales. Y, «finalmente, lo que el cristianismo devolvió a sus conversos fue nada menos que su humanidad. En este sentido, la virtud fue su recompensa».

Rodney Stark. La expansión del cristianismo. Un estudio sociológico (The rise of Christianity. A Sociologist Reconsiders History, 1996). Madrid: Trotta, 2009; 219 pp.; trad. de Antonio Piñero; ISBN: 978-84-9879-068-9. [Vista del libro en amazon.es]

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