Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: 'Altura imaginativa' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
AlexanderDuendes.jpg

jueves, 17 de noviembre de 2016

Altura imaginativa


Los secretos de los duendes, de William Alexander, un escritor experto en folclore y teatro, es una novela de hace tiempo que saqué de la biblioteca porque, al hojearla, vi que su originalidad había sido aplaudida por Peter Beagle, que estaba traducida por Verónica Murguía, y que había ganado un importante premio en los Estados Unidos. Ha cumplido ciertas expectativas —es un libro realmente original como dice Beagle y su versión castellana es fluida— pero no todas: no es fácil conectar emocionalmente ni con los personajes ni con el conflicto que se plantea.

Zombay, una ciudad en la que está prohibido el teatro —«los ciudadanos no pueden ser actores y no deben fingir que son lo que no son» dice un bando del alcalde—, salvo para una compañía de duendes que sí puede hacer representaciones —uno de ellos dice: «siempre usamos máscaras y pocos datos para encontrar la verdad, y cuando la encontramos, la moldeamos para que se vuelva más verdadera»—. El pequeño Rownie, pupilo de una vieja bruja llamada Graba —una rara gallina gigante con patas mecánicas, hermana de la famosa Baba Yaga—, huye de ella y se une a los duendes para intentar encontrar a su hermano mayor Rowan, desaparecido hace tiempo. Pero Graba le perseguirá de distintos modos y, además, Zombay se ve amenazada por una crecida del río.

Relato con referencias a viejas leyendas y cuentos —algunas se aclaran un poco en un glosario final—, con comentarios acerca del poder de las palabras, y un argumento que habla del importante papel de los comediantes. Pero, aunque sea interesante para lectores al tanto de las referencias al folclore, y capaces de seguir las insinuaciones que va dejando caer el narrador, es una lectura enredada y laboriosa. En unos escenarios poco familiares y con una mezcla de personajes de distinto tipo, ya de por sí difíciles de comprender del todo, hay también descripciones de representaciones teatrales, lo cual es pedirle al lector un triple o cuádruple salto mortal imaginativo. Con todo, a mí me ha interesado el libro, pues tiene altura, está bien escrito y apunta ideas valiosas..., pero, por lo dicho, no seguiré con la serie.

William Alexander. Los secretos de los duendes (Goblin Secrets, 2012). Barcelona: Océano, 2014; 268 pp.; col. Gran Travesía; trad. de Verónica Murguía; ISBN: 978-84-942582-5-1. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo