Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre su uso de este sitio web. Si utiliza este sitio web, se sobreentiende que acepta el uso de cookies. Entendido | Más información
Nota: '¿Normal y corriente?' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
PalacioJulian.JPG

jueves, 6 de noviembre de 2014

¿Normal y corriente?


La historia de Julian, de R. J. Palacio, es un libro cortito publicado para complementar La lección de August y, supongo, para prolongar su merecido éxito. Quienes estén interesados en los aspectos educativos del primer libro agradecerán este segundo. Quienes piensen dentro de coordenadas más literarias seguramente no lo verán así. En cualquier caso, la narración es buena, no faltan diálogos sabrosos, y muchos lectores —a pesar del bucle final con el recurso al mundo nazi, tan desgastado— seguirán con atención la historia hasta su desenlace. Por supuesto, se ha de haber leído antes el primero.

El relato aporta una perspectiva más a las varias que ya contiene la novela inicial. Aquí es Julian, el chico acosador de Auggie, quien cuenta resumidamente los hechos desde su punto de vista; habla de las reacciones que tuvieron sus padres, y de las conversaciones que sus padres y él mantuvieron con sus profesores. Al final, Julian es expulsado y se marcha el verano a Francia con su abuela judía, una mujer que, siendo una chica joven durante la segunda Guerra Mundial, vivió un episodio escolar semejante al de Julian.

El lector aprecia pronto que Julian se justifica mucho y que sus padres no son nada objetivos a la hora de defenderle y de cargar las culpas a la dirección del colegio. El relato tiene acentos de «cuento de advertencia» y, por tanto, la utilidad de que hace pensar en lo que piensan los demás y en que hay motivos que no conocemos para que pasen las cosas que pasan. El libro acentúa uno de los mensajes preferidos de la escritora: en boca del profesor Traseronian vuelve al lema «si no sabes qué hacer, sé amable».

La historia tiene también un punto de libro de autoayuda. La abuela le dice a su nieto: «un error no te define, Julian»; «al final, mon cher, lo único que importa es que te perdones a ti mismo». Y Julian lo acepta: «soy un niño normal y corriente. Un niño típico, del montón. Un niño normal que cometió un error». Bien, se me ocurre que tal vez la palabra «error» no sea la más apropiada y que hablar de «perdonarse uno a sí mismo» es un tanto confuso. De hecho, la resolución del relato es mejor que lo que se podría sospechar de esas expresiones.

Entre paréntesis, y puesto que hablamos de un libro sobre padres que disculpan y protegen las acciones deplorables de sus hijos, recuerdo La cena del que hablé hace unos días, aunque sea una novela de otro nivel.

R. J. Palacio. Wonder. La historia de Julian (Wonder: The Julian Chapter, 2014). Nube de Tinta, 2014; 160 pp.; col. Nube de Tinta; trad. de Verónica Canales; ISBN: 978-8415594420 [Vista del libro en amazon.es]. Este libro está contenido, junto con los otros dos relatos que complementan la historia de Auggie, en Auggie y yo. Tres cuentos de la lección de August, Barcelona: Random House, 2016; 448 pp.; col. Vintage; ISBN: 978-1101972229. [Vista del libro en amazon.es]

Enviar Imprimir

publicidad   política de privacidad   aviso legal   desarrollo