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viernes, 11 de marzo de 2011

Narraciones circulares enfermizas


Otro de los aspectos de La salvación del alma moderna. Terapia, emociones y la cultura de la autoayuda, de Eva Illouz, que me ha interesado es su explicación sobre los orígenes y el auge de tanta narrativa terapéutica como ha proliferado en la década de los noventa.

Así, dice, mientras un personaje como Abraham Lincoln aseguraba que «es una locura intentar extraer conclusiones a partir de los primeros años de mi vida. Se pueden condensar en una sola frase: los anales breves y simples de los pobres», la narrativa terapéutica extrae todo tipo de conclusiones a partir de los primeros años de vida. Su principal característica «es que la meta del relato dicta los hechos que son seleccionados paa contar la historia así como los modos en que esos hechos —en tanto componentes de la narrativa— se conectan. Metas narrativas tales como la “liberación sexual”, la “autorrealización”, el “éxito profesional” o la “intimidad” dictan el escollo narrativo que me impedirá alcanzar mi meta, lo que a su vez dictará a qué hechos del pasado deberé prestar atención y la lógica emocional que ligará esos hechos (…). En ese sentido, la narrativa terapéutica es retrospectivamente puesta en intriga o “escrita hacia atrás”: el “final” de la historia (mis aprietos presentes y mi mejoramiento futuro) da inicio a la historia.

Pero llegamos aquí a una paradoja extraordinaria: la cultura terapéutica —cuya vocación primordial es curar— debe generar una estructura narrativa en la que el sufrimiento y la condición de víctima definan de hecho al yo. En efecto, la narrativa terapéutica sólo funciona concibiendo los hechos de la vida como indicadores de oportunidades fallidas del propio desarrollo. Así, la narrativa de la autoayuda es sostenida fundamentalmente por una narrativa del sufrimiento, y esto es así porque el sufrimiento es el “nudo” central de la narrativa, aquello que la inicia y la motiva, que la ayuda a desplegarse y la hace “funcionar”. La narración terapéutica de historias es así inherentemente circular: contar una historia es contar una historia acerca de un “yo enfermo”».

Eva Illouz. La salvación del alma moderna. Terapia, emociones y la cultura de la autoayuda (Saving the modern soul: Therapy, emotions, and the cultura of self-help, 2008). Madrid: Katz, 2010; 316 pp.; col. Conocimiento; trad. de Santiago Llach; ISBN: 978-84-92946-01-3.

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