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Nota: 'Lo bueno en pequeñas dosis' :: bienvenidosalafiesta ::    
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martes, 18 de noviembre de 2008

Lo bueno en pequeñas dosis


También porque me ha recordado textos que yo leí cuando era niño, otra adaptación para niños reciente que me ha parecido bien resuelta es La Biblia, de Ernesto Juliá, con ilustraciones de Alicia Cañas. En dos tomos, uno para el Antiguo y otro para el Nuevo Testamento, el autor presenta en cada doble página un texto que corresponde a un día del año. Al tratarse de un libro pensado con intenciones formativas, como para leer por la noche con los hijos, con cada historia se obtiene una brevísima conclusión. Los textos están bien escritos y las ilustraciones tienen calidad por lo que el libro cumple bien las funciones que se le han de pedir a una adaptación: dar a conocer la obra, en sus contenidos básicos y en su espíritu de fondo, e introducir a una futura lectura.

En relación a las reticencias de algunos sobre las adaptaciones pueden venir bien algunos comentarios que hizo Chesterton en un prólogo que puso a unos extractos de la Vida de Samuel Johnson: «Es indiscutible que para ciertos fines, quizá los más importantes, es preferible conocer el texto completo de algún documento dado. Pero si se afirmara que ninguna exposición o relato tiene valor si es fragmentario, se llegaría a consecuencias interesantes e incluso alarmantes». En primer lugar, sigue, se puede recordar que «el arte de seleccionar no ha sido inventado por los editores modernos»; que «casi todos los documentos sobre los cuales basamos nuestra creencia en la existencia de Jesucristo o de Sócrates, habrán sido mutilados y editados una y otra vez»; y que el hecho de hacer selecciones de una obra es la prueba de su inmortalidad. Luego, viene bien pensar que si no se justificase «el hecho de extraer partes de un libro, como tantas veces hacemos», tampoco sería «justo tomar fracciones de la existencia, que es lo que todos hacemos» habitualmente. Otra cara más de la cuestión es que «es difícil admitir que lo bueno deja de serlo si se ofrece en pequeñas dosis» pues «si nunca es excesivo lo bueno, es igualmente bueno si se ofrece en pequeñas cantidades».

Ernesto Juliá Díaz. La Biblia (dos volúmenes: uno del Antiguo Testamento y otro del Nuevo Testamento). Madrid: Bruño, 2008; 256 pp.; ilust. de Alicia Cañas Cortázar; ISBN: 978-84-216-8142-8. [Vista del libro en amazon.es]
G.K.Chesterton. Maestro de ceremonias (G.K.C. as M.C., 1929). Buenos Aires: Emecé, 2006; 218 pp.; col. Emecé ensayo; trad. de María Manuela Conde; ISBN: 950-04-2767-2.

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