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domingo, 8 de julio de 2007

Un ejemplo extremo


Quienes sostienen que todas las culturas y religiones son igualmente respetables y que habría que restaurarlas, por lo menos habrían de observar «las diversas religiones para ver si realmente es deseable su restauración. Si pensamos, por ejemplo, que en la consagración de la última reforma del templo principal de los aztecas en el año 1487 —y según las estimaciones más modestas— “fueron sacrificadas en cuatro días 20.000 personas, que derramaron su sangre en los altares de Tenochtitlán” (la capital de los aztecas en la altiplanicie de México), ofrecidas como sacrificios humanos al dios Sol, entonces será difícil que a uno se le ocurra exigir la restauración de esa religión. Tal sacrificio se realizó porque el Sol vivía de la sangre que brotaba de corazones humanos, y tan sólo ofreciendo sacrificios humanos podía detenerse la destrucción del mundo. También entonces eran mandamiento divino las guerras, en las cuales se capturaban prisioneros que posteriormente eran usados como víctimas para los sacrificios humanos. A los dioses de la tierra y de la vegetación los aztecas ofrecían en sacrificio “hombres y mujeres, a los cuales, en la mayoría de los casos, se les desollaba”; a los dioses de la lluvia, concebidos como enanos, se les sacrificaban niños pequeños, a quienes se ahogaba en fuentes y charcas y en determinados lugares del lago Tetzcoco. Todo esto, como observa W. Krickeberg (Die Religiones des alten Amerika, 1961), no procedía de una innata “inclinación a la crueldad”, sino de la creencia fanática en la obligación de los hombres de preocuparse por la subsistencia del mundo. Se trata ciertamente de un ejemplo extremo pero que, así y todo, demuestra que no se puede ver en todas las religiones caminos de Dios hacia los hombres y de los hombres hacia Dios».

Joseph Ratzinger. Fe, verdad y tolerancia. El cristianismo y las religiones del mundo (Glaube, Warheit, Toleranz. Das Christentum und die Weltreligionen, 2003). Salamanca: Sígueme, 2006, 6ª ed..; 237 pp.; trad. de Constantino Ruiz Garrido; ISBN: 84-301-1519-6.

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