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Notas de agosto de 2017 :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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miércoles, 16 de agosto de 2017

Lobo: el rey de Currumpaw, fue el primero de los relatos que Ernest Seton reunió en un libro que tituló Animales salvajes que conocí (Wild Animals I Have Known, 1898). Su punto de partida fue un episodio que vivió el autor y que, dijo, significó para él un cambio de actitud (anterior a un giro muy parecido al que, pocos años más tarde, narraría James Oliver Curwood en El oso).

Cuenta Seton que Lobo, un jefe de una manada de cinco lobos, llevaba entre 1889 y 1894, una «vida salvaje y romántica» en la región de Currumpaw, una finca ganadera del norte de Nuevo México. Como causaba grandes destrozos, los ganaderos recurrieron a él debido a su prestigio como cazador. Seton fue poniendo distintas trampas al gigante lobo gris, llamado el Rey, que fue librándose hábilmente de todas. Hasta que decidió ir, en primer lugar, a por su compañera, una loba a la que los mexicanos llamaban Blanca.

Este relato supuso el comienzo de muchas narraciones con una visión excesivamente humanizada de los animales, a los que se atribuyen cualidades de valentía, honor, astucia, nobleza, etc. Para Seton, que había renunciado a la caza pero que hasta 1893 pensaba que era lógico cazar lobos por el daño que hacían, fue una especie de conversión: acabó pensando, no sin razones, que buena parte de los problemas que provocaban los lobos estaban generados por los propios hombres.

En su prólogo Seton sostiene que los animales «son criaturas con deseos y sentimientos que sólo difieren en grado de los nuestros, deben tener sus propios derechos». Sin embargo, cuando por fin captura a Lobo, «algo parecido al remordimiento me asaltó mientras me disponía a darle el mismo tratamiento que habían sufrido muchas otras criaturas en sus manos»: una forma de decir que no hay una diferencia de grado sino esencial entre animales y humanos, que no se puede comparar una vida instintiva con una vida moral, que más que los animales tengan derechos son los hombres quienes tienen obligaciones hacia los animales.

La edición cuenta con las ilustraciones originales de Seton. Volveré al mismo tema mañana.

Ernest Thompson Seton. Lobo: el rey de Currumpaw (Lobo, the King of Currumpaw, 1898). Castellón: Tundra, 2015; 89 pp.: col. Clásicos de grandes naturalistas; trad. e introducción de Sergio Bargues Ponce; ISBN: 978-84-944048-7-0. [
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martes, 15 de agosto de 2017

Abro voces en el diccionario a Lizi Boyd y Franziska Biermann.

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lunes, 14 de agosto de 2017

Abro voces en el diccionario a Owen Davey y Ana Palmero.

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domingo, 13 de agosto de 2017
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sábado, 12 de agosto de 2017

En Tolkien y la Gran Guerra, de John Garth, (libro del que glosé aspectos también aquí y aquí), se indica que Tolkien «hizo mucho más que simplemente preservar las tradiciones del mundo de Fantasía: las transformó e infundió en ellas un vigor renovado para la edad moderna».

Al respecto Garth apunta que la obra de Tolkien puso de manifiesto las cualidades propias de la ficción fantástica, frente a lo que conocemos como realismo, cuando llega el momento de presentar la deshumanización de los totalitarismos: «El realismo adolece de una tendencia rígida a tachar los extremos como algo poco plausible, mientras que la literatura fantástica se ocupa activamente de ellos. Magnifica y aclara la condición humana. Incluso es capaz de ponerse a la altura de las calamitosas fantasías de futuros dictadores».

También, para explicar cómo la Fantasía puede ser un medio, tal vez el único medio apropiado para representar algunas realidades impalpables, habla Garth de las escenas de El Señor de los anillos en las que un ejército de fantasmas se unen a la lucha para salvar Minas Tirith. Este asombroso episodio, recuerda Garth, es similar a una escena que narra Sassoon en Memorias de un oficial de infantería, en la que recuerda la conmoción que sintió al presenciar el regreso de sus hombres a la zona de descanso después de once días en las trincheras del Somme, y dice que «fue como si estuviera viendo un ejército de fantasmas. Fue como si hubiera visto la guerra tal y como la podría imaginar algún poeta épico dentro de cien años». Pues bien, dice Garth, Tolkien fue ese poeta épico.

Se puede deducir de lo que afirma Garth que, durante los años de la Gran Guerra, en sus reflexiones acerca del valor de la Fantasía como género —también como un medio para mantener o recuperar el sentido de la belleza y el asombro ante la vida, incluso en medio de situaciones tan trágicas— fue cuando Tolkien dio forma mental a una buena parte de las afirmaciones que hizo en su conocido ensayo de 1938, Sobre los cuentos de hadas. En semanas sucesivas me propongo resumirlo, dejando de lado algunas cuestiones que también trata, para explicar la idea que Tolkien tenía de la fantasía como género.

J. R. R. Tolkien. Árbol y Hoja (Tree and Leaf: incluye el cuento Hoja de Niggle y el poema “Mythopoeia”, 1988); Barcelona: Planeta-Agostini, 2002; 152 pp.; prólogo de Christopher Tolkien; trad. de Julio César Santoyo, José M. Santamaría y Luis Domènech; ISBN: 84-395-9786-X.
John Garth. Tolkien y la Gran Guerra. El origen de la Tierra Media (Tolkien and the Great War. The Threshold of Middle-Earth, 2003). Barcelona: Minotauro, 2014; 505 pp; trad. de Eduardo Segura y Martin Simonson; ISBN: 978-84-450-0207-0. [
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viernes, 11 de agosto de 2017

Una gran lectura sobre el mundo judío centroeuropeo de las primeras décadas del siglo XX: la trilogía Destellos en el abismo, de Soma Morgenstern. El autor, que la comenzó hacia 1929 y cuya primera entrega fue muy elogiada por escritores como Zweig y Roth, la terminó en 1943. Su categoría como una obra de primera magnitud fue reconocida muchos años después.

Todo gira en torno a Alfred Mohylewski, un joven de 19 años al comienzo. Los personajes principales son su tío Welwel o Wolf, un bondadoso terrateniente que se toma su judaísmo muy en serio; y su competente y cascarrabias administrador Jankel Christjampoler. De fondo está el recuerdo del padre de Alfred y hermano mayor de Welwel, Josef, converso al cristianismo de rito ortodoxo griego y fallecido durante la primera Guerra Mundial.

La primera novela, El hijo del hijo pródigo, se desarrolla en Viena casi en su integridad. Welwel y Jankel viajan allí en 1929, a un Congreso de judíos ortodoxos, para intentar encontrar a Alfred. El sueño de Welwel es que regrese al judaísmo y pueda ser el heredero de la hacienda familiar. Allí tratan con el doctor Frankl, un amigo de la madre de Alfred que cumple con él un cierto papel de tutor.

La segunda novela, Idilio en el exilio, tiene lugar en Dobropolje y sus pueblos cercanos, en la Galitzia polaca fronteriza con Ucrania. Alfred se familiariza con los trabajos del campo guiado por Jankel, conoce a los vecinos, se hace muy amigo de un niño especialmente dotado llamado Lipito, tiene amoríos con una joven campesina, y progresa en su conocimiento de las enseñanzas y prácticas de la ortodoxia judía. Todo se enrarece cuando llega al pueblo un nuevo secretario de ayuntamiento que azuza de forma innoble las rivalidades políticas entre polacos, ucranianos y judíos.

En la tercera, El testamento del hijo pródigo, un hilo argumental sigue los acontecimientos que llevan a Jankel a la cárcel en la ciudad, junto con los intentos de sus amigos y de Alfred para que lo liberen, y el otro está constituido por unas largas cartas que el padre de Alfred le dejó para que las leyera siendo adulto. En ellas da explicaciones de los motivos que tuvo para cambiar del judaísmo precisamente a la ortodoxia griega y no a otro rito, y de todas las circunstancias del caso. Con ese motivo los oyentes de la lectura en alto de esas cartas, Welwel, Jankel y Frankl, recuerdan más episodios de la vida de Josef.

Soma Morgenstern. El hijo del hijo pródigo (Der Sohn des verlorenen Sohnes - Funken im Abgrund I, 1929-1943). Madrid: Funambulista, 2008; 517 pp.; col. Literadura; trad. de Yolanda Bauer Arellano; ISBN: 978-84-96601-61-1. [
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Soma Morgenstern. Idilio en el exilio (Idyll im Exil - Funken im Abgrund II, 1929-1943). Madrid: Funambulista, 2009; 642 pp.; col. Literadura; trad. de Ramón Vilardell Jové y Emma Neuberg; ISBN: 978-84-96601-73-4. [
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Soma Morgenstern. El testamento del hijo pródigo (Das Vermächtnis des verlorenen Sohnes - Funken im Abgrund III, 1929-1943). Madrid: Funambulista, 2010; 622 pp.; col. Literadura; trad. de Ramón Vilardell Jové y Emma Neuberg; ISBN: 978-84-96601-86-4. [
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martes, 1 de agosto de 2017

En bienvenidosalafiesta: notas del mes de julio. En este mes he actualizado algunas voces del diccionario y he puesto en la sección de Artículos relaciones de libros.

En agosto seguiré poniendo más relaciones y, a mediados de mes, comenzaré a poner las entradas habituales de comentario de libros.

Ha mejorado pero aún continúa en rodaje el blog libros para jóvenes. Estas son las notas del mes de julio. Haré una pausa en agosto y volveré a poner reseñas al final del mes.

Algunos textos publicados en Medium tiempo atrás han vuelto a salir en EÑES.

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