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Notas de diciembre de 2017 :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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domingo, 17 de diciembre de 2017

He puesto voces en el diccionario a Milton Glaser y Shirley Glaser.

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sábado, 16 de diciembre de 2017

He abierto voces en el diccionario a William Grill y David Hawcock.

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viernes, 15 de diciembre de 2017

Otros dos hilos importantes del libro de Scott Berg sobre Max Perkins siguen sus relaciones con Hemingway —lineales a pesar de todo pues Hemingway estuvo siempre agradecido a Perkins— y con Wolfe —más tormentosas debido a su personalidad inestable—.

A un lector enfadado que se quejaba de una novela de Hemingway, Perkins le respondió: «El editor tiene una obligación con su profesión que le conmina a sacar las obras que a juicio del mundo literario son importantes por sus cualidades literarias y suponen una crítica pertinente de la civilización de su tiempo». Y seguía indicándole que una novela que presenta el vicio tal cual es «es valiosa precisamente porque aquel es real, repulsivo y terrible, y su exposición fidedigna del vicio contribuye a que sea odiado. Porque de ser ignorado y ocultado, acaso conserve un glamour que lo haga seductor».

A la vez, Perkins también escribió a Hemingway hablándole de que debería corregir algunas obscenidades del manuscrito de una de sus novelas, y le decía: «a la mayoría de las personas les afectan más las palabras que las cosas. Creo que habría que evitar algunos términos para no alejar a la gente de las cualidades de este libro, llevándoles a una discusión por lo demás impertinente y extrínseca a lo principal. (…) Malo sería que la verdadera relevancia de un libro tan original pasase desapercibida a causa de los berridos de un puñado de charlatanes vulgares, lujuriosos y estúpidos». También, en una ocasión en la que Hemingway se puso furioso por algunas críticas feroces a una de sus novelas, Perkins le tranquilizó: «la realidad está en la calidad de lo que escribes, que nadie puede dañar, a no ser momentáneamente».

En relación a Wolfe, Scott Berg aclara bien que para convertir en libros sus manuscritos la dedicación de Perkins fue gigantesca y cuenta cómo, al principio, Wolfe le mostró su agradecimiento muchas veces, también con una emocionante dedicatoria en Del tiempo y el río. Sin embargo, el hecho de depender tanto de Perkins acabó por desquiciar a Wolfe, que se dirigió a otra editorial para su tercer gran libro. Perkins, dolido pero cortés, le escribió: «trabajar en tu escritura , sea como sea que al final resulte, para bien o para mal, ha sido para mí el mayor de los placeres, por muy doloroso que resultase, y el más interesante episodio de mi vida editorial».

En esa época, cuenta Berg, hay una interesante conversación entre Wolfe y Marcia Davenport, una escritora a la que también editaba Perkins. «El tema de conversación era él mismo», decía Davenport, «exclusivamente y todo el rato», insistiendo en que no era la criatura de Perkins, hasta que Davenport estalló: «Creo que eres una rata», «un desagradecido y un traidor. (…) No eres capaz de mostrar ni devoción ni lealtad. ¿Dónde estarías, de no ser por Max y Scribner's? No puedes afrontar la verdad».

A. Scott Berg. Max Perkins. El editor de libros (Max Perkins: Editor of Genius, 1978). Madrid: Rialp, 2016; 579 pp.; col. Biografías y testimonios; trad. de David Cerdá; ISBN: 978-84-321-4730-2. [Vista del libro en amazon.es]

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BentleyTrent.jpg
jueves, 14 de diciembre de 2017

He puesto datos de una nueva edición en castellano, que es la primera en España, de una gran novela policiaca: El último caso de Philip Trent, de E. C. Bentley.

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TentoriArrozconl.jpg
miércoles, 13 de diciembre de 2017

Arroz con leche es un poemario en versos libres de Natali Tentori, con ilustraciones de Elizabeth Builes, todos de escenas de infancia y con mujeres como protagonistas (vinculados con una campaña argentina de concienciación sobre la violencia contra las mujeres). Esta es una excelente reseña del libro que señala sus cualidades —ecos del folclore, sonoridad, ilustraciones evocadoras que combinan dibujos con bordados… —, y sus limitaciones —ausencia de humor, y de ritmos y rimas…—. En ella también se indica, con acierto, que no es poesía para niños sino poesía sobre la infancia.

Natali Tentori. Arroz con leche (2017). Pontevedra: Kalandraka, 2017; 40 pp.; col. Orihuela; ilust. de Elizabeth Builes; ISBN: 978-84-16721-10-8. [Vista del libro en amazon.es]

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MarcosArquimedes.jpg
martes, 12 de diciembre de 2017

Arquímedes. Todo principio tiene un principio, de Álvaro Marcos y Álex Herrerías, tiene como narrador a un ser llamado Eureka que cuenta, de modo muy ameno, la historia de la primera persona que pronunció su nombre: Arquímedes. Habla de su nacimiento y educación en Siracusa, de sus estudios y amistades en Alejandría, del descubrimiento del principio de flotabilidad (o de Arquímedes), del diseño que hizo del barco gigante Siracusa y de otros inventos. Las ilustraciones, que ocupan la doble página, son dibujos de calidad, ágiles y divertidos, que presentan bien a los personajes y las cosas que se cuentan.

Alvaro Marcos. Arquímedes. Todo principio tiene un principio (2017). Las Palmas: Vegueta ediciones, 2017; 35 pp.; ilust. de Álex Herrerías; col. Unicornios de papel; ISBN: 978-84-17137-00.7. [Vista del libro en amazon.es]

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DelicadoPeggySue.jpg
lunes, 11 de diciembre de 2017

La huida de Peggy Sue, de Federico Delicado, es un álbum que habla bien del poder de la imaginación. Comienza con un diálogo entre la narradora, una niña, y un interlocutor imaginario que bien podría ser el lector. La niña le cuenta que conoció a Peggy Sue, una vaca, cuando iba en un tren viajando escondida en un vagón de mercancías y la vio, a Peggy Sue, corriendo al lado del tren hasta que finalmente acabó subiéndose a su lado. La vaca, entonces, le contó su historia y, después, niña y vaca continúan sus andanzas…

El relato se desarrolla en escenarios desérticos o urbanos que podrían ser los de las grandes llanuras y ciudades del Oeste americano. La historia engancha por su singularidad, que hace preguntarse al lector qué cosa podrá ocurrir a continuación y cómo es posible un relato tan disparatado; y también porque, si todas las ilustraciones tienen calidad, algunas atraen especialmente: la de la portada es un ejemplo. El argumento da un giro excelente al final y entonces entendemos por fin con quién habla la imaginativa narradora y colocamos ya un marco al relato.

Federico Delicado, La huida de Peggy Sue (2017). Madrid: Nórdica, 2017; 44 pp.; col. Nórdicainfantil; ISBN: 978-84-16830-65-7. [Vista del álbum en amazon.es]

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domingo, 10 de diciembre de 2017

He puesto voces en el diccionario a Gilles Bachelet y Christian Robinson.

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sábado, 9 de diciembre de 2017

He puesto voces en el diccionario a Kazumi Yumoto y a Maria Parr.

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ScottFGranGatsby.jpg
viernes, 8 de diciembre de 2017

Uno de los hilos más importantes del libro de Scott Berg sobre Max Perkins es su relación con Scott Fitzgerald. Se cuenta en él que su novela El Gran Gatsby tuvo unas ventas iniciales pobres y recibió unas críticas primeras poco elogiosas, mientras el editor tranquilizaba al autor diciéndole que no se preocupase, que «se alzará como un libro extraordinario». Perkins decía que muchos críticos «no se percatan de que Fitzgerald es un escritor satírico. El hecho de que cubra el vicio con glamour (...) les impide ver que él hace restallar el látigo sobre los viciosos». El editor estuvo seguro de su juicio cuando empezaron a publicarse reseñas de quienes sí comprendieron bien la novela y cuando autores como Willa Cather, Edith Wharton y T. S. Eliot enviaron cartas personales de aplauso. El hecho es que, con el paso de los años, fue ganando mucho prestigio: tuvo muchas adaptaciones posteriores y hay quienes la consideran la mejor novela norteamericana del siglo XX.

El relato tiene lugar en Long Island, en 1922. El narrador es Nick Carraway, un vecino de la mansión de Jay Gatsby, el misterioso millonario protagonista de la historia. Al principio sus fiestas le parecen inalcanzables: «en sus jardines azules, y entre los susurros, el champán y las estrellas, hombres y muchachas iban y venían como mariposas». Pero la relación entre ambos se estrecha cuando Nick descubre que Gatsby está obsesionado con su prima Daisy, casada con Tom Buchanan, antiguo compañero suyo de colegio. Por un lado, lo que importa de la novela es la presentación de un mundo decadente poblado por personajes vacíos. Por otro, lo que le da su calidad es la fluidez y musicalidad de la prosa, que brilla en la capacidad del narrador para formular vívísimas descripciones, para presentar cada gesto como algo cargado de significación y para, con igual levedad, formular observaciones algo más profundas de vez en cuando: «era un hijo de Dios —una frase que si quiere decir algo, quiere decir exactamente eso—».

Cuando Scott Fitzgerald envió su novela a Perkins —después de haberla corregido mucho— mostraba una gran confianza en ella: «creo que mi novela está cerca de ser la mejor novela americana jamás escrita», le decía en una carta. Perkins le respondió indicándole que «creo que la novela es una maravilla. (…) Tiene una vitalidad extraordinaria, y glamour, y una porción importante de pensamiento bajo la superficie, de inusual calidad. (…) Y en cuanto a la pura escritura, es increíble». Pero, a la vez, le hizo no pocas sugerencias: que mejorase a Gatsby pues sus trazos eran borrosos; que no pusiese la biografía de Gatsby en poder del narrador sino que hiciese fluir los datos por medio de lo que se va contando… Y, al mismo tiempo, le decía que «la brillante calidad de la obra hace que hasta me avergüence de hacer esas críticas», que «compararía la cantidad y viveza de imágenes que tus vivas hacen aparecer con la multitud de imágenes que uno recibe cuando viaja en tren», que «está claro que dominas el oficio, pero hace falta algo más que eso para escribir lo que has escrito».

Fitzgerald le hizo caso en todo y, tiempo después, escribía a Perkins: «Max, me divierte mucho cuando las alabanzas se refieren a la estructura del libro, porque fuiste tú quien dio forma a esa estructura, no yo. Y no pienses que no te estoy agradecido por todos los consejos sensatos que me diste».

Francis Scott Fitzgerald. El gran Gatsby (The Great Gatsby, 1925). Madrid. Alfaguara, 2009; 232 pp.; col. Literaturas; trad. de José Luis López Muñoz; ISBN: 978-8420423401. [Vista del libro en amazon.es]
A. Scott Berg. Max Perkins. El editor de libros (Max Perkins: Editor of Genius, 1978). Madrid: Rialp, 2016; 579 pp.; col. Biografías y testimonios; trad. de David Cerdá; ISBN: 978-84-321-4730-2. [Vista del libro en amazon.es]

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KlassenHijaTutor.jpg
jueves, 7 de diciembre de 2017

Julie Klassen es una autora entusiasta del mundo de Jane Austen que ha escrito varias populares regency novels, novelas ambientadas en la segunda década del siglo XIX inglés. La hija del tutor se desarrolla en 1812. Su sensata y organizada protagonista, Emma Smallwood, ha de viajar a Cornualles con su padre, que ha decidido aceptar ser tutor de los dos hijos menores del barón Weston con su segunda esposa. Tanto Emma como su padre recuerdan bien a los dos chicos mayores, Henry y Phillip, que fueron alumnos de su anterior internado unos años antes. Emma y su padre no son recibidos como esperaban y enseguida empiezan a notar cosas raras. Después de un arranque lento la historia gana interés porque se multiplican los conflictos: enamoramientos de Emma y de una ahijada de lady Weston, tensiones familiares varias, sonidos nocturnos extraños, naufragios en la costa cercana y contrabandistas que no desean interferencias… El argumento es previsible pero la narración, aunque suena en ocasiones demasiado moderna, es amena y engancha. Los diálogos son buenos aunque a veces suenen improbables. Algunos asuntos, como la misma autora explica en su nota final, están inspirados en hechos reales.

Julie Klassen. La hija del tutor (The Tutor’s Daughter, 2013). Madrid: Palabra, 2017; 510 pp.; col. novel; trad. de Almudena Ligero; ISBN: 978-84-9061-572-0. [Vista del libro en amazon.es]

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HarbinDinosaurios.jpg
miércoles, 6 de diciembre de 2017

¡Llegan los dinosaurios! y otros contemporáneos que no eran dinosaurios, de Dustin Harbin, es un libro acordeón, con diez pliegues, ilustrado por los dos lados. En cada uno se ve un paisaje poblado por dinosaurios y otros animales prehistóricos: unos cien distintos, todos de perfil, y casi todos desplazándose hacia la derecha. Cada dibujo lleva un rótulo con el nombre del animal, sus dimensiones, la familia a la que pertenecen —ceratópsidos, saurópodos, tiranosaurios, etc.—, la época y el territorio en los que vivió.

El libro es estupendo para quien ya conozca o sea entusiasta de los dinosaurios: los dibujos son excelentes y la información es mucha. Pero quien no lo sea pensará que le faltan un índice, algunas explicaciones y aclaraciones —por ejemplo, en la cubierta se nos dice que al autor le gustan especialmente los «tricerátops» pero no se aclara que son los ceratópsidos con tres cuernos—. Es un libro que podría ser un gran póster para una habitación o para un aula (aunque para eso lo mejor sería que no estuvieran las dos caras impresas…).

Dustin Harbin. ¡Llegan los dinosaurios! y otros contemporáneos que no eran dinosaurios (Behold! The dinosaurs!, 2014). Granada: Barbara Fiore, 2015; libro acordeón, 20 pp.; trad. de Antøn Antøn; ISBN: 978-84-15208-68-6. [Vista del libro en amazon.es]

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martes, 5 de diciembre de 2017

Un libro de poesía distinto que me ha parecido excelente: Diez pájaros en mi ventana, veinte poemas, de los que algunos son caligramas, del chileno Felipe Munita. Resulta magnífico también por las apropiadas ilustraciones para cada uno de Raquel Echenique y por su cuidada edición. Son poemas sutiles y claros, trabajados durante más de diez años (dice el autor en esta entrevista y en esta otra), construidos a partir de inspiraciones musicales todos los de la primera parte, y más de observación de la vida y la naturaleza los de la segunda y la tercera. Es un libro más para ver que para comentar pues algunos son poemas visuales en los que importan las formas que toman las palabras y las sugerencias que les añaden las elegantes ilustraciones, que comienzan con el troquelado de la portada y terminan con el de la contracubierta.

Felipe Munita. Diez pájaros en mi ventana (2017). Barcelona: Ekaré, 2017; 56 pp.; ilust. de Raquel Echenique; ISBN: 978-84-946699-7-2. [Vista del libro en amazon.es]

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SpiresIdeaMaravillosa.jpg
lunes, 4 de diciembre de 2017

La idea más maravillosa, de Ashley Spires, tiene una dedicatoria que orienta la lectura: «Para todos los pequeños perfeccionistas del mundo». Los protagonistas son una niña y su ayudante, un perro. La niña tiene una idea, que no sabemos cuál es, y decide construirla. Se pone a ello pero no le gusta el resultado y lo intenta una y otra vez. Los vecinos la observan y, por lo que vemos, nadie le dice nada. Hasta que se cansa y se rinde… Pero su ayudante le propone dar un paseo y, entonces, ve que algunas cosas no están tan mal y vuelve a la carga.

Hay muchas cosas interesantes en el álbum. Gráficamente, que las figuras, simpáticas y que ponen de manifiesto bien sus emociones, están presentadas contra fondos simplemente dibujados y tienen mucho espacio en blanco alrededor; que la claridad de la narración se apoya en que alterna ilustraciones grandes con otras en las que todo se cuenta con viñetas sucesivas. En el argumento, que habla bien de iniciativa, inventiva, perseverancia…; de empezar y volver a empezar diga lo que diga la gente de alrededor.

Pero, sobre todo, destaca mucho, frente a otras historias, la enorme riqueza de vocabulario: la niña «manipula, martillea y mide», mientras el perro «salta, gruñe y mordisquea»; «alisa y atornilla y toquetea», mientras el perro «da rodeos, tirones y meneos»; en una doble página con seis imágenes de la heroína trabajando, leemos «sierra y pega y ajusta», «se levanta y examina y observa», «retuerce y retoca y aprieta», «Arregla y endereza y estudia»...

Ashley Spires. La idea más maravillosa (The Most Magnificent Thing, 2014). Barcelona: Beascoa, 2017; 32 pp.; trad. de Vanesa Pérez Sauquillo; ISBN: 978-84-488-4880-4. [Vista del álbum en amazon.es]

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domingo, 3 de diciembre de 2017

He puesto voces en el diccionario a Heinrich Böll y a Frederick Forsyth.

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sábado, 2 de diciembre de 2017

En bienvenidosalafiesta: notas del mes de noviembre. Álbumes sobresalientes de los comentados en el mes son Pingüino, Líneas y Tangram Gato. Un relato impactante, que cabría llamar juvenil aunque creo que es para cualquier buen lector, es El mar y la serpiente.

En libros para jóvenes: notas de noviembre.

En medium sigo poniendo comentarios (que normalmente había publicado en el pasado repartidos en varias notas en bienvenidosalafiesta y que ahora he reunido y mejorado un poco) a libros que me parecieron importantes para entender mejor nuestra historia y nuestro mundo: Por qué fracasan los países, La expansión del cristianismo, Imperios del mundo atlántico, Imperiofobia y leyenda negra.

Ahora que comienza diciembre puede ser una buena idea repasar esta extensa selección de libros sobre la Navidad.

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sábado, 2 de diciembre de 2017

He puesto voces en el diccionario a Leo Perutz y Svetlana Alexiévich.

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BergPerkins.jpg
viernes, 1 de diciembre de 2017

La biografía del editor Max Perkins, de A. Scott Berg, es un libro importante para quienes conozcan o deseen conocer una parte de la historia de la literatura norteamericana del siglo XX. El libro cuenta la vida de Perkins pero se centra, sobre todo, en su trabajo como editor de Scribner’s desde 1910 hasta su muerte en 1947, y, en particular, en las relaciones que sostuvo con sus tres escritores más importantes: Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway y Thomas Wolfe. No sé cómo es la edición original pero a la española, que tiene una buena traduccón, le faltan un índice onomástico, una revisión para quitarle las erratas, y notas al pie para señalar de qué libros, de los muchísimos que se van citando, hay edición en España.

El autor no da muchos pormenores de la vida de Perkins pues fue una persona de hábitos constantes, un buen padre para sus hijas y un esposo fiel aunque poco atento, pues estuvo siempre centrado en su trabajo hasta el exceso. Se comentan sus pequeñas rutinas y particularidades, por ejemplo que tuvo por norma, desde un incidente de su infancia, «no rechazar jamás una responsabilidad»; que llevaba sombrero siempre; que su libro favorito era Guerra y Paz, al que recurría en momentos de inquietud —«siempre encuentro consuelo en Guerra y pas en tiempos turbulentos»—, que incluso se lo leía en alto a sus hijas, y del que regalaba ejemplares con frecuencia.

En su trabajo como editor estaba continuamente buscando nuevas voces; tenía un talento particular para dar continuos ánimos y elogios a los escritores, para insistirles en la necesidad de trabajar de modo perseverante, y para señalarles también las mejoras que deberían introducir en sus obras. Analizaba con cuidado los manuscritos, identificaba las deficiencias y los fallos estructurales que había que corregir, hacía sugerencias e indicaba posibles soluciones. Sobre todo, el biógrafo señala que tenía tanto la capacidad de ver más allá de los desaciertos del libro que le enviaban, como la tenacidad para conseguir transformarlo hasta que fuera lo mejor que podía llegar a ser.

Es destacable la cortesía y lealtad con la que siempre trató a los escritores que publicaban con él, algunos con un altísimo concepto de sí mismos. Al respecto, se cuenta una anécdota de Hemingway, que abordó a un crítico suyo en una cena, y le dijo: «¿sabes lo que más me gustó de tu ensayo [sobre mí]? Las citas que usaste. Hasta entonces no me había dado cuenta de lo buenas que eran». En una carta a Scott Fitzgerald Perkins le decía que «somos absolutamente fieles a nuestros autores, y les apoyamos lealmente, aunque se enfrenten a pérdidas durante largos periodos, cuando creemos en sus cualidades y en ellos». Ese comportamiento dio lugar a unas relaciones muy estrechas con algunos, sobre todo con Thomas Wolfe. De hecho, su dedicación a él y a otros le movió a no hacerse cargo de las obras de un Henry Roth, pues se daba cuenta de que no tendría tiempo para los problemas que le daría un libro como Llámalo sueño.

A. Scott Berg. Max Perkins. El editor de libros (Max Perkins: Editor of Genius, 1978). Madrid: Rialp, 2016; 579 pp.; col. Biografías y testimonios; trad. de David Cerdá; ISBN: 978-84-321-4730-2. [Vista del libro en amazon.es]

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