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Notas de octubre de 2019 :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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jueves, 31 de octubre de 2019

Con motivo del 70 aniversario de Lucky Luke, el historietista francés Matthieu Bonhomme publicó El hombre que mató a Lucky Luke, un cómic excelente que homenajea de la mejor forma posible a Morris (y a Goscinny). Su relato empieza cuando, en la primera página, vemos a Lucky Luke recién muerto en un duelo; a continuación el narrador retrocede a unos días para mostrar a Luke llegando a Froggy Town, donde el sheriff le pide que deje su arma, y donde pronto le dirán que acaba de ocurrir un asalto a la diligencia que traía el oro de los mineros y que si se puede ocupar del asunto. El relato tiene todos los rasgos formales y de contenidos que tenían los cómics previos, a los que hay guiños que los entusiastas del personaje reconocerán. Pero tiene un inteligente añadido de interés: es sabido que, a partir de 1983, desapareció el cigarro que Luke llevaba entre los labios siempre, para ser sustituido por una pajita; en este álbum es igual pero toda la historia Luke se la pasa queriendo encontrar tabaco para liar unos cigarrillos, propósito que, por unas u otras razones, se va frustrando vez tras vez. El autor declaró que, cuando era joven lector y ocurrió eso, para él fue muy extraño y entonces leyó a un periodista que Lucky Luke murió cuando dejó de fumar.

Matthieu Bonomme. El hombre que mató a Lucky Luke (L´homme qui ta Lucky Luke, 2016). Madrid: Kraken, 2016; 64 pp.; trad. de Marcos Randulfe; ISBN: 978-84-16435-13-5. [Vista del álbum en amazon.es]

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miércoles, 30 de octubre de 2019

Después de lo mucho que me gustó Trazado esperaba más de Cinemaps, de Andrew DeGraff y A. D. Jameson. Por orden cronológico los autores presentan «mapas» de 35 películas muy conocidas: empiezan por Metrópolis (1927), King Kong (1933), El mago de Oz (1939), Con la muerte en los talones (1959)…; siguen con todas las de La guerra de las galaxias, Indiana Jones, El Señor de los anillos…; terminan con Star Trek, Guardianes de la galaxia y Mad Max. De cada película hay varias ilustraciones, una general y otras con detalles, con un pie que las explica un poco —en definitiva las imágenes muestran los recorridos espaciales de los principales protagonistas a lo largo de la trama—, y un texto comentando la película. De las ilustraciones en sí mismas hay que decir que, para muchos, resultarán poco atractivas, pues son monótonas y de colores apagados. Gustarán más, tal vez, a los fanáticos entusiastas de cada película, que seguramente reconocerán detalles o descubrirán cosas en las que no habían pensado (aunque también puede ocurrir lo contrario: que los mapas les parezcan insuficientes...). Y, eso sí, atraerán a quienes aprecien el trabajo de preparar mapas: hay muchas horas de planificación y confección detrás de cada imagen.

Andrew DeGraff. Cinemaps. Atlas de 35 grandes películas (Cinemaps. An Atlas of 35 Great Movies, 2017). Textos de A. D. Jameson. Barcelona: Geoplaneta, 2017; 157 pp.; trad. de Ton Gras y Sergi Ramírez; ISBN: 978-84-08-19307-4. [Vista del libro en amazon.es]

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martes, 29 de octubre de 2019

Cinco minutos más, de Marta Altés, tiene como protagonista a un pequeño zorro que observa las cosas que dice y hace su padre. Así, su padre suele repetir, en algunas ocasiones, frases como «cinco minutos más», o «no tenemos tiempo», o «el tiempo pasa muy rápido», y el narrador dice que su padre está confundido y que él sabe mucho más acerca del tiempo —sobre todo porque aprecia de modo distinto lo que duran algunas cosas—. Se suceden situaciones reconocibles, de la vida diaria, presentadas con simpatía y que, más o menos, se plantean desde la perspectiva del zorrito. Las figuras son simpáticas y las ilustraciones están bien compuestas, como es habitual en la ilustradora. Los sucesivos momentos narrativos a veces se ven en la doble página y, a veces, una o varias en cada página.

Marta Altés. Cinco minutos más (Five More Minutes, 2019). Barcelona: Blackie Books, 2019; 32 pp.; ISBN: 978-84-17552-09-1. [Vista del álbum en amazon.es]

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lunes, 28 de octubre de 2019

Acaba de salir la tercera edición, ampliada y mejorada, de Formas de la felicidad, en versión digital y en papel.

Se puede ver, en amazon, en la edición para Kindle y en la edición en tapa blanda.

También está en Google Play, en iTunes y en Casa del libro

En la información que se da del libro en esas plataformas se indican las diferencias con las dos ediciones anteriores. En ella también se puede acceder al índice y a los capítulos primeros que dan idea del planteamiento, del enfoque y del contenido.

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domingo, 27 de octubre de 2019

Acaba de salir la tercera edición, ampliada y mejorada, de La eficacia del optimismo.

Se puede ver, en amazon, en la edición para Kindle y en la edición en tapa blanda.


En la información que se da del libro en esas plataformas se indican las diferencias con las dos ediciones anteriores. En ellas también se puede acceder al índice y a los capítulos primeros que dan idea del planteamiento, del enfoque y del contenido.

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sábado, 26 de octubre de 2019

Abro voz en el diccionario a José Jiménez Lozano aprovechando que he puesto hace unos días un comentario a una nueva selección de relatos suyos y porque, en el pasado, he citado y hablado aquí de libros suyos de todo tipo.

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viernes, 25 de octubre de 2019

El puente de Alexander fue la primera novela corta publicada por Willa Cather. Trata sobre Bartley Alexander, un ingeniero famoso, felizmente casado con una mujer excepcional, pero que, con motivo de un viaje a Londres, vuelve a tratar a una antigua novia, en ese momento una conocida actriz, y comienza una doble vida. Cualquiera que conozca a Cather encontrará lo que busca y supone: personalidades bien dibujadas, un conflicto bien presentado, una construcción medida. Tiene un comienzo brillante que anuncia lo que sucederá: un diálogo entre Alexander y un viejo profesor que tuvo en el que éste les dice a él y a su mujer que siempre pensó que tenía un punto débil, pero que al verle ahora está seguro de su solidez…

Son excelentes dos notas finales de la escritora: un prólogo que puso a su libro en 1922 a petición de su editor, y un artículo de 1931 que tituló «Mis primeras novelas». En este califica El puente de Alexander de mero boceto, escrito cuando «creía que lo nuevo era más emocionante que lo familiar» y pensaba que Londres era más interesante que Gopher Prairie. Dice que es un libro con impresiones genuinas pero superficiales, escrito así porque «nuestros novelistas más interesantes eran Henry James y la señora Wharton, y la mayoría de los escritores jóvenes imitaban su estilo sin tener sus dones».

En el prólogo de 1922 compara esta primera novela con Pioneros, que escribió al año siguiente y dice: «no siempre es fácil para el escritor sin experiencia distinguir entre su propio material y el que le gustaría hacer suyo. Para el escritor joven todo es nuevo, y todo parece igualmente personal. Lo que queda fuera de su experiencia más profunda, que observa y analiza, a menudo le parece más vital que lo que conoce bien, porque lo ve con la emoción del descubrimiento». En cambio, continúa, cuando un escritor trabaja con su propio material «es otro escritor» y «no le hace falta recurrir a ningún artificio literario».

Recuerda también que «una de las pocas cosas verdaderamente útiles que me ha dicho un escritor mayor se la debo a Sarah Orne Jewett: "por supuesto, un día escribirás sobre tu propio país. Entretanto, aprende todo lo que puedas. Hay que conocer muy bien el mundo antes de conocer la parroquia”».

Willa Cather. El puente de Alexander (Alexander's Bridge, 1912). Barcelona: Alba, 2019; 118 pp.; col. Alba Clásica; trad. de Miguel Temprano García; ISBN: 978-84-9065-525-2. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 24 de octubre de 2019

De Hola, Universo, de Erin Entrada Kelly, en primer término hay que destacar, como en muchas premiadas novelas infantiles y juveniles norteamericanas (por ejemplo Hoyos o Eco), lo bien urdidos que se presentan los distintos hilos para que la trama quede completamente cerrada. Los protagonistas son Virgil Salinas, un chico de origen filipino, tímido y con problemas en sus estudios; Valencia Somerset, una chica sorda, lista y audaz, que también se siente sola; Kaori Tanaka, de origen japonés, una chica que interpreta la realidad de modo un tanto místico, y su hermana pequeña Gen, siempre a su alrededor; y Chet Bullens, un abusón que no pierde ocasión de maltratar a Virgil. Cuando, como consecuencia de una faena de Chet, Virgil y su mascota terminan en un pozo, Kaori, Gen y Valencia se dan cuenta de que algo raro pasa y empiezan a buscarlo.

La historia se narra en tercera persona cuando se centra en Virgil, Kaori o Chet, y en primera en los capítulos en los que habla Valencia (una chica que me ha recordado Supersorda). Se dibujan bien los mundos interiores de cada uno. Tiene importancia, para Virgil, la figura de su abuela, una mujer sabia que le cuenta historias populares que le acaban ayudando. Los personajes, varios inmigrantes de distintos orígenes, están trabajados para resultar curiosos, graciosos y cercanos (con la excepción de Chet, un abusón típico, al que sin embargo se disculpa en una escena donde aparece con su padre a quien, como dictan los cánones actuales, se le presenta como repelente y en definitiva el culpable de que su hijo sea como es). Como en Eco, donde se habla tanto de creer en el Destino, también aquí se plantea la idea de que el Universo está siempre tratando de intervenir en tu favor...

Erin Entrada Kelly. Hola, Universo (Hello, Universe, 2017). Barcelona: Gran Travesía, 2019; 254 pp.; trad. de Mercedes Guhl; ISBN: 978-84-948414-4-6. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 23 de octubre de 2019

La liebre que se burló de nosotros contiene doce relatos sobre animales reales con los que Andrea Camilleri y su familia convivieron. La historia que da título al libro procede de una expedición de caza en la que, siendo niño, el autor acompañó a su padre. Hay otra, «El hechizo del zorro», que cuenta otra salida con su padre y sus amigos cazadores, que fue la última. Las demás tratan de animales domésticos o silvestres reales: gatos, perros, cerdos, aves…, y tienen un tono amable y cordial. No son fábulas sino relatos realistas, de quien no pierde de vista que los animales son seres irracionales a los que, eso sí, hay que tratar siempre con afecto y del modo más adecuado: incluida la víbora que un campesino le anuncia que ha visto en el otro extremo de su finca en «El año de la gran cacería», o los cerdos revoltosos de «El día que los cerdos se emborracharon», o «Aghi, un perro difamado», un perro sordo que todo el mundo le desaconseja tener porque los perros de hoyo son muy agresivos. Al final del libro hay dos notas del autor: en una indica que terminó estos cuentos hace diez años pero que los publicó en 2019 para sus biznietas; en otra señala que los escribió, al darse cuenta de la ignorancia de muchos niños actuales respecto a los animales, para dar testimonio de una época en la que los animales eran seres cercanos, y para señalar que como el comportamiento de los hombres hacia los animales tantas veces es vergonzoso le gustaría contribuir a que no lo sea.

Andrea Camilleri. La liebre que se burló de nosotros (I tacchini non rigraziano, 2019). Barcelona: Duomo, 2019; 186 pp.; trad. de Oriol Sánchez Vaqué; ilust. de Paolo Canevari; prólogo de Fernando Aramburu; ISBN: 978-84-17761-33-2. [Vista del libro en amazon.es]

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martes, 22 de octubre de 2019

El burrito verde, de Anuska Allepuz, es —como por ejemplo Los problemas de Jirafa— otro de esos álbumes que, siendo claramente didácticos, gustan por su calidad gráfica, por lo bien que se cuentan las cosas, y por el acierto a la hora de plantear el «problema» y de transmitir el mensaje. El burrito protagonista nos dice que le encanta comer hierba y nada más, de modo que cuando su complaciente madre le propone otras posibilidades siempre se niega. Pero un día se sorprende cuando, al verse reflejado en un estanque, se ve completamente verde… y entonces prueba otras comidas. Son atractivos el gracioso protagonista y los ricos escenarios del bosque donde vive. Los textos son escuetos y resultan eficaces.

Anuska Allepuz. El burrito verde (Little Green Donkey, 2019). Algemesí (Valencia): Andana, 2019; 26 pp.; trad. de Anna Llisterri; ISBN: 978-84-17497-21-7. [Vista del álbum en amazon.es]

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sábado, 19 de octubre de 2019

Con motivo de nuevas ediciones de todas las historietas de Los Pitufos, he mejorado y ampliado el comentarios a Peyo.

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viernes, 18 de octubre de 2019

La querencia de los búhos es una recopilación de veintiocho relatos cortos de José Jiménez Lozano, casi todos inéditos, algunos un poco más largos pero la mayoría de dos o tres páginas, y alguno incluso menos. Unos cuentan actuaciones de inquisidores de siglos pasados, otros son como huellas o recuerdos infantiles del autor a mediados del siglo XX, otros son como escenas o anécdotas que podrían haber pasado ayer o estar pasando ahora. Como es habitual en el autor, los personajes «sabios» son niños, o ancianos, o tipos considerados tontos (como algunos que figuran en «El responsable», o «El superdotado», o en el cortito y extraordinario «La lluvia»).

El autor del buen epílogo que comenta el libro subraya, y coincido con él, la calidad del primer relato, el que da título al libro, en el que unas mujeres charlan con un guarda sobre el cambio climático y comentan cómo, a una iglesia en ruinas, acuden búhos y lechuzas, seres que sienten «fidelidad a las iglesias como un perro a su amo» (de algo parecido tratará también «La ermita de San Secario»). Da también mucho valor, con razón, a «La dignidad humana», sobre una mujer que ha de lidiar con los Servicios Municipales de Atención a las Personas Mayores, uno de esos relatos donde se ve la «mirada joven y subversiva» con la que se acerca el autor a la intromisión abusiva, tan frecuente hoy, de políticos y funcionarios en la vida de la gente.

Otro relato en el que brilla la ironía del autor es «La promesa», donde un niño recuerda en tono coloquial las enseñanzas del maestro don Celes, que les decía en clase que no debían hacerse líos entre la Historia Sagrada y la Historia de España, y les insistía en que debían recordar algunas cosas especialmente, como la batalla de Catalañazor, «el pueblo de don Celes precisamente, y decía este que menos mal que la perdieron los moros; porque, si la hubieran ganado, pues no podíamos saber si hubiera habido Reyes Católicos, Felipe II y el Escorial. Y a lo mejor ni hubiéramos sabido cómo entraron aquí los moros, o a lo mejor sabíamos más porque ellos mismos nos contarían cómo habían entrado y lo que más les había gustado».

José Jiménez Lozano. La querencia de los búhos (2019). Madrid: Encuentro, 2019; 224 pp.; epílogo de Antonio Martínez Illán; ISBN: 978-84-9055-963-5. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 17 de octubre de 2019

La superviviente, de Katherine Applegate, es el primer libro de una serie de aventuras fantásticas que se desarrolla en un mundo singular habitado por seres especiales, lo que significa que buena parte de la narración y los diálogos se dedican a ir dando las explicaciones que necesita el lector para ir situándose. Hay que decir, sin embargo, que la escritora tiene unas dotes narrativas y constructivas sobresalientes, una gran capacidad para crear héroes simpáticos e incluso entrañables, y, como sabe cualquiera que conozca libros previos suyos, un gran dominio no sólo del género sino, en particular, de relatos con personajes que combinan rasgos humanos y animales de modos sorprendentes.

La protagonista y narradora se llama Byx y es una dairne, un ser que parece un perro y que, entre otras cualidades, tiene pulgares oponibles y puede planear como una ardilla voladora, y que, como todos los dairnes, tiene un don: nunca miente y puede detectar cualquier falsedad que se diga. Al comienzo de la novela Byx se presenta, habla de los temores que tienen los dairnes de su colonia de ser los últimos que hay en el sur de Nedarra, y sucede que, como consecuencia de una incursión de soldados y cazadores, ella se queda sola.

Sabremos poco a poco que Nedarra es un mundo jerarquizado en el que hay seis especies gobernantes, las capaces de hablar, fabricar herramientas, aprender, transmitir lo aprendido y practicar teúrgia o hechizos: los humanos, los raptidontes, los felivets, los terramantes, los natites y los dairnes. En teoría, son especies que no pueden cazarse entre sí… Hay otras especies como los wobbyks, los mezzitti, los starlones y los gorelis, capaces de comunicarse y de usar herramientas, pero sin habilidad para la magia. Y, por debajo, los inferritti: monos, ballenas, cuervos, grillos, etc.

Y veremos cómo todos esos seres, y muchos otros, van apareciendo en la novela: Byx, junto con personajes que va encontrándose y que tienen distintos intereses —Tobble, un wobbyk (a quien vemos en la portada), Khara, una chica disfrazada de chico, Gambler, un felivet, Renzo, un ladrón buscavidas—, emprende una larga y articulada expedición en busca de otras posibles colonias de dairnes con la esperanza de no ser la última de su especie. En su camino hacen aliados y encuentran enemigos de toda clase.

La autora emplea el método que popularizó Heinlein de ir introduciendo seres curiosos en la narración con toda naturalidad y, aunque el lector intuye, por ejemplo, qué clase de seres pueden ser las murciposas o los garilanes, el relato en seguida lo aclara más. Es brillante la idea que dirige la trama de que los dairnes, al ser seres que siempre dicen la verdad y detectan las falsedades, son temibles para unos, que desean su desaparición, pero una ventaja para otros malvados, que desean tener a su lado algunos dairnes que les permitan descubrir las asechanzas de sus enemigos.

De una escritora tan hábil y experta como Applegate hay que esperar también toques feministas, conservacionistas, de condena de los genocidios y del afán desmedido de poder, de críticas a los hombres opresores de los animales. Esto lo resaltan algunas críticas como si fuera un mérito pero su función en realidad es hacer que la novela circule mejor por los carriles sociológico-educativos del momento, gane premios, etc.

Katherine Applegate. La superviviente (Endling: The Last, 2018). Barcelona: Océano, 2019; 456 pp.; col. Gran Travesía; ilust. de Max Kostenko; trad. de Mercedes Guhl; ISBN: 978-84-947997-8-5. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 16 de octubre de 2019

Una niña que figura en todas las páginas observando a sus antepasados es la destinataria de las explicaciones que se dan en Toda mi familia: lo que me une a mis antepasados, un álbum de la alemana Gerda Raidt. En él se cuenta y se muestra que cada uno somos parte de una familia que, a su vez, está vinculada con otras familias; se habla de las formas de presentar las sucesivas generaciones en árboles genealógicos o en cadenas humanas; se pone de manifiesto cómo los miembros de todas ellas están vinculados entre sí —por rasgos, conocimientos, objetos, tradiciones…—; de cómo nuestras vidas están parcialmente formadas antes de nacer pues en el pasado están nuestras raíces, y cómo nuestros antepasados también nos han traspasado los problemas que generaron, etc. Los dibujos son simpáticos y la secuencia de imágenes y la información están bien ordenadas.

Gerda Raidt. Toda mi familia: lo que me une a mis antepasados (Meine ganze Familie: Was den Urmenschen und mich verbindet. Alles Wichtige über Generationen, 2018). Madrid: Maeva, 2019; 34 pp.; trad. de Noemí Risco; ISBN: 978-84-17708-23-8. [Vista del álbum en amazon.es]

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martes, 15 de octubre de 2019

La caimana, de Ramón París y María Eugenia Manrique, una historia inspirada en hechos reales, se desarrolla en la ciudad venezolana de San Fernando de Apure. Cuenta que un joven joyero y relojero llamado Faoro encontró un día, en el río Apure, un pequeño caimán de pocos días, lo llevó a su casa y lo llamó Negro, pues pensaba que era macho. El tiempo pasó, Faoro construyó un estanque para Negro, se casó, y los niños de la ciudad venían a su casa a jugar sin temor con la caimana. El relato es interesante. Su autora confiesa ser una de las niñas que jugó con Negro. La narración gráfica es clara: las ilustraciones, que van sobre fondo blanco, están bien compuestas y en ellas se presentan de un modo un tanto esquemático las figuras humanas y la decoración interior mientras que Negro y la exuberante vegetación tienen más colorido y un mayor detallismo.

Ramón París. La caimana (2019). Texto de María Eugenia Manrique. Barcelona: Ekaré, 2019; 36 pp.; ISBN: 978-84-948859-8-3. [Vista del álbum en amazon.es]

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sábado, 12 de octubre de 2019

He puesto entradas en el diccionario a Jory John, Benji Davies y Dieter Braun.

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viernes, 11 de octubre de 2019

Creo que cabe objetar algunas cosas a la segunda parte de los comentarios que pongo abajo de Ursula Le Guin, cuando menosprecia un poco el valor de El guardián entre el centeno —que el narrador sea quien es justifica que suceda lo que indica y, por tanto, eso no es un demérito de la novela—, pero sus observaciones de fondo siguen siendo válidas:

«En mucha ficción reciente escrita para adultos la visión del niño no se utiliza de manera irónica ni para incrementar la complejidad, sino que, implícita o abiertamente, se considera más valiosa que la visión profunda del adulto. Se trata de un tipo de nostalgia con mucha determinación. En esta clase de libros se establece una división absoluta entre el adulto y el niño y se hace un juicio en función de ella. Se percibe a los adultos como seres menos plenamente humanos que los niños o los jóvenes, y se espera que el lector acepte esa percepción. Los padres y todas las figuras de autoridad se presentan sin compasión o comprensión como enemigos automáticos, poseedores omnipotentes de poderes arbitrarios. Puede haber algunas excepciones santas y comprensivas que prueben la regla: ancianos eminentes, figuras de abuelos ricas en la Sabiduría Primitiva de Otra (nótese la palabra) Raza. La sentimentalidad adula la simplificación».

Para ilustrar lo anterior, Le Guin compara David Copperfield con El guardián entre el centeno y dice:

«Todos los errores de David [en su historia], de hecho, son un mismo error repetido: percibir de un modo infantil que la autoridad falsa es real, lo que le impide valorar la ayuda real que siempre está cerca de él. Al final del libro ha superado los mitos infantiles que lo mantenían en la indefensión. De niño, Dickens fue en muchos sentidos como David, pero el novelista Dickens no se confunde con ese niño. Aporta su propio saber complejo y merecido. Y por ello David Copperfield, que comprende con una exactitud aterradora los sufrimientos de un niño, es un libro para adultos. Compárese con El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger. El autor adopta la percepción infantil de que los adultos son inhumanamente poderosos e incomprensivos y nunca va más allá; en consecuencia, quienes mejor aprecian la novela, escrita para adultos, son los niños de diez años».

Ursula K. Le Guin. Contar es escuchar: sobre la escritura, la lectura, la imaginación (The Wave in the Mind: Talks and Essays on the Writer, the Reader, and the Imagination, 2004). Madrid: Círculo de Tiza, 2017; 402 pp.; trad. de ; ISBN: 978-84-947707-0-8. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 10 de octubre de 2019

Hay relatos de grandes viajes que prefiero abordar en libros extensos, pero también he visto que hay a quienes les bastan unas narraciones cortas que les den una información básica. Dos ejemplos.

Los interesados en El Libro de las maravillas del mundo, dictado en 1298 por Marco Polo a su compañero de prisión Rustichello da Pisa, harán bien en leer una edición crítica como la que cito abajo de Cátedra. Pero otros preferirán una versión muy abreviada, titulada Marco Polo. La ruta de las maravillas, a cargo de Yue Hain-jun y Juan Manuel Soldevilla, que tiene una introducción, un resumen del libro de Marco Polo, una sección titulada «Un mundo exótico y deslumbrante» donde se da más contexto histórico y se discute un poco si realmente Marco Polo estuvo en China o no; además, contiene las clásicas actividades escolares y un mapa con el itinerario de Marco Polo. Una versión más abreviada pero excelente está en el álbum que comento en la nota Un viajero del siglo XIII.

En Héroes de distinta clase hablé del libro El último lugar de la tierra, sobre las expediciones de Scott y Amundsen, y en Hombres para cuando no hay salida lo hice de La prisión blanca. Un viaje legendario hacia el Polo Sur, el que mandó Ernest Shackleton. Una narración abreviada de ambos viajes está en Scott y Amundsen. La conquista del Polo sur, de Kuang Tsae Hao y Montserrat Fulla: primero hay una narración titulada «La conquista del Polo sur», viene luego una sección sobre «La exploración de la Antártida» —donde se habla de otras expediciones y, en particular, de la de Shackleton—, y una sección final titulada «La Antártida hoy». El libro cuenta con fotos, mapas y las consabidas actividades escolares. En la nota titulada Dos libros sobre Shackleton comento también una novela gráfica sobre su viaje.

Un mérito no pequeño de los libros resumidos que digo es que cuentan con unas extraordinarias ilustraciones de Robert Ingpen.

Marco Polo. Libro de las maravillas del mundo (Le divisament dou monde, 1298). Madrid: Cátedra, 2010, 2ª ed.; 374 pp.; col. Letras universales; edición y trad. de Manuel Carrera Díaz; ISBN: 978-84-376-2468-6. [Vista del libro en amazon.es]
Yue Hain-jun y Juan Manuel Soldevilla. Marco Polo. La ruta de las maravillas (2005). Barcelona: Vicens Vives, 2011, 1ª ed., 7ª reimp.; 66 pp.; col. Cucaña; ilust. de Robert Ingpen; ISBN: 978-84-316-7173-0. [
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Kuang Tsae Hao y Montserrat Fulla Bombardo. Scott y Amundsen. La conquista del Polo sur (2011). Barcelona: Vicens Vives, 2014; 80 pp.; col. Cucaña; ilust. de Robert Ingpen; trad. de Javier Vico; ISBN: 978-8431671723. [
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miércoles, 9 de octubre de 2019

La indomia, de Ignacio Ceballos Viro, es un relato que atrapa por su lenguaje cuidado e ingenioso, por la curiosidad que suscitan unos ambientes y personajes singulares, y también por lo que tiene de original en el panorama de la LIJ habitual hoy.

El primer párrafo del libro nos dice que los indomios viven en un lugar donde siempre es verano, que son «un poco extraños en sus costumbres» y «bastante raros en todo lo demás». Nos enteramos luego de que viven al aire libre y de que todos tienen nombres con muchos apellidos: en una ceremonia anual llamada el Fato se añaden un apellido de acuerdo con la ocupación que tendrán el nuevo año: así, una mujer se llama Acumba Escuchatormentas Limpiabrisas Vencemiedos, etc.; pero también los hay que optan por mantener la misma de año en año, y así una de las protagonistas se llama Umbra Cuentaestrellas Cuentaestrellas Cuentaestrellas, etc.

La chica que aparece al principio, Vita, emprende un viaje misterioso: desea buscar aerísaes, unos seres que nadie sabe si existen y que habitan en los volcanes según dicen los cuentos. Cuando llega la noticia de que está en un gran peligro, salen en su busca sus amigas Pinna y Umbra, y un chico llamado Clivo, que logran seguirla gracias a unos mensajes que Vita va dejando en lengua indomia (un lenguaje silábico que se muestra completo al final del libro). Se suceden episodios de distinto tipo, unos en los que los viajeros son espectadores, como una cruenta batalla de hormigas blancas contra hormigas negras, otros en los que participan, como en unos recorridos de árbol en árbol mientras son acosados por logbos, u otros a través de unas cuevas. Pero cuando encuentran a Vita las cosas no salen como esperaban.

Hay dos momentos en que la acción se desarrolla en forma teatral: uno cuando unos niños representan para los viajeros lo que les quieren transmitir; otro, que sucede sin más, cuando los tres charlan sobre cómo entrar en un campamento donde Vita parece estar recluida. En general, toda la narración parece pensada para ser representada: abundan los diálogos ágiles con réplicas bromistas y de los personajes no se describen vestidos sino cosas de su aspecto: de Pinna se nos dice es una chica de piel con motas grises y anaranjadas y de Vita que se caracteriza porque tiene dos rayas oscuras desde la cintura hasta los tobillos.

Las descripciones de la naturaleza que hay son excelentes y tienen la virtud de provocar una sensación tanto de familiaridad como de extrañeza. Se nos dice, por ejemplo, que la deliciosa bebida secreta de los indomios es el bayino y, entre muchos otros animales, frutos y plantas, de los que se habla, se mencionan los gatios, peurros o connejos; los melonones y las sandianitas, las zárpazas y los helechios, los sauzes y los frasnos, etc. Hay algunos sonoros poemas bien compuestos que salpican la historia. La edición es buena aunque vendría bien un mapa que sirviera de orientación al lector en las rutas que siguen los personajes.

No faltan comentarios que parecen apuntar más alto pero que, simplemente, le sirven al narrador para dejar caer bromas. Así, la vieja Ulteria se lamenta de que, de todos lugares del mundo donde podía haber caído un cocco, «haya tenido que ser precisamente en tu cara. Y entonces te da por pensar que tiene que tener un sentido, y ahí estás perdida, cielo, porque si la caída de un cocco que te abre una brecha en la cabeza tiene un sentido, entonces es un sentido doloroso. (…) Y coges el cocco y lo miras, y lo apoyas en una piedra para mirarlo más rato, preguntándole “¿qué haces tú aquí y por qué casi me abres la crisma?”».

Ignacio Ceballos Viro. La Indomia (2019). Sevilla: Babidi-Bu, 2019; 220 pp.; ISBN: 978-84-17679-86-6. [Vista del libro en amazon.es]

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martes, 8 de octubre de 2019

¡Vuelve a casa!, de Benji Davies y Jory John, tiene iguales cualidades que los otros dos álbumes ya comentados de los mismos personajes. Empieza con Pato descubriendo que Oso no está pues se ha ido a pescar; sigue cuando va en su busca, y subraya cómo las contrariedades que sufre Oso le hacen alegrarse al ver aparecer a Pato. El talento de animador del ilustrador se nota en el dinamismo de los personajes, en los cambios de perspectivas, en los colores muy contrastados y apropiados a la personalidad de sus héroes (por ejemplo, las escenas de Oso son oscuras como subrayando su estilo cachazudo y algo cenizo), su habilidad para guiar la mirada del lector por la página (como por ejemplo se nota en las dobles páginas en las que se  ven varias situaciones de Pato haciendo cosas , pensando…). Las formas de hablar son tipográficamente distintas: sólidas y gruesas las de Oso, finas y más pequeñas las de Pato. La narración emplea frases repetidas y busca facilitar la lectura en voz alta. Cabe añadir que los comportamientos y actitudes de los personajes son más bien adultos, aunque sean comprensibles y divertidos para cualquier lector.

Benji Davies. ¡Vuelve a casa! (Come Home Already!, 2017). Texto de Jory John. Algemesí (Valencia): Andana, 2019; 32 pp.; col. Locomotora; trad. de Anna Llisterri; ISBN: 978-84-17497-33-0. [Vista del álbum en amazon.es]

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sábado, 5 de octubre de 2019

He puesto entradas en el diccionario a Ben Newman, Victoria Jamieson y Ben Hatke.

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viernes, 4 de octubre de 2019

Consideraciones de Ursula Le Guin sobre las distopías de moda:

«Las oscuras distopías de moda (…) eluden el compromiso con el sufrimiento humano y las posibilidades genuinas. La narrativa imaginativa que admiro (…) amplía el (…) entendimiento moral. Ello puede hacerse en un tono (…) ingenuo y esperanzado (…) o mediante construcciones» complejas y sofisticadas; «pero siempre es reconocible el mismo impulso: llevar a imaginar un cambio. No conoceremos nuestra propia injusticia si no podemos imaginar la justicia. No seremos libres si no imaginamos la libertad. No podemos exigir que alguien intente alcanzar la justicia y la libertad si no ha tenido la oportunidad de imaginar que se pueden alcanzar».

Más adelante critica Le Guin la obsesión de los redactores de textos de contracubierta por describir obsesivamente las obras de fantasía como «una batalla entre el bien y el mal» y continúa: «en la fantasía seria, la verdadera batalla es moral e interior. Hemos dado con el enemigo, como dice Pogo, y está en nosotros. Para hacer el bien, los héroes deben saber o aprender que el “eje del mal” está dentro de ellos. En la fantasía comercial, la supuesta batalla entre el bien y el mal no es más que una lucha por el poder. Miren cómo actúan: los supuestos magos buenos y los supuestos magos malos son violentos e irresponsables por igual. Nada más alejado de Tolkien. Pero ¿por qué debería importarnos la seriedad moral? ¿Por qué importan la probabilidad y la coherencia, si todo es “pura invención”? Pues bien, la seriedad moral da importancia a la fantasía porque es la parte real de la historia. Es evidente que una historia inventada será trivial si no hay nada en juego, si las elecciones morales se reemplazan con una mera contienda, con la pura voluntad de vencer».

Ursula K. Le Guin. Contar es escuchar: sobre la escritura, la lectura, la imaginación (The Wave in the Mind: Talks and Essays on the Writer, the Reader, and the Imagination, 2004). Madrid: Círculo de Tiza, 2017; 402 pp.; trad. de ; ISBN: 978-84-947707-0-8. [Vista del libro en amazon.es]

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AngelidouMitosGriegos.jpg
jueves, 3 de octubre de 2019

Explica C. S. Lewis en La experiencia de leer que el valor de los mitos no es específicamente literario, que los méritos o defectos literarios de las narraciones míticas importan tanto como los de un horario o un libro de cocina. En definitiva, que de ellos importan sobre todo los argumentos y, en los que a los lectores se refiere, que se narren con claridad.

Esto es lo que hacen libros como los de James Riordan: Jasón y los argonautas —una busca del tesoro, en este caso de una especie de reliquia, que se cuentan en las Argonáuticas, una obra del siglo III de Apolonio de Rodas—, y Los doce trabajos de Hércules —contados a partir de la versión de Apolodoro del siglo I o II—; y, mejor aún, el de Maria Angelidou titulado Mitos griegos —una selección de catorce relatos: Prometeo, el ladrón del fuego; La caja de Pandora; Deucalión y Pirra; Apolo y Dafne; Hércules la hidra de Lerna; El rapto de Europa; Teseo y el laberinto de Creta; El vuelo de Ícaro; Edipo y el enigma de la Esfinge; El desafío de Aracne; El oro de Midas; Perseo y la cabeza de Medusa; Orfeo en el infierno; Ulises y el caballo de Troya—. Del último libro hay que destacar también las ilustraciones a lo Klimt del búlgaro afincado en Grecia Svetlin Vasilev (del que no conviene perderse, por cierto, las ilustraciones a una edición resumida del Quijote que ha sido editada en la misma colección).

James Riordan. Jasón y los argonautas. Barcelona: Vicens Vives, 2006, 2ª reimpr.; 95 pp.; col. Clásicos adaptados; ilust. de Jason Cockcroft; trad. de Agustín Sánchez Aguilar y Susana Camps; introducción, notas y actividades de Agustín Sánchez Aguilar; ISBN: 978-8468201092. [Vista del libro en amazon.es]
James Riordan. Los doce trabajos de Hércules. Barcelona: Vicens Vives, 2008, 6ª reimpr.; 93 pp.; col. Clásicos adaptados; ilustrado por Christina Balit; trad. de Susana Camps; introducción, notas, glosarios y actividades, Manuel Otero; ISBN: 978-8431698553. [
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Maria Angelidou. Mitos griegos (2008). Barcelona: Vicens Vives, 2013; 119 pp.; col. Cucaña; ilust. de Svetlin; adaptación y notas de Miguel Tristán; actividades de Santiago Muras; ISBN: 978-84-316-9065-6. [
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BrunoContar.jpg
miércoles, 2 de octubre de 2019

Contar es un libro con formato de álbum en el que Pep Bruno desea hacer partícipes a sus lectores de su gran experiencia como cuentacuentos. Las palabras van en las páginas de la izquierda, con un párrafo de presentación y dos párrafos más, y las ilustraciones de Andrea Antinori ocupan las páginas derechas y a veces se expanden hacia las páginas pares.

Después de hablar de cómo los hombres estamos siempre contando historias, el texto y las divertidas imágenes que lo acompañan animan al lector a construir relatos —recuerdos, anécdotas, cuentos…—, al tiempo que le dan indicaciones y recursos prácticos primero para prepararlos y luego para contarlos. El libro termina con dos dobles páginas finales con curiosidades sobre la historia de los relatos orales en distintos lugares del mundo y con una breve bibliografía seleccionada por el autor.

En estos comentarios de anatarambana y de biblioabrazo se dan más informaciones y explicaciones acerca de los contenidos del libro y de su gran utilidad como manual para un futuro cuentacuentos, al tiempo que se muestran algunas de sus dobles páginas y de sus ilustraciones.

Pep Bruno. Contar (2019). Barcelona: Abuenpaso, 2019; 44 pp.; ilust. de Andrea Antinori; ISBN: 978-84-17555-14-6. [Vista del libro en amazon.es]

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DuthieMartagonPerro.jpg
martes, 1 de octubre de 2019

En el mundo de los álbumes para pequeños se intentan libros originales que no suelen ser divertidos para sus destinatarios, y se hacen libros divertidos que tienen poco de originales. Pero también los hay que cumplen las dos condiciones, como Niña gato agua pato y Niño huevo perro hueso, de Ellen Duthie y Daniela Martagón, dos álbumes frescos y resultones que no sabría comparar con otros editados en castellano. Aunque a priori diríamos que son para prelectores, los he compartido con unos amigos adultos que han disfrutado mucho con ellos e incluso han discutido sobre cuál es el mejor: unos preferían, con mucho, el primero, mientras otros apostaban, sin duda ninguna, por el segundo.

En cada uno la sucesión de imágenes, con unas figuras sintéticas a lo Dick Bruna, va mostrando los cuatro elementos de los títulos en distinto orden y estableciendo relaciones entre ellos, como un juego en el que los participantes tuviesen que inventar gráficamente y enunciar, en cada paso, una relación distinta entre los cuatro sin añadir ningún elemento más. Como es lógico, después de las cuatro primeras enumeraciones, los juegos de ingenio —gráficos, imaginativos y de lenguaje—, se van complicando. Y aquí es donde mis amigos diferían: a uno le hacía mucha gracia el caos que montan el niño y el perro, a otro le divertía más el juego de sonidos que arman la niña, el pato, el gato, y el agua.

Ellen Duthie & Daniela Martagón. Niña gato agua pato (2019). Madrid: Traje de lobo, 2019; 24 pp. en cartoné; ISBN: 978-84-948709-3-4. [Vista del álbum en amazon.es]
Ellen Duthie & Daniela Martagón. Niño huevo perro hueso (2019). Madrid: Traje de lobo, 2019; 24 pp. en cartoné; ISBN: 978-84-948709-2-7. [
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