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Notas del archivo 'Intriga policiaca infantil' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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miércoles, 25 de enero de 2017

Ya que hace unas semanas puse un libro en inglés de Hester Burton recuerdo ahora una novelita suya, corta y tensa, publicada en castellano años atrás y titulada Cinco días de agosto.

Dan, once años, dolido por la muerte reciente de su hermano mayor Nick, comienza las vacaciones con sus abuelos. En los alrededores de la casa hay una maltería en ruinas, en la que jugaba con su hermano en veranos anteriores y en la que tiene prohibido entrar pues es peligroso. Pero lo hace y, para su sorpresa, encuentra en el interior a Kevin, un chico escapado de la policía que es muy violento. Dan piensa que no pasará nada y le lleva comida, pero esto le causará dificultades: no dice nada a sus abuelos ni a otro chico del que se hace amigo esos días y los líos crecen. La tensión va en aumento según se agranda el conflicto interior de Dan, entre la obligación que cree tener, la de no delatar al chico fugitivo, y otra que sabe con seguridad que tiene, pues ve que callar ante sus abuelos y ante su amigo está mal.

La narración avanza mostrando los líos interiores crecientes de Dan: «¿Por qué sus padres no se lo habían llevado a Suiza? ¿Por qué le habían enviado hasta aquí para verse envuelto en tal embrollo? Había desobedecido a su abuelo, robado a su abuela y ahora había proferido la más estúpida de las mentiras. ¿Cómo podría salir bien librado de todo aquello?». Por otro lado, y como corresponde a un relato firmado por un buen autor, las cosas suceden sin buenismos pueriles, ni romanticismos tontos, ni soluciones ridículas, y Dan acaba teniendo que hacer frente a sus responsabilidades: «Su abuelo le miró y luego resopló. —Tienes once años, ¿no es cierto? De mala gana, Dan reconoció que, efectivamente, tenía once años. —Entonces, ya tienes edad para pensar más las cosas. No eres ningún tonto».

Hester Burton. Cinco días de agosto (Five August Days, 1981). Madrid: SM, 1997, 13ª ed.; 193 pp.; col. El barco de vapor, serie roja; ilust. de Arcadio LOBATO; trad. de Guillermo Solana; ISBN: 978-8434814547. [Vista del libro en amazon.es]

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LindgrenRasmus.JPG
jueves, 19 de noviembre de 2015

He leído hace poco Rasmus y el vagabundo, otra laguna que tenía entre mis lecturas de Astrid Lindgren, cuya última edición en castellano está especialmente cuidada: tiene formato grande y unas sugerentes ilustraciones de Pablo Auladell.

Rasmus es un chico de nueve años que vive en el orfanato de Västerhaga. Escapa de allí y se encuentra con Oscar, un vagabundo especial, que se interesa por él de modo muy amable pero al que la policía vigila. Por eso, cuando tienen lugar unos robos en la vecindad, Oscar termina en la cárcel y Rasmus ha de ocultarse para que no lo manden al orfanato.

Este hilo argumental de los acontecimientos externos soporta el contenido principal de la historia: los temores de Rasmus y sus ansias por tener un hogar, y el tacto en el comportamiento de Oscar y la sabiduría de sus comentarios. El relato está muy bien contado, con sobriedad y sutileza, y muy bien construido: se apoya en unas conversaciones vivas, presenta sin melodramatismos innecesarios los vaivenes mentales de Rasmus, y tiene un desenlace intenso.

Astrid Lindgren. Rasmus y el vagabundo (Rasmus på luffen, 1956). Sevilla: Kalandraka, 2011; 160 pp.; ilust. de Pablo Auladell; trad. de Ingbritt Wallis y Pedro Ángel Almeida; ISBN: 978-84-92608-44-7. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 28 de octubre de 2015

El signo prohibido, de Rodrigo Muñoz Avia, tiene como narrador a Jorge, un chico de diez años muy aficionado a los juegos de palabras debido a que su padre, librero, le ha contado muchas cosas de Georges Perec. Esto explica que a Jorge, como sabe que Perec escribió un libro sin usar nunca la letra e, se le ocurra la increíble idea de no usar la letra a en sus conversaciones cuando desaparece misteriosamente su amiga y compañera de clase Aleksandra, de origen ruso, que vivía en una residencia para chicos sin familia.

Igual que otros narradores del autor, también Jorge resulta ingenioso, ameno, y sabe transmitir al lector la inquietud que siente por su amiga. También, de paso, hace comentarios de interés para los educadores. Así, cuando su madre se pone nerviosa porque Jorge habla sin usar la a, y su padre le contesta que así Jorge demuestra creatividad, Jorge señala: «Creo que oír la palabra “creatividad” la tranquilizó mucho. Ella se queja siempre de lo poco que se valoran la creatividad y la imaginación en nuestro sistema educativo». Además, todo conduce a momentos finales tan emocionantes como los de cualquier persecución de thriller.

Rodrigo Muñoz Avia. El signo prohibido (2015). Barcelona: Edebé, 2015; 204 pp.; col. Tucán; ilust. de Javier Andrada; ISBN: 978-84-683-1579-9. [Vista del libro en amazon.es]

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martes, 28 de enero de 2014

Un libro gracioso de hace tiempo: Historias policiacas divertidas, de Wolfang Ecke. En los relatos de este tipo para primeros lectores no es fácil acertar con el tono justo de ingenio y humor, y este, al menos en mi recuerdo, sí lo hace.

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miércoles, 11 de julio de 2012

Un importante detective infantil de hace décadas, ahora ya olvidado, fue Enciclopedia Brown, de Donald Sobol. A veces, este tipo de relatos y de series tienen interés para ver dónde bucean escritores más modernos en busca de ideas y recursos para sus historias.

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NostlingerFilo.jpg
miércoles, 22 de septiembre de 2010

Filo entra en acción
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un relato de Christine Nöstlinger del que acabo de ver una nueva edición, es uno de los mejores relatos que recuerdo acerca de una pequeña intriga policiaca colegial, no por la intensidad de lo que ocurre sino porque todo encaja de modo inteligente y realista.

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martes, 18 de agosto de 2009

Siempre se suele presentar Emilio y los detectives como la primera novelita policial infantil. Anterior en el tiempo, pero me parece que no en influencia posterior salvo que ya Kästner se inspirara en ella, fue Kai el de la caja, de Wolf Durian, un relato simpático.

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miércoles, 22 de abril de 2009

Me han preguntado algunas veces por qué no está Enid Blyton en esta página y la respuesta es fácil: porque voy poco a poco introduciendo autores y libros y no le había buscado hueco hasta el momento. Hace años leí con gusto muchos libros suyos y, en los últimos años, he vuelto a leer algunos y he intentado recoger opiniones de sus «lectores naturales» para ver si su tirón seguía siendo el mismo. Mi opinión actual, la que pongo en la reseña, es que sus libros siguen enganchando a muchos lectores hoy, lógicamente no tanto como en el pasado cuando su dominio era hegemónico (al menos en algunos ambientes), y que son bastante más eficaces y están bastante mejor construidos que otras novelitas de pandilla que resuelven intrigas misteriosas, y que supuestamente son más actuales. Incluso la misma lejanía en el tiempo que se percibe al leerlos ahora también actúa como una especie de conservante de su sabor.

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PressCuervo.jpg
martes, 5 de julio de 2005

Se ha editado un libro-acertijo más de Julian Press titulado Misterio en el Monasterio del Cuervo. Sus libros, como el famoso Las aventuras de la Mano Negra que firmara su padre Hans Jürgen Press, revelan cómo, con primeros lectores, importa mucho el modo en que un autor agudiza el ingenio para tirar del lector hacia delante y meterle dentro de la historia, un asunto que no depende sólo de la calidad literaria.

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