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Notas del archivo 'Historia de la literatura infantil' :: bienvenidosalafiesta ::    
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domingo, 12 de octubre de 2014

En los últimos meses, he ido leyendo y tomando notas de la Historia de la literatura infantil en América Latina, un trabajo extenso e impagable de Manuel Peña Muñoz que amplía mucho el panorama sintético que había presentado, hace años, en otro libro semejante titulado Había una vez en América.

En él enumera los principales autores de cada país —del Caribe, de Centroamérica y de Sudamérica— y comenta sus obras con un tono expositivo amable, pues no hace valoraciones ni comparaciones entre unos y otros. Esta es una opción justa, puesto que las circunstancias históricas del crecimiento de la LIJ en cada país son muy distintas y es prácticamente imposible abarcarlas.

Así que ahora, poco a poco, y en la medida de lo posible, intentaré ir leyendo a tantos autores que no conozco, o que conozco poco y mal.

Manuel Peña Muñoz. Historia de la literatura infantil en América Latina (2009). Madrid: SM, 2009; 820 pp.; ISBN: 978-958-705-337-1.

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jueves, 23 de julio de 2009

Minders of Make Believe,
de Leonard Marcus, es una historia de la literatura infantil y juvenil (LIJ) en Estados Unidos. El subtítulo, «Idealistas y emprendedores que han moldeado la Literatura infantil norteamericana», indica la perspectiva del autor: no tanto la de observar a los autores y a los libros como la de atender al trabajo de personas que fueron relevantes en el sector, debido a su empuje personal o al puesto que ocupaban en instituciones y empresas editoriales. El autor organiza su material en nueve capítulos, dos dedicados a los siglos XVIII y XIX y cada uno de los siete restantes a una década del siglo XX; el último a 1980 y 1990. Se centra en personas que marcaron épocas, como la escritora y editora del siglo XIX Mary Mapes Dodge, la directora de la Biblioteca Pública de Nueva York durante las primeras décadas del siglo XX, Anne Carroll Moore, o las editoras al frente de las secciones de libros infantiles y juveniles de grandes editoriales; y habla extensamente de las iniciativas editoriales y los libros que tuvieron más éxito.

El libro está bien documentado y escrito con amenidad. El tono es sereno aunque las antipatías del autor se aprecien en los malos augurios con los que arrancan los capítulos sobre las épocas de Nixon y Reagan. Los acentos se ponen en la transformación progresiva de la industria editorial y en el crecimiento de la LIJ en su interior. Debido al enfoque y al material disponible no todas las épocas y situaciones que se tratan están igual desarrolladas, ni tampoco se analizan cuestiones como el peso del mundo del cómic y del cine y de las series televisivas en la LIJ. Cabe suponer que hay sobreinterpretaciones: un intercambio de opiniones críticas de los años cincuenta puede ser leído ahora como si hubiera sido una gran tormenta; tal vez algunas iniciativas se presentan como significativas, aparte de por otras razones, porque el autor las conoce más. El último capítulo habla del impacto de Harry Potter pero se trata poco de los años noventa: el mayor valor del libro está en la presentación ordenada de lo sucedido desde los años veinte hasta finales de los ochenta.

El autor desea mostrar la LIJ como uno de los factores de más peso en la configuración de la sociedad norteamericana tal como es hoy. Esto es obvio en el sentido de que los niños que leyeron en los cuarenta la historia de Ferdinando, un toro pacifista y amante de las flores, fueron los hippies de los cincuenta. O en el de que los niños que disfrutaron con Donde viven los monstruos y luego leyeron las primeras novelas específicamente dirigidas a jóvenes en los sesenta y setenta, son quienes ocuparon después los puestos directivos en la industria que gira en torno al libro. Pero las cosas van más allá pues la LIJ ha sido siempre quien ha dado los últimos pasos para conseguir ampliar los márgenes de lo socialmente aceptable: una sociedad cambia cuando a los niños se les enseñan como normales los comportamientos adultos que a la generación anterior se les presentaban como inconvenientes.

Leonard Marcus. Minders of Make Believe (2008). Houghton Mifflin Harcourt, 2008; 416 pp.; ISBN-13: 978-0395674079.

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jueves, 16 de julio de 2009

La magia de los libros infantiles,
de Seth Lerer, intenta ser una especie de historia de la Literatura infantil y juvenil (LIJ) enfocada desde la recepción de los libros. Con ese libro, su autor, un profesor de literatura comparada de prestigiosas universidades norteamericanas, ha recibido el Premio Nacional de la Crítica en su país, por lo que de más está decir que ha recibido abundantes elogios.

En sucesivos capítulos habla de las lecturas infantiles en la antigüedad, del eco perdurable de las fábulas de Esopo, de las lecturas de los niños en la Edad Media, del impacto que causaron el puritanismo y las teorías pedagógicas de John Locke en la literatura infantil, del éxito de Robinson Crusoe y sus posteriores imitaciones, de los libros de ambiente colegial y de aventuras juveniles del siglo XIX, del peso de las teorías de Darwin en muchos autores, del género del nonsense representado por Edward Lear y Lewis Carroll, de los cuentos de hadas y sus interpretaciones, de las historias con niñas como protagonistas, de las obras decisivas de la Inglaterra de principios de siglo XX —El viento en los sauces, los cuentos de Beatrix Potter, Winnie the Pooh, etc.—, de las instituciones de la literatura infantil norteamericana y en particular de las bibliotecas, y de obras norteamericanas de las últimas décadas.

Para mí, los mejores capítulos son los primeros, en particular los dedicados a las fábulas de Esopo y a la influencia de Locke —no en vano el autor empezó su carrera como medievalista—, pero no puedo decir que me hayan gustado, ni esos ni los demás, aunque sí me han interesado bastantes cosas y piense que el libro será útil para quien ya esté introducido en el mundo de la LIJ. A cualquier lector culto le puede aportar un esquema histórico básico y buenos análisis sobre libros concretos, pero me temo que pronto se sentirá confuso y cansado del vagabundeo discursivo al que se abandona el autor, de sus numerosas reiteraciones y preguntas retóricas y, también, de los párrafos supuestamente poéticos con los que cierra cada capítulo, ininteligibles para quien no capte las frases entreveradas que se refieren a muchos libros infantiles.

Además, las observaciones valiosas pierden fuerza y se diluyen en medio de otras afirmaciones más que discutibles. Por ejemplo, es verdad que Darwin influyó en autores como Charles Kingsley o Edgar Rice Burroughs, pero es muy aventurado el salto con triple tirabuzón que da el autor para unirlo con el Dr. Seuss. O, se puede decir que The Cat in the Hat encarna (yo diría que más bien conecta con) el estilo transgresor de diversión destructiva que se puso de moda en los años cincuenta, pero dudo mucho que lo que enseñe, o lo que los lectores han entendido siempre, sea que «el niño puede tener una vida llena de color (...); y que, mientras la madre esté fuera, todos podemos ser todo lo rosita que podamos» (si yo entiendo bien la traducción).

La edición contiene no pocas erratas y supongo que también lo es el comentario acerca de la «pequeña revista familiar que Lewis Carroll confeccionó para sus hijos» pues Carroll sí tuvo varios hermanos pequeños —para los que preparó revistas— pero ni se casó ni tuvo hijos.

Seth Lerer. La magia de los libros infantiles – De las fábulas de Esopo a las aventuras de Harry Potter (Children’s Literature. A reader’s history, from Aesop to Harry Potter, 2008). Barcelona: Ares y Mares, 2009; 590 pp.; trad. de Teófilo de Lozoya y Juan Rabasseda; ISBN: 978-849892-004-8.

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lunes, 9 de mayo de 2005

Un libro imprescindible para quien desee conocer algo más sobre la historia de la LIJ española es Formas y colores: la ilustración infantil en España, de Jaime García Padrino. Ordenado, claro, bien presentado, con mucha información útil, es bastante más que un «primer intento por ofrecer una panorámica histórica de la evolución registrada en esa parcela artística», como dice la contracubierta.

Jaime García Padrino. Formas y colores: la ilustración infantil en España. Cuenca: Universidad de Castilla-La Mancha. Servicio de Publicaciones, 2004; 416 pp.; col. Arcadia; ISBN: 84-8427-298-2.

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