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Notas del archivo 'Poemas' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
Archivo por temas:
domingo, 19 de mayo de 2013

Un poema de Czesław Miłosz
titulado Veni Creator:

«Ven, Espíritu Santo,
doblando (o sin doblar) la hierba,
apareciendo (o no) sobre nuestras cabezas con una lengua de llamas,
cuando hay la siega del heno o cuando al arado va un tractor
en el valle de bosques de nogales, o cuando las nieves
oprimen los abetos tullidos en Sierra Nevada.
Soy sólo un hombre, por eso necesito signos visibles,
me canso rápidamente de construir escaleras de abstracción.
He pedido más de una vez, bien lo sabes, que una figura en la iglesia
alzara el brazo para mí, una vez, una sola.
Aunque entiendo que los signos sólo pueden ser humanos.
Despierta, pues a un hombre, dondequiera que sea en la tierra,
(no a mí, puesto que al menos sé qué es la decencia)
y permite que, al mirarlo, pueda admirarte a Ti».

Czesław Miłosz. En «Ciudad sin nombre» (1969), Tierra inalcanzable. Antología poética (2011). Barcelona: Galaxia Gutenberg – Círculo de lectores, 2011; 438 pp.; trad., selección y prólogo de Xavier Farré; ISBN: 978-84-8109-935-5 y 978-84-672-4454-0.

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viernes, 5 de abril de 2013

Ya que llevo varios viernes poniendo notas que hablan de la muerte, pongo ahora «Muerte no es morir», un soneto de tono moral, que recuerda a Quevedo y a Teresa de Ávila, del poeta mexicano Joaquín Peñalosa. Figura en Río paisano, su único libro publicado en castellano hace poco tiempo.

«Si ya vas a venir, hazlo más tarde,
aunque mi luz apenas parpadea,
no es que a vivir me aferre, no es que crea
que convertirme en polvo me acobarde.

En mi invierno, el jardín florece y arde
y, a pesar de mi noche, el sol flamea;
deja que se retarde tu tarea,
deja mi río y que tu mar aguarde.

Pero si no seré jamás lo que persigo,
si del árbol de ayer quedó una astilla,
a qué esperar la muerte tan sencilla.

Mi llaga en paz y mi cizaña en trigo,
Dios besó al pecador en la mejilla,
y muerte no es morir si estoy contigo».

Joaquín Antonio Peñalosa. Río Paisano (Poemas de 1998 y 1999, edición en 2011). Sevilla: Fundación Altair, 2011; 99 pp.; edición de Fernando Arredondo; ISBN: 978-84-938675-4-6.

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domingo, 24 de junio de 2012

Cuentas


La historia de mi estupidez llenaría muchos volúmenes.

Unos estarían dedicados a la acción en contra de la conciencia,
como el vuelo de una falena que, aunque lo supiera,
igualmente tendría que alcanzar la llama de la vela.

Otros se ocuparían de las maneras de ahogar la ansiedad,
el murmullo que advierte pero que no es escuchado.

Trataría de manera independiente la satisfacción y el orgullo,
cuando era aquel que creía,
así que avanzaba a paso victorioso sin sospechar nada.

Y todo tendría como tema el deseo. Si fuese
el mío propio. Pero no. Por desgracia,
me alentaba porque yo quería ser como los otros.
Sentía miedo ante lo que era salvaje y arrogante en mí.

Ya no escribiré la historia de mi estupidez
porque es tarde y se hace difícil llegar a la verdad.

Czesław Miłosz. En «Himno de la perla» (1982), Tierra inalcanzable. Antología poética (2011). Barcelona: Galaxia Gutenberg – Círculo de lectores, 2011; 438 pp.; trad., selección y prólogo de Xavier Farré; ISBN: 978-84-8109-935-5 y 978-84-672-4454-0.

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domingo, 17 de junio de 2012

Tarea


En el temor y en el temblor pienso que cumpliría mi vida
Sólo si me decidiera a hacer una confesión pública,
Revelando el engaño, el mío y el de mi época:
Nos estaba permitido hablar con el grito de enanos y demonios,
Pero las palabras puras y respetables estaban prohibidas
Bajo un castigo tan severo que si alguien se atrevía a pronunciarlas
Ya podía considerarse perdido.

Czesław Miłosz. En «Desde donde el sol sale hasta donde se pone» (1974), Tierra inalcanzable. Antología poética (2011). Barcelona: Galaxia Gutenberg – Círculo de lectores, 2011; 438 pp.; trad., selección y prólogo de Xavier Farré; ISBN: 978-84-8109-935-5 y 978-84-672-4454-0.

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domingo, 24 de abril de 2011

Perfecto Hombre


«Jesucristo asumió nuestra naturaleza
entera, hasta el extremo:
murió,
antes pasó hambre, sed, perdió un amigo,
otro le traicionó dándole un beso,
lloró, sintió cansancio, miedo, melancolía…
Una vez escribió, y lo hizo como todos,
sobre la arena».

Enrique García-Máiquez. Con el tiempo (2010). Sevilla: Renacimiento, 2010; 72 pp.; ISBN: 978-84-8472-591-6.

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viernes, 22 de abril de 2011

Conjeturas sobre Barrabás


«Qué fue de Barrabás Pregunté nadie lo sabe
liberado de sus cadenas salió a una calle blanca
pudo torcer a la derecha seguir recto torcer a la izquierda
andar en círculo cacarear de alegría como un gallo
Él Emperador de sus propias cabezas y manos
Él Virrey de su propio hálito

Pregunto pues en cierto modo tomé parte en el asunto
arrastrado por la turba frente al palacio de Pilatos grité
como los demás libera a Barrabás a Barrabás
Todos gritaron aunque sólo yo hubiese callado
igualmente habría sucedido tal como tenía que suceder

Y Barrabás quizá volvió con su banda
En las montañas asesina con presteza hace los debidos pillajes
O abrió un taller de alfarería
Y sus manos manchadas por el delito
Limpia en la arcilla de la creación
es aguador arriero de mulos usurero
propietario de naves —en una de ellas navegó Pablo hasta los corintios—
o —lo que no puede excluirse—
se convirtió en un apreciado delator a sueldo de los romanos

Mirad y asombraos del pasmoso juego del azar
por los poderes de la posibilidad por las sonrisas de la fortuna

Y el Nazareno
quedó solo
sin alternativa
con un abrupto
sendero
de sangre».

Zbigniew Herbert. «Conjeturas sobre Barrabás» (Domysly na temat Barabasza, 1990), Informe desde la ciudad sitiada y otros poemas (1993). Madrid: Hiperión, 2008, 2ª ed.; 115 pp.; trad. y presentación de Xaverio Ballester; ISBN: 978-84-7517-388-7.

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domingo, 23 de noviembre de 2008

«¡Oh! —se sorprende el niño—
¿quién es esa señora?
—Es la estatua de la Misericordia,
o algo así —
contesta la madre.
—Y por qué esa señora
está tan go...o...o...golpeada?
—No sé, que yo recuerde
siempre ha estado así.
El ayuntamiento tendría que hacer algo de una vez
o sacarla de aquí o restaurarla.
Venga, venga, vámonos».

Wisława Szymborska. Poema contenido en Instante (Chwila, 2004). Montblanc (Tarragona): Igitur, 2004; 85 pp.; col. Igitur/poesía; prólogo de Mercedes Monmany; trad. de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia; ISBN: 84-95142-33-3.

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domingo, 16 de noviembre de 2008

«El ratonero no tiene nada que reprocharse.
Los escrúpulos le son ajenos a la pantera negra.
No dudan de lo apropiado de sus actos las pirañas.
El crótalo se acepta sin complejos a sí mismo.
No existe un chacal autocrítico.
El tábano, la langosta, la tenia y el caimán
viven como viven y así están satisfechos.
De cien kilos es el corazón de la orca,
pero no le pesa.
Nada más animal
que una conciencia limpia
en el tercer planeta del Sol».

Wisława Szymborska. Poema que pertenece a El gran número (Wielka Liczba, 1976), contenido en El gran número, Fin y principio y otros poemas. Madrid: Hiperión, 1997; 197 pp.; col. Poesía Hiperión; edición al cuidado de María Filipowicz-Rudek y Juan Carlos Vidal; estudio introductorio de Malgorzata Baranowska; ISBN: 84-7517-524-4.

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jueves, 20 de marzo de 2008

Otro poema de José Miguel Ibáñez Langlois, esta vez tomado de El libro de la Pasión:

«Jesús es el más siervo de los siervos 13
Jesús está lavando los 24 polvorientos pies
esos pies del oriente llevan mugre auténtica del oriente
no son los pies hermosos de Adán y Eva por el paraíso
son los pies de la historia
son las extremidades del animal caído
que camina pecando por el polvo
que peca de los pies a la cabeza
con el mundo al revés entre sus párpados
a sus pies está Dios lavando sus pies con las propias lágrimas
oh vosotros que pasáis por el camino
decid si hay una flor un ángel una mosca
más humilde que Dios
no es humilde el pequeño que se inclina ante el grande sino el viceversa
el Eterno se ha puesto de rodillas
tiene manos de madre para los pies de Judas
vosotros que pasáis por el camino
decid si hay un amor como el de Dios madre».

José Miguel Ibáñez Langlois. La Última Cena, 6, en Libro de la Pasión (1986), contenido en Oficio (Antología poética). Sevilla: Númenor, 2006; pp.; col. Cuadernos de Poesía; selección y prólogo de Enrique García-Máiquez; ISBN: 84-934265-6-3.

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miércoles, 19 de marzo de 2008

Dos fragmentos de Futurologías, unos poemas de José Miguel Ibáñez Langlois:

«Homero Esopo amados Grimm Andersen Perrault
Carroll Kipling Wilde Lewis my beloved ones
oh pequeños apóstoles de lo maravilloso
quién dará la palabra a los seres del reino
quién quién alumbrará el profundo logos
del zorro el viento el agua el ruiseñor?
podrán las nuevas fábulas hablar
con la voz del petróleo el uranio el asfalto?
será tierna a los niños la radiactividad?
paraíso perdido antigua Narnia
tierra de Alicia cielo del Principito
qué será de nosotros sin las hadas
las dríadas y gnomos las brujas y centauros?
(...)
oh memoria más honda de la raza
santa infancia del hombre por los siglos
quieren cambiar tus ritos de pura poesía
por los mitos imbéciles de la teletotal
la existencia indudable del príncipe feliz
por la vida irreal de cualquier Ford
el poder innegable de las hadas
por los necios recursos de un pobre superman
la maldad depurada de los ogros
por el dudoso mal del hombrecillo
que es presidente de los Estados Unidos...»

José Miguel Ibáñez Langlois. Fragmentos de Futurologías (1980), contenidos en Oficio (Antología poética). Sevilla: Númenor, 2006; 332 pp.; col. Cuadernos de Poesía; selección y prólogo de Enrique García-Máiquez; ISBN: 84-934265-6-3.

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