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Notas del archivo 'C. S. Lewis' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
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domingo, 20 de junio de 2010

Lo eterno sin disimulo
contiene una miscelánea de artículos, discursos y réplicas de C. S. Lewis: Apologética cristiana (1945), Respuestas a preguntas sobre el cristianismo (1944), ¿Por qué no soy pacifista? (1940), El dolor de los animales (1950), Fundación del Club Socrático de Oxford (1943), Religión sin dogma (1946), ¿Es importante el teísmo? (1952), Réplica al doctor Pittenger (1958), Esclavos voluntarios del Estado del bienestar (1958), Cartas.

Algunas citas:

—«He comprobado que nada más peligroso para la propia fe que la labor de un apologista. Ninguna doctrina sobre la fe me parece tan fantasmal e irreal como la que he defendido con éxito en un debate público». (Apologética cristiana)

—«Yo solía pensar que una doctrina “cruel” era sostener que la desgracia y el infortunio eran “castigos”. Pero en la práctica descubro que, cuando nos vemos en apuros, tan pronto como los consideramos un “castigo”, se vuelven más fáciles de soportar. Si consideramos este mundo como un lugar destinado sencillamente para nuestra felicidad, lo hallaremos totalmente inaguantable. Pensemos en él como lugar de preparación y corrección y no nos parecerá tan malo». (Respuestas a preguntas sobre el cristianismo)

—«La doctrina de que la guerra es siempre un gran mal parece implicar una ética materialista, la creencia de que la muerte y el dolor son los mayores males. Yo no creo que lo sean. Yo creo que la supresión de una religión más alta por una más baja, o incluso la de una cultura más elevada por una más baja, es un mal mucho mayor». (¿Por qué no soy pacifista?)

C. S. Lewis. Lo eterno sin disimulo (Timeless at Heart). Madrid: Rialp, 1999; 176 pp.; col. literaria; trad. de José Luis del Barco; prefacio de Walter Hooper; ISBN: 84-321-3234-9.

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LewisDiabloBrindis.jpg
domingo, 13 de junio de 2010

El diablo propone un brindis
contiene varios artículos, sermones y conferencias de C. S. Lewis: El diablo propone un brindis (1959), El círculo cerrado (1944), ¿Es poesía la teología? (1944), La perseverancia en la fe (1953), Transposición (1944), El peso de la gloria (1941), La obra bien hecha y las buenas obras (1959), Un «lapsus linguae» (1956). Unos son literarios y asequibles a todos y otros son más apologéticos.

El primero de todos, como un apéndice a Cartas del diablo a su sobrino, habla de la mediocridad hacia la que apuntan tantos esfuerzos en nuestra sociedad a causa del uso hipnotizador de la palabra democracia, y de las nefastas consecuencias de poner en el centro de la vida social la clamorosa falsedad de un igualitarismo que provoca el resentimiento ante cualquier superioridad de otros.

Dos citas son:

—«Creo en el cristianismo como creo que ha salido el sol: no sólo porque lo veo sino porque gracias a él veo todo lo demás». (¿Es poesía la teología?)

—«Muchos cuadros, poemas y novelas modernos que hemos conseguido estimar no son obras bien hechas en absoluto, pues no son ni siquiera obras. Son meros charcos de sensibilidad o reflexión derramadas». (La obra bien hecha y las buenas obras)

Otras están en las notas Clientes que nunca tienen razón, La función de los libros, Una opinión sobre la educación.

C. S. Lewis. El diablo propone un brindis (Screwtape proposes a toast and other pieces). Madrid: Rialp, 2002, 4ª impr.; 152 p.; col. literaria; prólogo de Walter Hooper; trad. de José Luis del Barco; ISBN: 84-321-2935-6.

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domingo, 6 de junio de 2010

Dios en el banquillo
contiene varios artículos, sermones y conferencias de C. S. Lewis: Milagros (1942), El dogma y el universo (1943), El mito se hizo realidad (1944), Religión y Ciencia (1945), Las leyes de la naturaleza (1945), El gran milagro (1945), ¿Hombre o conejo? (1946), El problema del señor «X» (1948), ¿Qué debemos hacer con Jesucristo? (1950), ¿Debe desaparecer nuestra imagen de Dios? (1963), ¿Sacerdotisas en la Iglesia? (1948), Dios en el banquillo (1948), No existe un «derecho a la felicidad» (1963).

Dos citas:

—En el cristianismo «lo que se hizo realidad fue un mito que conserva todas las propiedades del mito en el mundo de los hechos». (El mito se hizo realidad)

—«El hombre moderno es un juez extraordinariamente benévolo: está dispuesto a escuchar a Dios si Este es capaz de defender razonablemente que es el Dios que permite la guerra, la pobreza y la enfermedad. El proceso puede terminar, incluso, en la absolución de Dios. Pero lo importante es que el hombre está en el tribunal y Dios en el banquillo. (Dios en el banquillo)

Notas en las que aparecen referencias a este libro: Los hombres honestos, El poder de un autor.

C. S. Lewis. Dios en el banquillo (God in the dock). Madrid: Rialp, 2002, 3ª impr.; 128 pp.; col. literaria; prólogo de Walter Hooper; trad. de José Luis del Barco; ISBN: 84-321-3098-2.

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domingo, 30 de mayo de 2010

El perdón y otros ensayos
contiene varios artículos, sermones y conferencias de C. S. Lewis: El perdón (1947), Calidad de miembros (1945), El aprendizaje en tiempo de guerra (1939), El historicismo (1950), La última noche del mundo (1951-1952), La religión y la técnica de los cohetes (1958), La eficacia de la oración (1959), Esporas de helecho y elefantes (1959).

Algunas citas:

—«En toda actividad humana los medios tienden de manera fatal a invadir los fines que están destinados a servir. Así, el dinero obstaculiza el intercambio de mercancías, las reglas del arte ponen trabas al genio y los exámenes impiden el aprendizaje de los jóvenes». (Calidad de miembros)

—Disfrutamos con El viento en los sauces porque el trío protagonista «simboliza la unión armoniosa entre individuos muy distintos» y en ella «reconocemos de manera intuitiva el verdadero refugio contra la soledad y el colectivismo». (Calidad de miembros)

—«Si no leemos buenos libros, leeremos libros de mala calidad. Si dejamos de pensar racionalmente, lo haremos en forma irracional. Si rechazamos las satisfacciones estéticas, caeremos en las satisfacciones de la sensualidad». (El aprendizaje en tiempo de guerra)

C. S. Lewis. El perdón y otros ensayos (Fern-seed and Elephants and other essays on Christianity). Barcelona: Andrés Bello, 1999; 128 pp.; trad. de José Liborio Bravo; prefacio de Walter Hooper; ISBN: 84-89691-84-3.

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domingo, 9 de mayo de 2010

Si Dios no escuchase
es un libro muy personal de C. S. Lewis, que fue publicado póstumamente, y que se compone de veintidós cartas que son respuestas personales del autor a un amigo. En ellas no intenta dar explicaciones teológicas completas sino hablar de distintos aspectos de su relación con Dios: de su participación en la liturgia, de su modo de rezar, de su creencia en el Purgatorio, etc. Cuando Lewis entregó el manuscrito a su secretario, Walter Hooper, estaba ya muy enfermo y le indicó que, si alguien decía que se contenía en él algo incorrecto, que le dijese que siempre había intentado ser fiel a Jesucristo tal como se decía en La última batalla de un personaje llamado Emeth.

Recuerdo la escena: cuando Emeth, un joven guerrero calormeno que combatió lealmente por Tash, cuenta su encuentro con Aslan más allá de la muerte, explica que intentó excusarse ante él por haber servido a Tash (el dios-demonio de los calormenos) , y Aslan le replicó: «Hijo, todos los servicios que has hecho a Tash los cuento como servicios hechos a mí». Ante lo cual, Emeth dice que le interrogó:

—«“Señor, ¿es entonces cierto, como dijo el simio, que vos y Tash sois uno y el mismo?” El León emitió un gruñido tal que tembló la tierra, aunque no iba su cólera dirigida contra mí, y dijo: “Es falso. No porque seamos uno, sino porque somos opuestos, tomo a mi favor los servicios que a él le has hecho. Y es que él y yo somos de tan diferente especie que ninguna vileza puede hacérseme, así como a él no puede hacérsele nada que no sea precisamente una vileza. Por tanto, si cualquier hombre jura fidelidad a Tash y le es en efecto fiel, su juramento es en mi nombre y seré yo quien le recompense su fidelidad. Y si cualquier hombre comete una crueldad en mi nombre, entonces, aunque diga hacerlo en nombre de Aslan, es a Tash a quien sirve, y es Tash quien acepta sus actos. ¿Vas entendiendo hijo?”».

C. S. Lewis. Si Dios no escuchase. Cartas a Malcolm (Prayers. Letters to Malcolm, 1963). Madrid: Rialp, 2004, 2ª impr.; 144 pp.; col. literaria; trad. de José Luis del Barco; ISBN: 84-321-3350-7.

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domingo, 2 de mayo de 2010

Los milagros
fue un libro que C. S. Lewis reescribió varias veces antes de su publicación. Su nivel de reflexión lógica-filosófica requiere más atención que otros libros suyos. El autor aclara que no pretende «pasar de contrabando una argumentación sobre la “inmortalidad del alma”» e intenta mostrar cómo «el arte divino del milagro no es el arte de suspender el patrón a los que los sucesos se conforman, sino de alimentar este patrón con nuevos acontecimientos». Al final, el autor avisa: «A menos que vivas cerca de la vía, no verás pasar trenes cerca de tu ventana. [...] Milagros y martirios tienden a juntarse en las mismas áreas de la historia; áreas que naturalmente tenemos pocos deseos de frecuentar».

Nota en la que aparece una referencia a este libro: Quizá no es hipocresía ni necedad.

C. S. Lewis. Los milagros (Miracles, 1947). Barcelona: Encuentro, 1996; 276 pp.; col. Libros de bolsillo; trad. de Jorge de la Cueva; ISBN: 84-7490-278-9.

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domingo, 11 de abril de 2010

Los cuatro amores
es un libro que C. S. Lewis escribió durante sus años de matrimonio a partir de unas conferencias que debió dar. Es uno de sus libros más citados pues ayuda mucho a ver lo que nos rodea con nueva profundidad. En él hace un agudo estudio fenomenológico del amor en sus cuatro manifestaciones: el afecto, la amistad, el amor conyugal, la caridad. Es un análisis hecho desde la experiencia, práctico y penetrante como siempre, fluido y muy bien hilado, en el que va de menos a más, haciendo notar cómo «lo más alto no puede sostenerse sin lo más bajo».

Aparecen referencias a este libro en la nota Gatos invisibles y en la voz de Rafael Sánchez Mazas.

C. S. Lewis. Los cuatro amores (Four Loves, 1960). Madrid: Rialp, 2005, 10ª impr.; 160 pp.; col. literaria; trad. de Pedro Antonio Urbina; ISBN: 84-321-2749-3. [Vista del libro en amazon.es]

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domingo, 4 de abril de 2010

Mientras no tengamos rostro,
de C. S. Lewis, es una nueva versión del mito de Cupido y Psique ambientado en un pequeño reino de la antigua Grecia. La narradora es Orual, una chica fea y hostil al amor de su hermana Psique, que pasa por un largo proceso de purificación hasta que se reconoce a sí misma tal como es. Una idea básica de la historia es la misma de las Crónicas de Narnia de que, ante Aslan, es necesario reconocerse uno a sí mismo tal como es, sin autoengaños. Según confesión del autor, su mejor novela y su mayor fracaso: probablemente debido a ser la más «limpia» de todas, literariamente hablando, pues en ella los mensajes se derivan única y exclusivamente de la narración.

C. S. Lewis. Mientras no tengamos rostro (Till We Have Faces: A Myth Retold, 1956). Madrid: Rialp, 2002, 5ª impr.; 296 pp.; col. literaria: trad. de Luis Magrinyá; ISBN: 84-321-2823-6.

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domingo, 14 de marzo de 2010

La abolición del hombre
es un ensayo notable de C. S. Lewis compuesto de tres conferencias. En él habla de los resultados de un modo de educar que trata los valores éticos como si fueran algo subjetivo. La conclusión de Lewis es que, por ese camino, llegamos a la abolición del hombre. Los lectores de las Crónicas de Narnia encontrarán en él las razones de fondo por las que Lewis arremete contra el colegio al que van Eustace y Jill.

Una de las ideas que Lewis desarrolla es que sólo cuando nuestras aprobaciones y desaprobaciones son «reconocimientos de valor objetivo o respuestas a un orden objetivo», «los estados emocionales pueden estar en armonía con la razón (cuando sentimos agrado por lo que se debe aprobar) o no armonizar con ella (cuando advertimos que algo nos debe producir agrado pero no lo podemos sentir). Ninguna emoción es, en sí, un juicio; en este sentido todas las emociones y sentimientos son a-lógicas. Pero pueden ser razonables o irrazonables según estén o no de acuerdo con la Razón. El corazón nunca reemplaza a la cabeza; pero puede, y debe, obedecerla».

Notas en las que aparecen referencias a este libro son: Formadores del futuro, Sueños de poder, Educación incoherente.

Actualización en noviembre de 2015: nuevo comentario.

C. S. Lewis. La abolición del hombre – Reflexiones sobre la educación (The Abolition of Man, 1943). Barcelona: Andrés Bello, 2000; pp.; trad. de Paula Salazar; ISBN: 84-95407-43-4. Hay otra edición en Madrid: Encuentro, 1994, 2ª ed.; 96 pp.; col. Libros de bolsillo - Encuentro; trad. de Javier Ortega García; ISBN: 847490255X. [Vista del libro en amazon.es]

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domingo, 7 de marzo de 2010

Mero cristianismo,
de C. S. Lewis, es una recopilación y reescritura de unas charlas que dio el autor en la BBC sobre cristianismo a partir del año 1941. La palabra «mero» podría traducirse como esencial o básico, pues Lewis desea exponer en este libro las creencias que comparten todos los cristianos.

Es muy conocida la formulación que hace de la divinidad de Jesucristo, el punto central del cristianismo: «Un hombre que fue meramente un hombre y que dijo las cosas que dijo Jesús no sería un gran maestro moral. Sería un lunático —en el mismo nivel que un hombre que dice ser un huevo escalfado—, o si no sería el mismísimo demonio. Tenéis que escoger. O ese hombre era, y es, el Hijo de Dios, o era un loco o algo mucho peor. Podéis hacerle callar por necio, podéis escupirle y matarle como si fuese un demonio, o podéis caer a sus pies y llamarlo Dios y Señor. Pero no salgamos ahora con insensateces paternalistas acerca de que fue un gran maestro moral. Él no nos dejó abierta esa posibilidad. No quiso hacerlo».

Al igual que Chesterton había repetido que quien se convierte ha «pensar las cosas más seriamente que lo ha hecho en toda su vida» (Irish impressions) y ha de «estirar su mente como alguien despertando de un sueño estira sus brazos y piernas» (El pozo y los charcos), C. S. Lewis afirma lo mismo del siguiente modo: «A Dios no le disgustan menos los perezosos intelectuales que cualquier otra clase de perezosos. Si estáis pensando en haceros cristianos, os advierto que os embarcáis en algo que lo exigirá todo de vosotros, cerebro incluido. Pero afortunadamente esto funciona también al revés. Cualquiera que esté sinceramente intentando convertirse al cristianismo pronto descubrirá que su inteligencia se agudiza».

Nota tomada de este libro: Juegos de niños.

C. S. Lewis. Mero cristianismo (Mere Christianity, 1952). Madrid: Rialp, 1995; 233 pp.; col. literaria: trad. de Verónica Fernández Muro; ISBN: 84-3213-077-X.

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domingo, 14 de febrero de 2010

La imagen del mundo,
un libro de C. S. Lewis publicado póstumamente, desea mostrar la imagen del mundo y la concepción del universo que se desprende de la literatura medieval y renacentista, su especialidad académica. Subraya que, con sus consideraciones, no recomienda un regreso a los esquemas mentales medievales sino sólo inducir a un aprecio más justo de todos los modelos: «respetándolos todos y sin idolatrar ninguno». Señala que «ningún modelo es un catálogo de realidades esenciales ni tampoco mera fantasía. Todos ellos son intentos serios de abarcar todos los fenómenos conocidos en una época determinada y todos consiguen abarcar una gran cantidad de ellos. Pero no menos seguro es también que todos reflejan la psicología predominante en una época casi tanto como el estado de sus conocimientos». Y hace notar cómo el cambio de modelos que se va dando en la historia no significa sin más un progreso del error a la verdad.

Notas en las que aparecen referencias a este libro son: Los maestros del primer plano, Otro error sobre la Edad Media.

C. S. Lewis. La imagen del mundo - Introduccion a la literatura medieval y renacentista (The Discarded Image, 1964). Barcelona: Península, 1997; 179 pp.; trad. de Carlos Manzano de Frutos; ISBN: 84-8307-066-9.

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domingo, 31 de enero de 2010

En De este y otros mundos, de C. S. Lewis, hay ensayos, reseñas, artículos e intervenciones variadas del autor, bastantes relativas a la literatura infantil. El prólogo de Walter Hooper, que fuera secretario y albacea de Lewis, explica el origen de cada texto. Muchas de sus ideas, tan jugosas, son muy muy deudoras de  Chesterton: no sé por qué no hay referencias a esto, ¿tal vez porque se da por supuesto? En cualquier caso, los lectores de las Crónicas de Narnia encontrarán aquí algunas explicaciones acerca de su origen y muchas de las opiniones de Lewis sobre la literatura infantil. También es particularmente importante una reseña que hizo, cuando salió, de El Señor de los anillos.

Los títulos y las fechas de publicación de cada texto son: «Sobre la historia o fábula» (1940), «Las novelas de Charles Williams» (1940), «Tributo a E. R. Eddison» (1958), «Tres formas de escribir para niños» (1952), «A veces los cuentos de hadas dicen mejor lo que hay que decir» (1956), «El gusto infantil» (1958), «Todo comenzó con una imagen» (1960), «Sobre la ciencia-ficción» (1955), «Réplica al profesor Haldane» (1955), «El hobbit» (1937), «El Señor de los anillos» de Tolkien (1954 y 1955), «Panegírico de Dorothy L. Sayers» (1958), «El don mitopoético de Rider Haggard» (1960), «George Orwell» (1955), «El Partenón y el optativo» (1944), «Críticas de épocas» (1946), «Gustos distintos en literatura» (1946), «Sobre la crítica» (1963), y un coloquio con otros escritores acerca de la literatura de ciencia-ficción titulado «Territorios irreales» (1962).

Notas en las que aparecen referencias a este libro son: Ensayos sobre crítica literaria, Enseñar a leer a un niño, Libros falsos, No es bueno cualquier palo.  También pertenecen a él algunas de las citas que se contienen en la nota Una magia profunda. Y he usado, en las reseñas correspondientes, ideas de sus comentarios a Rider Haggard y a George Orwell.

C. S. Lewis. De este y otros mundos: ensayos sobre literatura fantástica (On Stories and Other Essays / Of This and Other Worlds, 1982). Barcelona: Alba Editorial, 2004; 213 pp.; col. Trayectos; edición de Walter Hooper; trad. de Amado Diéguez Rodríguez; ISBN: 84-8428-211-2.

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domingo, 17 de enero de 2010

En La experiencia de leer, C. S. Lewis sugiere un experimento: intentar ver «hasta qué punto sería razonable definir un buen libro como un libro leído de determinada manera y un mal libro como un libro leído de otra manera». Explica cómo actúan los buenos lectores, que «siempre están buscando tiempo y silencio para entregarse a la lectura, y concentran en ella toda su atención», y describe a los malos, quienes «salvo por obligación, nunca leen textos que no sean narrativos», que además deben ser de ritmo rápido y con el elemento verbal reducido al mínimo.

En mi opinión, y entre los libros que conozco acerca del tema, es el mejor y el más recomendable que para quien desee saber por qué leer y cómo leer, para quien desee distinguir entre la lectura literaria, en la que «lo que buscamos es una ampliación de nuestro ser» y «ser más de lo que somos», y esas otras lecturas a las que vamos para encontrarnos con nosotros mismos.

Notas en las que aparecen referencias a este libro son: Realismo apropiado, Libros engañosos. También pertenece a él la cita que figura en la nota Una magia profunda sobre la mejor defensa contra la mala literatura.

C. S. Lewis. La experiencia de leer. Un ejercicio de crítica experimental (An Experiment of Criticism, 1961). Barcelona: Alba, 2000; 142 pp.; col. Trayectos; trad. de Ricardo Pochtar; ISBN: 84-8428-037-3. [Vista del libro en amazon.es]

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domingo, 5 de abril de 2009

Junto con las Crónicas de Narnia, Cartas del diablo a su sobrino, una ingeniosa presentación de la vida cristiana (pero creo que de cualquier vida) desde la perspectiva del diablo, es el libro más popular de C. S. Lewis. En su prólogo afirma el autor que, aunque «nunca había escrito con tanta facilidad, nunca escribí con menos gozo», pues adoptar la actitud mental de un diablo le «producía una especie de calambre espiritual». No atribuye sus conocimientos de cómo funcionan las tentaciones a grandes estudios filosóficos o teológicos sino a su propio mundo interior. También en Mero cristianismo dirá que resulta «una tontería pensar que las personas buenas no saben lo que es la tentación. Son los que mejor lo saben». Justamente ahí está también el secreto del Padre Brown.

C. S. Lewis. Cartas del diablo a su sobrino (The Screwtape Letters, 1942). Madrid: Rialp, 1993, 2ª ed.; 140 pp.; col. Literaria; trad. de Miguel Marías; ISBN: 84-341-2985-2.

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viernes, 23 de enero de 2009

Cautivado por la Alegría es la narración autobiográfica de C. S. Lewis en la que confiesa las influencias humanas y literarias que tuvo en su infancia y juventud y, sobre todo, el proceso de su evolución interior, desde que abandonara la fe y la práctica religiosa en su adolescencia, hasta su conversión y regreso al anglicanismo en 1931.

Una de las claves de su retorno, contenida en el título, la cifra en que, durante su niñez y juventud, sintió varias veces unas fortísimas sensaciones de deseo de algo indescriptible, unas experiencias estéticas que duraron sólo unos pocos segundos pero que se grabaron en su alma como inolvidables. Esas experiencias, que le vinieron con ocasión de contactos con la naturaleza y con la literatura de fantasía, Lewis las describe como claramente distintas de las que provenían de cualquier placer o felicidad sensible, aunque todas ellas tuvieran en común que dejaban en él unas ansias grandes de que se volvieran a repetir.

Afirma también que la clave para leer sus obras es tener en cuenta la máxima del poeta metafísico del siglo XVII, John Donne: «“las herejías que el hombre abandona son las que más odia”. Las cosas que afirmo con mayor vehemencia son aquellas a las que más me he resistido y más he tardado en aceptar». Y se describe a sí mismo como «un producto de pasillos largos, habitaciones vacías y soleadas, silencios en las habitaciones interiores del piso de arriba, áticos explorados en solitario, ruidos distantes del goteo de las cisternas y el sonido del viento bajo los tilos. También de libros sin fin».

Una nota sobre una idea de este libro es Intuiciones profundas.

C. S. Lewis. Cautivado por la Alegría (Surprised by Joy, 1955). Madrid: Encuentro, 2002; 192 pp.; col. Biografías; trad. de María Mercedes Lucini; ISBN: 84-7490-662-8. Nueva edición en el año 2008; col. Ensayo; ISBN: 9788474909005. Nueva edición en 2016; 214 pp.; col. 100xuno; ISBN: 978-84-9055-129-5. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 22 de enero de 2009

Se acaba de publicar en castellano El regreso del peregrino, la primera novela de C. S. Lewis, que compuso dos años después de su regreso al cristianismo con la intención de contar su recorrido vital alegóricamente. Ya el título lo indica con la evidente alusión al clásico de John Bunyan, The Pilgrim's Progress, y más aún lo aclara el subtítulo, Una apología alegórica del cristianismo – La Razón y el Romanticismo.

Es, obviamente, una trampa para incautos el que aparezca en la cubierta la indicación «Del autor de Las Crónicas de Narnia», pues nada tiene que ver con ellas: ni en su contenido, ni en su tono, ni en su fluidez narrativa. Su argumento, desarrollado por medio de cortos capítulos con un encabezamiento (más o menos) explicativo, es que un chico llamado John un día escucha una misteriosa música que le hace ver o intuir una maravillosa Isla. Decide salir en su busca y, en su peregrinación, ha de ir aprendiendo quienes son sólo seres seductores que le distraen o le desvían y quienes son fiables a pesar de las apariencias.

El mismo Lewis, en el prólogo que pone a una nueva edición de su obra, diez años después, reconoce sus carencias: una oscuridad innecesaria y lo que denomina un talante poco generoso. Explica que, al intentar novelar un itinerario intelectual interior muy personal que pocos reconocen como el suyo, «cometí el mismo tipo de error que la persona que narra sus viajes por el desierto de Gobi dando por sentado que este territorio es conocido». Otro error fue el de referirse a lo que quería transmitir, la experiencia de búsqueda que dominó su infancia y su adolescencia, con la equívoca palabra «romanticismo»: lo que bastantes años después explicaría, esa vez muy bien, en su autobiografía Cautivado por la Alegría. A las observaciones del propio autor hay que añadir que, incluso estando en su misma longitud de onda, la historia resulta pesada, salvo chispazos aislados en diálogos o en observaciones al paso.

En personas que conozco, comentarios como el anterior provocan siempre una pregunta: «Ya, ya, ¿pero lo recomiendas o no?» Y mi respuesta es: «para gente como yo, sí». Mañana, más. Y aquí, más.

C. S. Lewis. El regreso del Peregrino (The Pilgrim’s Regress, 1933). Barcelona: Planeta, 2008; 225 pp.; trad. de Eva Rodríguez Halffter; ISBN: 978-84-08-08204-7.

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sábado, 29 de marzo de 2008

Ya que, días atrás, mencioné La Divina Comedia e introduje un comentario y un ensayo biográfico sobre William Blake, traigo ahora El gran divorcio: un sueño, de C. S. Lewis.

En el prólogo Lewis dice que preparó ese libro para refutar la tesis que defiende William Blake en El matrimonio del cielo y el infierno, según la cual es necesario terminar abrazando los dos extremos del mal y del bien. Lewis desea hacer notar «el gran divorcio», el abismo infranqueable que separa el cielo del infierno.

Para eso construye una ficción imaginativa que tiene semejanzas con La Divina Comedia. El autor tiene un sueño y, en él, el escritor George MacDonald es su guía en un lugar donde a los condenados se les ofrece una posibilidad de arrepentimiento. Sin embargo, todos ellos se afianzan en su situación: «En última instancia, dice George MacDonald al narrador, no hay más que dos clases de personas, las que dicen a Dios “hágase Tu voluntad” y aquellas a las que Dios dice, a la postre, “hágase tu voluntad”. Todos estos están en el infierno, lo eligen».

Son ideas que, con otro envoltorio, aparecen en las Crónicas de Narnia, por ejemplo en una escena en la que unos Enanos rechazan la comida de Aslan.

C. S. Lewis. El gran divorcio: un sueño (The Great Divorce, 1945). Madrid: Rialp, 1997; 153 pp.; trad. de José Luis del Barco; ISBN: 84-321-3137-7.

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LewisPena.jpg
domingo, 19 de noviembre de 2006

Después de las consideraciones intelectuales que había hecho en El problema del dolor, C. S. Lewis tuvo oportunidad de hacer un análisis vital cuando lo sufrió en su propia carne, al morir su esposa. De eso trata Una pena en observación, un libro desgarrador y consolador a la vez, un inolvidable testimonio de confianza en Dios, en el que, al enfrentarse a cuestiones que no tienen contestación, Lewis intuye y hace intuir la mirada de Dios, «silenciosa y en realidad no exenta de compasión. Como si Dios moviese la cabeza no a manera de rechazo sino esquivando la cuestión. Como diciendo: “Cállate, hijo, que no entiendes”».

En octubre de 2015 he puesto un comentario más extenso a este libro.

C. S. Lewis. Una pena en observación (A Grief Observed, 1961). Madrid: Anagrama, 2004, 9ª impr.; 103 pp.; colección Panorama de narrativas; versión de Carmen Martín Gaite; ISBN: 84-339-0653-4. [Vista del libro en amazon.es]

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LewisDolor.JPG
domingo, 5 de noviembre de 2006

Según C. S. Lewis, el problema del dolor, en su forma más simple, se formula así: «Si Dios fuera bueno, querría que sus criaturas fueran completamente felices; y si fuera todopoderoso, podría hacer lo que quisiera. Mas como las criaturas no son felices, Dios carece de bondad, de poder o de ambas cosas». Lewis indica que «los hombres versados en dialéctica yerran frecuentemente, unas veces por argumentar a partir de datos falsos, y otras por descuido en el propio argumento». Y con paciente, bienhumorada y abrumadora lógica, analiza con detalle todos y cada uno de los aspectos de esa realidad difícil de entender que es el dolor: «El megáfono que Dios usa para despertar a un mundo sordo».

C. S. Lewis. El problema del dolor (The Problem of Pain, 1947). Madrid: Rialp, 1994; 157 pp.; trad. y prólogo de José Luis del Barco; ISBN: 84-3213-053-2. [Vista del libro en amazon.es]

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Lewis-HorFor.jpg
jueves, 8 de junio de 2006

En Esa horrible fortaleza Ransom encabeza la lucha de un grupo de personas contra unas fuerzas totalitarias, que trabajan amparadas en un instituto tecnológico llamado N.I.C.E. y que desean dominar la tierra. Finalmente, la victoria llegará con la reaparición y la intervención de un sorprendente Merlín.

En esta novela, la más extensa de la trilogía, aunque tiene muchas ideas y escenas magníficas, también falta control narrativo: Lewis carga la mano en la presentación negativa de los malvados y, sobre todo, complejiza en exceso la historia, que además de depender de las anteriores novelas de la trilogía también contiene muchas referencias mitológicas y literarias.

Ahora bien, a pesar de no estar del todo conseguida, revela también las cualidades de C. S. Lewis: originalidad, potencia imaginativa, sabiduría literaria, solidez intelectual. Por eso, a pesar de sus fallos, es una novela que merece ser conocida. Basta ver que quienes han intentado abordar en sus novelas tesis de fondo en la misma línea de teología-ficción, como están muy lejos de los conocimientos filosóficos y teológicos del autor, además de que no tienen fácil igualar su preparación específica y su talento para exponer las cosas con brillantez y claridad, no han alcanzado ni de lejos su altura y su coherencia.

C. S. Lewis. Esa horrible fortaleza. Un cuento de hadas para mayores (That Hideous Strength. A Modern Fairy-Tale for Grown-Ups, 1945). Barcelona: Minotauro, 2006; 501 pp.; trad. de Elvio E. Gandolfo y revisión de Mercedes Villena; ISBN: 84-450-7599-3.

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miércoles, 7 de junio de 2006

En Perelandra, la segunda novela de la Trilogía de Ransom, el destino de Ransom es Venus, o Perelandra, donde de nuevo coincide con Weston. Mientras éste intenta convencer a la Dama de que, como una segunda Eva, desobedezca el mandato recibido de Maleldil, Ransom procura evitarlo. Hay multitud de combates, primero dialécticos y luego físicos, entre los dos, en los que discuten cuestiones morales y en los que, por ejemplo, Ransom descubre para qué se nos ha dado el odio.

Perelandra era la novela preferida de Lewis, después de Mientras no tengamos rostro, y, sin duda, en ella brillan al máximo la riqueza y precisión de su lenguaje, pero también sucede que, desde un punto de vista estrictamente novelesco, sobran algunos alardes descriptivos, en sí mismos magníficos por otra parte.

C. S. Lewis. Perelandra (1943). Barcelona: Minotauro, 2006; 309 pp.; trad. de Elvio E. Gandolfo y revisión de Mercedes Villena; ISBN: 84-450-7598-5.

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martes, 6 de junio de 2006

Al rebufo de las películas y las nuevas ediciones de las Crónicas de Narnia, se acaban de volver a publicar las tres novelas de C. S. Lewis que componen la Trilogía de Ransom, cuyo protagonista, Ransom (“rescate”), es un filólogo perfilado, según parece, a partir de Tolkien.

En la primera novela, Más allá del Planeta silencioso, Ransom es secuestrado por un científico llamado Weston y por un hombre de negocios de nombre Devine, que lo conducen a Marte, o Malacandra. Una vez allí huye de ellos y encuentra unos seres sin pecado original que se asombran al conocer las cosas que Ransom les cuenta de la tierra, o Thulcandra. Un ángel, o eldil, que gobierna Malacandra por mandato del Creador, o Maleldil, le aclara cuál es la raíz del mal en la Tierra.

Con esta novela se introdujo la novedad en la ciencia-ficción de dibujar a los habitantes de otro planeta como seres bondadosos, y se apunta ya la idea, que Lewis usará luego en las Crónicas de Narnia, de los universos paralelos, también mucho antes de que fuera un tópico en las novelas del género.

Desde un punto de vista popular es la novela más atractiva de la trilogía por ser la más tensa: el argumento se sigue con interés y el autor logra transmitir al lector el asombro ante los descubrimientos que hace Ransom y el vaivén de sentimientos que le asaltan.

C. S. Lewis. Más allá del planeta silencioso (Out of the Silent Planet, 1938). Barcelona: Minotauro, 2006; 228 pp.; trad. de Elvio E. Gandolfo y revisión de Mercedes Villena; ISBN: 84-450-7597-7.

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