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Notas del archivo 'Cómic' :: bienvenidosalafiesta ::    
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martes, 6 de noviembre de 2018

Hace pocas semanas me pasaron el cómic titulado Zita la viajera especial, de Ben Hatke, con un desconfiado comentario «échale un vistazo a esto». Y, para empezar, encontré una cita inicial de Chesterton con la frase famosa de que hay dos formas de llegar a casa: una permanecer allí y otra dar la vuelta al mundo hasta regresar al mismo lugar. A lo mejor a otros esto les desanima pero a mí me gustó.

La trama es como la de El mago de Oz: niña que acaba siendo arrastrada lejos de su casa y, en compañía de unos tipos de lo más singular, debe buscar la forma de volver. En este caso, Zita acude al rescate de su mejor amigo cuando es abducido por unos extraterrestres y termina en un planeta raro y rodeada de seres curiosísimos —humanos, robots, un ratón gigante (que es un grandísimo personaje)…—. Allí tiene que acabar actuando como una superheroína pero, a pesar de todo lo que consigue, en esta entrega no logra volver a casa.

Se pueden ver en el relato ecos de las criaturas y ambientes de Miyazaki. A mí lo que me ha interesado más es que Zita está bien perfilada —no pierde nunca su aire ingenuo, no tiene poderes especiales pero es amable, lista y transmite seguridad a sus amigos—, que los personajes son graciosos y cada uno tiene su punto débil y su habilidad propia, que la colorida narración gráfica se sigue bien y los diálogos están bien armados, que la historia es imaginativa y tiene gancho.

Ben Hatke. Zita la viajera especial (Zita the Spacegirl, 2010). Barcelona: Astronave, 2018; 192 pp.; trad. de Xisca Mas; ISBN: 978-8467932010. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 3 de octubre de 2018

Supersorda, de Cece Bell, es un buen cómic de corte autobiográfico. En veintiún capítulos se cuenta primero que la protagonista tiene meningitis de pequeña y se queda sorda, luego el proceso de adaptación a los audífonos, después el momento en el que acude al colegio con un audífono especial para oír a los profesores... El título revela que, cuando descubre que su audífono especial le permite oír comentarios de sus profesores aunque estén muy lejos, piensa que tiene poderes especiales y se imagina a sí misma como una superheroína.

La historia habla de los vaivenes por los que pasan sus relaciones con sus compañeras y compañeros de clase, los temores que la bloquean y las dificultades que tiene, aunque tanto sus padres como sus profesores son personas cercanas y dispuestas a facilitarle las cosas. En un epílogo la autora dice que su cómic «se basa en mi infancia» y señala que «me interesó más plasmar mis sentimientos concretos de niña con problemas de audición que ser fidedigna en los detalles». Es decir, que aunque procuró no retratar exactamente a nadie, «las sensaciones que sentía de niña son todas ciertas. Fui una niña sorda rodeada de niños que oían. Me sentía diferente y no lo veía como nada bueno».

El relato se podría poner en paralelo con Sonríe, de Raina Telgemeier. Aunque las figuras de Cece Bell no son «realistas» pues tienen aires conejiles —orejas y hocicos—, los escenarios son más simples y los personajes más esquemáticos, sí se pueden comparar los contenidos, el tono y la confección de la historia. Todo se cuenta con claridad, señalando bien los graciosos momentos imaginativos de la heroína, con unas nubecillas que rodean las viñetas, e indicando con globos de texto en blanco los momentos en los que la protagonista no escucha lo que le están diciendo.

Cece Bell. Supersorda (El Deafo, 2014). Madrid: Maeva Young, 2017; 248 pp.; color de David Lasky; trad. de Jofre Homedes Beutnagel; ISBN: 978-84-17108-16-8. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 14 de junio de 2018

Sobre patines, de Victoria Jamieson, es otro cómic con algo de autobiográfico, elaborado con una destreza compositiva comparable a la de Sonríe y Hermanas, y con un cierto parecido argumental con Sonríe al menos porque aquí también la heroína es abandonada por su mejor amiga (un punto habitual en los relatos de chicas adolescentes). Pero lo principal de la historia es que la protagonista se aficiona, inesperadamente, al Roller Derby, un deporte de contacto: todo se centra, entonces, en las escenas de aprendizaje y entrenamiento duros hasta el momento en el que las principiantes del equipo disputan su primer partido.

Es, sin duda, un cómic notable como tal: la secuencia de momentos narrativos está cuidada; las figuras son simpáticas y expresan bien sus emociones; los fondos son lisos, o casi, para las escenas de diálogos, y reflejan bien los escenarios urbanos o deportivos de otros momentos; se hace avanzar la narración con cartas, rótulos o carteles oportunos; hay excelentes viñetas de los personajes en movimiento, y de choques y caídas, que a mí me han recordado algunos mangas japoneses de acción... También se representan bien los momentos de desánimo de un entrenamiento exigente y la importancia del espíritu de sacrificio por el equipo.

Otra cosa es la opinión que me merece el deporte del que se habla: no hay que ser muy perspicaz para saber que provocará muchas lesiones, algunas muy graves, puesto que todo se basa en derribar al contrario mientras patina. A mí también me parece ridículo que, como en otros deportes se fomente un espíritu agresivo en gestos y actitudes; y no digo nada de los nombres que se ponen las jugadoras: la gran estrella en la que fijan las niñas que comienzan se llama Dentellada de Arcoíris (para mí esto es difícil tomármelo en serio..., pero ellas parece que lo hacen).

Victoria Jamieson. Sobre patines (Roller Girl, 2015). Madrid: Maeva, 2018; 248 pp.; trad. de Sonia F. Ordás; ISBN: 978-84-17108-38-0. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 24 de mayo de 2018

Hermanas es otro cómic autobiográfico de Raina Telgemeier que, esta vez, incluye fotos familiares al final. Cuenta primero sus deseos de tener un hermano pequeño y luego la llegada de su hermana Amara y del pequeño Will. Después la narración se centra, sobre todo, en un largo viaje de San Francisco a Colorado, que hacen en furgoneta la madre y los tres hermanos, cuando tienen 14, 9 y 6 años, para una reunión familiar. En medio hay flasbacks, que se presentan sobre fondos amarillentos, para contar escenas familiares anteriores.

La historia tiene chispa y momentos excelentes. Como está muy centrada en los piques entre Raina y Amara (una chica muy combativa con entusiasmo por las serpientes), en las faenas que se hacen, en los ramalazos de comportamiento egoísta de una y otra, puede parecer descompensada, por más que haya simpatía y un guiño de complicidad y reconciliación final entre las dos. También algunos lectores podrían pensar, por ejemplo, que podría tener más protagonismo el pequeño Will. En todo caso, un libro bien hecho, divertido, fácil de leer y una buena contribución a la siempre difícil narrativa de crecimiento adolescente.

Raina Telgemeier. Hermanas (Sisters, 2014). Madrid: Maeva, 2017; 208 pp.; ilust. coloreadas por Braden Lamb; trad. de Jofre Homedes Beutnagel; ISBN: 978-84-16363-96-4. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 16 de mayo de 2018

Ya que hace unos días hablé de los cómics de los Mumin, lo hago hoy de Hilda y el bosque de piedra, una nueva entrega de esta conocida serie de Luke Pearson con ambientes y personajillos nórdicos de la que se anuncia que pronto habrá una producción de dibujos animados. Su hilo narrativo es que vemos a Hilda marcharse de casa mientras su madre no sabe dónde está y ella no le da explicaciones convincentes de lo que hace, hasta que ambas acaban perdidas en un mundo de trolls que parecen amenazadores. La narración no es siempre clara: en ocasiones la lectura sigue las viñetas de izquierda a derecha por toda la doble página; otras no es así, pero como no hay separación alguna entre páginas, la línea visual salta inevitablemente de una página a otra. Con todo, quienes hayan sido ganados por los anteriores álbumes de Hilda y su mundo poblado de seres extraños, también disfrutarán con este.

Luke Pearson. Hilda y el bosque de piedra (Hilda and the Stone Forest, 2016). Granada: Barbara Fiore, 2017; 64 pp.; trad. de Ismael Atrache; ISBN: 978-84-15208-94-5. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 10 de mayo de 2018

¡Sonríe!, de Raina Telgemeier, es una excelente novela gráfica de corte autobiográfico. Se desarrolla en los años noventa. Raina, la protagonista, tiene problemas con sus dientes, debidos al crecimiento primero, a una caída desafortunada después, y a complicaciones que surgen en las sucesivas operaciones para reparar su boca. Además, hay un terremoto, a Raina comienzan a gustarle los chicos, y algunas de sus amigas no se portan bien con ella. Su válvula de escape y refugio es dibujar.

La narración en cómic es modélica: se sigue bien la secuencia de los acontecimientos, se transmiten las dificultades y líos de distinto tipo de la protagonista, los personajes son identificables siempre. Por otro lado, el relato es divertido, tiene frescura y, aunque comunica la inquietud propia de los problemas que tiene la chica, es sereno: Raina se ve apoyada por sus padres y amigos, todos los problemas se tratan con sentido común y equilibrio, sin las reacciones excesivas tan propias de los relatos de adolescentes.

Raina Telgemeier. ¡Sonríe! (Smile (A Dental Drama), 2010). Madrid: Maeva, 2016; 214 pp.; ilustraciones coloreadas por Stephanie Yue; trad. de Jofres Homede y Teresa Mlawer; ISBN: 978-84-16363-64-3. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 9 de mayo de 2018

En Mumin, la colección completa de cómics, de Tove Jansson, hay un epílogo final donde se cuentan algunas cosas de su autora y de estas tiras cómicas, que nacieron en 1940, en las páginas de la revista finlandesa Garm, unos años antes de que se publicara el primero de los libros sobre la familia Mumin. Su popularidad mundial llegó después de que, a principios de los años 50, la Associated Press en Inglaterra le propusiera empezar unas tiras con sus personajes: comenzaron al fin en 1953, se publicaron en varias decenas de países, y duraron unos cuantos años.

Este volumen contiene cuatro historias: «Mumin y los bandoleros», «Mumin y la vida familiar», «Mumin en la Riviere», «La isla desierta de Mumin». Son relatos dinámicos, pues pasan cosas continuamente, con personajes singulares que se comportan de modos extravagantes que resultan graciosos. Los lectores no se sienten atraídos tanto por lo que ocurre, creo yo, pues los conflictos son mínimos y artificiales, como por los dibujos sueltos de la autora, y, por otro lado, por el estilo caótico y desenfadado con el que los mumin y sus amigos afrontan la vida, el propio de personas bohemias y acomodadas, amables y hospitalarias.

Tove Jansson. Mumin, la colección completa de cómics - volumen 1 (Moomin, the complete Tove Jasson comic strip, book one). Barcelona: Coco Books, 2014; 95 pp.; trad. del inglés de Elena Martí i Segarra; ISBN: 978-84-941652-5-2. [Vista del libro en amazon.es]

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jueves, 15 de febrero de 2018

En El señor Lambert, Jean-Jacques Sempé hace un retrato del ambiente de un café parisino de hace décadas. En cada página, prácticamente siempre se ve igual escenario: las mesas del café vistas desde dentro y al fondo la puerta de entrada; hay unas mesas a la izquierda que pueden cambiar de configuración y de ocupantes, y una mesa en la derecha con los mismos cuatro clientes. En esta, que a veces ocupa ella sola la página, es en la que se sienta Lambert, un tipo que habla poco. Hay diálogos abundantes entre los clientes que figuran en globos al modo del cómic, pero algunas veces los globos no tienen texto sino nuevos dibujos con lo que unos dicen o imaginan. Hay una narración, cuyo autor es uno de los pertenecientes a la mesa de Lambert, que, en párrafos que se sitúan al pie de cada dibujo, cuenta lo que ocurre: comienza señalando que Lambert, ese miércoles, no estaba allí y ya era la una y media; poco a poco se van desvelando los motivos que tiene para llegar antes o no venir algunos días, y los comentarios que tal cosa provoca en sus amigos. Además, en las conversaciones de las demás mesas, hay referencias al fútbol, a la vida política y social.

Los dibujos panorámicos de Sempé, excelentes para mostrar el ambiente bullicioso y de gran viveza humana, contrastan con la pobreza o la superficialidad de las relaciones que cabría deducir de los diálogos... Sin embargo, en una entrevista de hace unos diez años, decía Sempé que nunca más volvería a preparar un libro como El señor Lambert porque la gente de ahora dice cosas igual de tontas pero con palabras más grandilocuentes y la narración irónica y bromista de entonces, en la que lo más importante al fin es lo que no se dice y lo que no se ve, tendría que ser fuertemente satírica.

Jean-Jacques Sempé. El señor Lambert (Monsieur Lambert, 1965). Barcelona: Blackie Books, 2017; 60 pp.; trad. de Miguel Azaola; ISBN: 978-84-17059-16-3. [
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viernes, 16 de junio de 2017

A los aficionados al mundo de la ilustración y del cómic que no la conozcan ya les interesará la nueva edición de Hacer Cómics. Secretos narrativos del cómic, el manga y la novela gráfica, de Scott McCloud. Quien haya leído sus obras anteriores acerca del tema sabrá ya de su maestría para transmitir sus conocimientos y su experiencia con simpatía, talento y muchos ejemplos de autores de referencia.

En el capítulo uno habla de las cinco decisiones básicas de un autor de cómic para que la suya sea una narración clara y convincente y no un caos confuso: de momento, de encuadre, de imagen, de palabra, de flujo; y ejemplifica también las seis formas de articular las transiciones entre viñeta y viñeta: momento a momento, acción a acción, tema a tema, escena a escena, aspecto a aspecto, non séquitur.

Luego, en el capítulo dos explica el diseño de personajes; en el tres las distintas categorías de combinaciones palabra-imagen —palabras específicas, dibujos específicos, duales, intersectivas, interdependientes, en paralelo, montaje—; en el cuatro habla de cómo construir mundos; en el cinco comenta las herramientas, las técnicas y la tecnología; y el seis lo dedica a «tu lugar en el cómic».

Al paso de sus explicaciones da consejos certeros: «cuidado con el síndrome de guionista-contra-dibujante, en el que un colaborador intenta ganarse al lector con prosa evocativa y el otro intenta deslumbrar al lector con arte suntuoso…, mientras que ni el dibujo ni el guión terminan de aceptarse plenamente el uno al otro». Y también explica técnicas narrativas propias del manga que ahora están presentes en el mundo del álbum y el cómic y que comenzaron a llegar al cómic norteamericano en los años ochenta.

Al hablar de este libro en las clases del Master en Álbum infantil ilustrado alguien me hizo notar, con acierto, que anterior al libro de McCloud fue La narración gráfica, un libro en el que Will Eisner repasa muchos conceptos básicos que McCloud trata más extensa y didácticamente, y en el que usa ejemplos tomados de obras como Maus, Príncipe Valiente, Terry y los piratas, y otros clásicos del cómic. Además, se ha publicado recientemente también una nueva edición actualizada.

Scott McCloud. Hacer Cómics. Secretos narrativos del cómic, el manga y la novela gráfica (Storytelling Secrets of Comics, Manga and Graphic Novels, 2006). Bilbao: Astiberri, 2016, 4ª ed.; 264 pp.; trad. de Santiago García; rotulación de Esther Campos y Ana González de la Peña; ISBN: 978-84-96815-14-8. [Vista del libro en amazon.es]
Will Eisner. La narración gráfica. Principios y técnicas del legendario dibujante W. Eisner (Graphic Storytelling, 1998). Barcelona: Norma editorial, 2003, 2ª ed.; trad. de Enrique S. Abulí; ISBN: 84-8431-635-1. Nueva edición actualizada en 2017; 172 pp.; ISBN: 978-8467925203. [
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miércoles, 26 de octubre de 2016

He conocido hace poco Relatos (in)mortales, adaptaciones al cómic de dieciséis relatos folclóricos, con guiones de María Cristina Thomson y dibujos de Tabaré. Cada una ocupa unas diez o doce páginas y son historias tomadas de recopilaciones variadas, normalmente irlandesas o gaélicas, prácticamente todas ellas de tipo fantástico, sobre aparecidos y fantasmas —al modo, por ejemplo, de La leyenda de Sleepy Hollow—. Al final de cada una se indica su origen. Los dibujos caricaturescos, en blanco y negro, de figuras rústicas y escenarios rurales, transmiten dinamismo y tienen el tono apropiado para esta clase de historias.

Tabaré y María Cristina Thomson. Relatos (in)mortales. Narraciones tradicionales ilustradas (2012). Ciudad Jardín: Casa de Papel, 2012; 120 pp.; col. Letra & Línea; ISBN: 978-987-27233-9-2.

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miércoles, 30 de septiembre de 2015

Otros dos álbumes de Luke Pearson: Hilda y la cabalgata del pájaro, Hilda y el perro negro.

En el primero vemos a Hilda y a su madre recién trasladadas a la ciudad de Trolberg. No muy convencida, su madre deja que Hilda salga con sus nuevos compañeros de clase, un tanto gamberros. Cuando tiran piedras a los pájaros de un árbol y derriban a uno, Hilda lo atiende, pero el pájaro no sabe volar y ha perdido la memoria. Así que, aunque intentan volver a casa, Hilda no encuentra el camino; entretanto, su madre, preocupada, le pide a Brizna que vaya en su busca.

En el segundo, Hilda descubre a los Nisse, unos seres que viven ocultos en las casas —uno por casa y nada más: no se llevan bien entre ellos—. También hay una amenaza sobre la ciudad: un enorme perro negro aparece en distintos lugares pero nadie logra verlo del todo ni averiguar qué pretende.

Si en los dos cómics anteriores los escenarios eran campestres, en estos dos son urbanos, no menos singulares que lo eran aquellos. Los nuevos personajes que aparecen tampoco tienen nada que envidiar a los de los primeros cómics: el pájaro que no se acuerda de cómo volar y el Nisse —una especie de incursor extraño— son formidables. Las tramas tienen tensión pero como el tono de los relatos es amable, y la pequeña Hilda es toda una heroína, siempre serena y de lo más audaz, el lector no se siente inquieto por más que la madre de Hilda sí se preocupe por ella.

Luke Pearson. Hilda y la cabalgata del pájaro (Hilda and the Bird Parade, 2012). Granada: Barbara Fiore, 2014; 35 pp.; trad. de Antøn Antøn; ISBN: 978-84-15208-53-2. [Vista del libro en amazon.es]
Luke Pearson. Hilda y el perro negro (Hilda and the Black Hound, 2014). Granada: Barbara Fiore, 2015; 38 pp.; trad. de trad. de Antøn Antøn; ISBN: 978-84-15208-63-1. [
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jueves, 26 de marzo de 2015

Cosmicómic. El descubrimiento del Big Bang, del físico Amedeo Balbi y el dibujante Rossano Piccioni, es una cuidadosa narración histórica en cómic de línea clara.

El primer narrador es Arno Penzias, que comienza por hablar de sus trabajos con Robert Wilson, en 1964. Desde ahí, se regresa varias veces al pasado para recapitular la historia de la investigación que tenían entre manos, y van apareciendo Einstein, Hubble, Lemaître, Gamow, Hoyle, y muchos otros científicos, hasta el momento en que a Penzias y Wilson se les concede el Premio Nobel en 1978. El narrador termina señalando «la pregunta más difícil, ¿Qué había antes del Big Bang?»… y, como científico que es, la responde diciendo que no sabe e indicando que «en ciencia lo que cuenta es la evidencia. Y no tenemos suficientes. Por ahora». (Al leerlo pensé que, no muy científicamente, sólo considera un significado de la palabra «evidencia»).

Después de la narración hay tres apéndices de interés. El primero, unas breves biografías de todos los científicos mencionados. El segundo, unas notas finales señalando que el relato tiene «tres planos de realidad»: los conceptos científicos —donde se ha procurado el mayor rigor—, los personajes —donde se han intentado reconstruir personalidades y aportaciones—, y las licencias narrativas que se han tomado los autores en los detalles. El tercero, el «cómo hicimos Cosmicómic», con esbozos de algunas páginas y aspectos del storyboard e interesantes observaciones sobre la forma de trabajar conjunta de los autores.

Rossano Piccioni. Cosmicómic. El descubrimiento del Big Bang (Cosmicomic. Gli uomini che scoprirono il Big Bang, 2013). Texto de Amedeo Balbi. Barcelona: Salamandra, 2014; pp.; trad. de Julia Osuna Aguilar; ISBN: 978-84-16131-06-8. [Vista del libro en amazon.es]

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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Extraños, de Javier Sáez Castán, es un cómic de gran formato de contenido nada común. Tiene un buscado aire vintage, como de cine de serie B de terror o de viejas series de ciencia-ficción en televisión. El narrador, dentro del cómic, es Vincent Price, un actor que intervino en muchas películas del género.

Él es quien presenta tres historias tituladas «Tan grande… ¡tan rosa!», «El horror de Loch Lambton», y «Luces de Sorax». La primera, en Nueva York, trata sobre un monstruo rosa que, al principio, es horrible, aunque luego todo el mundo se va mimetizando con él. La segunda, en Escocia, es sobre un gusano extraño que adquiere un nuevo aspecto y resulta espantoso, pero que vuelve a ser aceptado cuando cambia otra vez. En la tercera, en Hollywood, una gran amenaza que se cierne sobre la humanidad es resuelta por un ser anfibio perfectamente adaptado a la sociedad de consumo en la que vive.

El título dirige la lectura: ¿quiénes son esos seres extraños o quiénes son de verdad los extraños? Podemos quedarnos en la literalidad del relato y en aceptar el final como una broma reflexiva tipo «todos somos así» o «todos somos igual de raros»; pero también podemos ver a la babosa rosa, el gusano azul y el ser anfibio verde de cada relato, que acaban alterando el blanco y negro de su entorno, como enfermedades de nuestra sociedad de las que «todos somos culpables». Por eso, aunque conectar con esta historia parece pedir, en principio, una particular conexión con las referencias y el mundo propio del autor, muchos otros lectores no aficionados al cómic y al género apreciarán también la pertinencia y la inteligencia de su crítica social.

Javier Sáez Castán. Extraños (2014). Madrid: Sexto Piso, 2014; 48 pp.; col. Sextopisoilustrado; ISBN: 978-84-15601-74-6. [Vista del libro en amazon.es]

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martes, 20 de mayo de 2014

Hilda y el trol y Hilda y el gigante de medianoche son dos cómics simpáticos firmados por Luke Pearson. La protagonista es una chica de pelo azulado que vive, junto con su madre, arquitecta, en una casa en medio del campo, en escenarios nórdicos en los que aparecen, con toda naturalidad, hombrecillos de madera, espíritus del mar, trols y gigantes. Hilda tiene también un curioso animalito de compañía llamado Brizna, con cola como de zorro y cuernecillos.

En el primer álbum, al comienzo del cual hay un plano del entorno de la casa, Hilda encuentra una roca-trol un día y se pone a dibujarlo; le sorprende una tormenta y, para poder regresar, necesitará pedir ayuda a su vecino el hombrecillo de madera; además, el trol se presentará después en su casa y Hilda se teme lo peor. En el segundo álbum suceden dos historias que hacen eco una en otra: la primera, que a Hilda y a su madre desean echarles unos pequeños elfos, a los que no ven, porque han invadido sus tierras; la segunda, que Hilda cree ver a un curioso gigante merodeando por los alrededores de su casa y tarda en saber qué busca.

Narraciones gráficamente muy bien construidas. El autor usa un número variable de viñetas por página, cambia de tamaño y forma las viñetas y usa o no recuadros de acuerdo con el momento del relato, y a veces, al principio y al final, ocupa una página completa con alguna ilustración. Al margen de su dependencia de otros dibujantes de cómic, al autor se le ha vinculado con Miyazaki y Tove Jansson, entre otros, y sí, sus historias y personajes tienen cierto parecido. También, algunas imágenes recuerdan a ilustraciones de Tolkien. La protagonista es típica —una niña decidida y segura de sí misma que no teme a nada…— pero no así las historias que protagoniza. Las narraciones podrían ser inquietantes y, de hecho, hay momentos que parecen amenazadores pero, al final, todo es de lo más amable.

Luke Pearson. Hilda y el trol (Hildafolk, 2010). Granada: Barbara Fiore, 2013; 35 pp.; trad. de Carles Andreu y Albert Vitó; ISBN: 978-84-15208-42-6.
Luke Pearson. Hilda y el gigante de medianoche (Hilda and the Midnight Giant, 2011). Granada: Barbara Fiore, 2013; 38 pp.; trad. de Carles Andreu y Albert Vitó; ISBN: 978-84-15208-43-3.


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martes, 24 de enero de 2012

Aventuras extraordinarias de Massagran
y sus continuaciones, de Josep Mª Folch i Torres, unas aventuras ilustradas de 1910, que se rehicieron en los ochenta con formato de cómic y dibujos de Josep Mª Madorellno están disponibles en castellano ahora pero sí en catalán. En castellano, para los curiosos de la historia de los libros ilustrados y del cómic, y para quienes quieran pasar un buen rato, se pueden consultar en bastantes bibliotecas.

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jueves, 12 de agosto de 2010

Algunos de los mejores chistes que conozco se los debo a las tiras de Mafalda, de Quino. A propósito de la importancia de leer, uno es el de Manolito, volviendo de clase, y reflexionando consigo mismo: «Y a mí qué más me da que el Everest sea o no navegable» (cito de memoria).

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GarcíaTrondheim.jpg
miércoles, 3 de marzo de 2010

Cómo hacer un cómic,
de Lewis Trondheim y Sergio García, es un álbum de cómic cuyo título dice con exactitud qué contiene aunque no diga lo clara y ordenamente que presenta y explica cada uno de los recursos narrativos y gráficos propios del cómic: el dibujo, la viñeta, el texto, el tiempo entre las viñetas, etc. El libro podría haberse titulado también Aprenda usted a leer cómics o Iniciación al lenguaje del cómic pues será muy útil para quien no sea lector de cómic pero quiera descubrir las particularidades de su lenguaje.

Lewis Trondheim y Sergio García. Cómo hacer un cómic (Bande dessinée apprendre et comprendre, 2006). Vigo: Faktoria K, 2009; 36 pp.; trad. de Pedro A. Almeida; ISBN: 978-84-96957-59-6.

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martes, 17 de febrero de 2009

Hay muchos personajes de cómic que son importantes para el desarrollo de la literatura infantil: porque aportan novedades argumentales o técnicas, y eso es de justicia reconocerlo aunque luego vengan otros que los imitan y que incluso llegan a ser técnicamente mejores y más populares; y porque marcan los gustos de varias generaciones que se quedan emocionalmente vinculadas con ellos. Esas son las razones de que yo incluya sus voces en un diccionario de literatura infantil y juvenil: para ver su mérito dentro de la historia particular del cómic es necesario acudir a otras fuentes. Pues bien, algunos ejemplos más son varios historietistas norteamericanos a los que se debe parte de los orígenes del cómic: Richard Felton Outcault, el primero en usar el globo (aunque hay discusiones al respecto); Rudolph Dirks, creador de los Katzenjammer Kids, unos personajes inspirados en Max y Moritz (que, a su vez, inspiraron en España las aventuras de Zipi y Zape dibujadas por Josep Escobar); Elzie Crisler Segar, autor de las tiras de Popeye, personaje que cumple ochenta años en 2009.

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Rabier-Ani-Lib-1910.jpg
Ilust. de Benjamin Rabier.
martes, 10 de febrero de 2009

Para dar a cada uno el mérito que tiene, conviene recordar algunos pioneros ilustres en la historia del cómic europeo: Christophe, autor de la primera historieta francesa; Benjamin Rabier, creador de un antecedente del pato Donald; Alain Saint-Ogan, en uno de cuyos personajes se inspiró Hergé para Tintín.

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Pitufos50.jpg
martes, 19 de agosto de 2008

Unos personajillos que tuvieron éxito durante años: Los pitufos, de Peyo (no sé por qué los traductores convirtieron «Les Schtroumpfs» en «Los pitufos» pero, pasado el tiempo, es como si hubieran dado con la única solución posible). En ellos se ve otra lección más de que una buena parte del éxito de muchas historias infantiles está en dar con una idea sencilla con la que todos conectamos bien, en este caso el multiuso de alguna palabra con la que solucionamos nuestros problemas para expresarnos con propiedad. El pitufo de la derecha, tomado de su página web, lleva una tarta porque en este 2008 los pitufos cumplen cincuenta años.

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Tabary-Laalfommagica25.jpg
miércoles, 30 de julio de 2008

Otro personaje de Goscinny, en este caso junto con Jean Tabary, fue Iznogud, un político inolvidable.

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GMLuckyLuke.jpg
Goscinny, Lucky Luke y Morris.
miércoles, 23 de julio de 2008

Después de Astérix es el turno de introducir a Lucky Luke, el personaje creado por Morris, cuyas mejores historias, las contadas por Goscinny, componen una parodia completa y desternillante de las aventuras del Oeste.

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Goscinny.jpg
miércoles, 16 de julio de 2008

Esperaba más de René Goscinny: Los primeros pasos de un guionista genial, un resumen de la vida de Goscinny centrado en su faceta de dibujante, la que intentó en sus años jóvenes. También apunta los datos de su carrera posterior como editor y guionista para subrayar su genialidad en ambos apartados, pero es un aspecto que prácticamente no se trata. En cualquier caso está bien, también porque ayuda a darse cuenta de que una parte de su talento como editor y guionista procedía de su conocimiento de todos los aspectos del trabajo de confección de un cómic.

En las próximas semanas iré poniendo los comentarios a sus personajes de cómic. Empiezo por los veinticuatro álbumes de Astérix que firmó y los cuelgo de la voz del dibujante, Albert Uderzo.

Aymar du Chatenet y Christian Marmonier. René Goscinny: Los primeros pasos de un guionista genial (La première vie d'un scénariste de génie, 2007). Barcelona: Norma, 2007; 300 pp.; trad. de Lucía Bermúdez; rotulación de Joan Moreno; ISBN: 978-84-9847-262-2.

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Job-Derib-Yak00.jpg
miércoles, 9 de julio de 2008

Yakari
,
de Job y Derib, es un personaje de cómic con un caballo extraordinario, un sueño para cualquier niño, de antes o de ahora. Pongo datos de los álbumes que conozco pero hay más.

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miércoles, 14 de noviembre de 2007

Incorporo al comentario sobre Krazy Kat, de George Herriman, un texto de Umberto Eco:

«En Krazy Kat la poesía nace de cierta terquedad lírica del autor que repite hasta el infinito su anécdota, haciendo siempre variaciones de un mismo tema (...). En una historieta semejante, el espectador, no solicitado por el gag desbordante, por la referencia realista o caricatural, por una llamada al sexo o a la violencia, substraído a la rutina de un gusto que lo lleva a buscar en los cómics la satisfacción de unas determinadas exigencias, descubre la posibilidad de un mundo puramente alusivo, un placer de tipo “musical”, un juego de sentimientos no banales».

A este comentario, que me parece certero, añadiría que no sé si la poesía de la que habla Eco se puede captar en un contexto tan diferente al de los lectores originales de la tira, que sí podían apreciar las singularidades de su lenguaje y de sus alusiones, y que tampoco sé si esa poesía puede surgir de una manera diferente a la de su origen, cuando las historietas llegaban periódicamente y así calaban poco a poco en el lector. En cualquier caso, tal vez dé igual.

Más información en La edición de Krazy Kat.

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martes, 13 de noviembre de 2007

Puestos a seguir con la misma época del álbum comentado ayer, pongo, a la derecha, la portada de una modélica edición con las mejores tiras dominicales de Little Nemo reproducidas a su tamaño original: periódico tipo sábana de 16 por 21 pulgadas. Como es un libro caro, que poca gente puede tener, hago una sugerencia: que lo tengan en las salas de espera en las que algunos sufren mucho, por ejemplo de los dentistas.

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jueves, 14 de junio de 2007

Krazy Kat
,
el personaje de cómic creado por George Herriman, tiene grandes y escasos admiradores, y a lo largo de la historia son muchos los famosos que la han aplaudido (y a veces no se puede distinguir en qué casos el elogio es sincero y en cuáles es un autoelogio a un gusto tan exclusivo). Para los entusiastas será un regalo la edición de dos años de sus páginas dominicales. Para otros, puede ser una oportunidad de ver si conectan con el particular humor surrealista del autor. Confieso que a mí me hace gracia pero no me cautiva.

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viernes, 19 de mayo de 2006

Art Spiegelman
,
que vive con su familia en Nueva York, cerca de donde se alzaban las Torres Gemelas, sufrió de cerca el impacto de los atentados del 11 de septiembre: su hija estaba en un colegio de la Zona Cero en aquellos momentos. Decidió dedicar al tema una serie de páginas de gran formato, que compuso entre 2001 y el verano del 2003 y que fue publicando en distintos periódicos, y que luego fueron recogidas, junto con unos textos explicativos del autor y unas tiras de cómic de principio de siglo, bajo el título Sin la sombra de las torres.

En esta obra, el autor revela su dominio de los recursos del cómic, emplea referencias oportunas a dibujantes del pasado, y ofrece unas imágenes, elaboradas con ayuda de ordenador, de gran poder simbólico y evocador. A la vez, deja ver su mundo interior de sentimientos mezclados y confusos: el dolor y la frustración personales se presentan entretejidas con una ira y rabia feroces hacia los dirigentes políticos de su país. No es tanto un relato como una colección de impresiones fragmentarias, que sin duda tienen valor gráfico y testimonial, pero que tendrían más fuerza todavía y serían realmente perdurables si el autor no se hubiese dejado arrastrar por sus reacciones viscerales y sus inclinaciones políticas del momento (el libro se publicó pocas semanas antes de las elecciones presidenciales norteamericanas).

Art Spiegelman. Sin la sombra de las torres (In the Shadow of no Towers, 2004). Barcelona: Norma, 2004; 38 pp.; trad. de María Ferrer; ISBN: 84-96370-38-0.

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miércoles, 22 de marzo de 2006


Me han interesado muchas cosas del libro Little Nemo 1905-2005 – Un siglo de sueños, sobre Winsor Mckay y su personaje. Pero es una pena que la maquetación no sea mejor, y más aún teniendo en cuenta qué clase de libro es, y que no incluya más historietas completas del personaje, pues de eso se trata. Además, le sobran algunos sesudos comentarios intelectuosos, como el que habla de «la cama como lugar privilegiado de la actividad onírica»... En fin, lo que al final importa son las tiras del Pequeño Nemo, un prodigio de imaginación y de calidad gráfica.

Little Nemo 1905-2005. Un siglo de sueños (2005). Volumen colectivo coordinado por Bênoit Peeters. Madrid: Sinsentido, 2005; 104 pp.; trad. de Lorenzo F. Díaz y Julio Reija; ISBN: 84-95634-72-4.
 

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Kelly-Pogo25.JPG
martes, 7 de marzo de 2006


No conozco ninguna selección en castellano de las tiras cómicas de Walt KELLY. Y, sin embargo, su personaje POGO es toda una referencia de la que beben otros dibujantes posteriores, y el fue quien nos descubrió al enemigo. 
 

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Calvin12.jpg
martes, 7 de febrero de 2006

Cuelgo hoy una reseña sobre Calvin y Hobbes, unos personajes creados por Bill Watterson, que me parecen deslumbrantes.

Y aquí va un chiste más de Calvin:

Viñeta 1, Calvin dice: —Estoy pensando crear mi propio programa de radio.
Viñeta 2, Calvin sigue: —Emitiré opiniones simplistas durante horas, ridiculizaré al que discrepe conmigo, potenciaré la división, el cinismo y un bajo nivel de diálogo con el público.
Viñeta 3, Hobbes se admira: —Diría que has nacido para ese trabajo.
Viñeta 4, Calvin replica: —¡Imagínate! ¡Te pagan por actuar como un niño de seis años!

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Schulz.jpg
miércoles, 9 de marzo de 2005

Las últimas navidades se publicó El gran libro de Charlie Brown, traducción de un libro que se había publicado a mediados de los años 60 y cuyo título, por tanto, no responde al contenido que sería lógico ahora. A la espera de una edición cuidada y completa de la obra de Charles Schulz, puede servir para conocer algunas tiras de la primera época de Carlitos y sus amigos. Como esta:

-Linus: Cuando hay un problema, ¿qué es mejor? ¿resolverlo enseguida o pararse a pensar?
-Carlitos: Pararse a pensar... sin duda... reflexionar... darle vueltas...
-Linus: Para encontrar la mejor solución, ¿a qué sí?
-Carlitos: No, ¡para darle tiempo a desaparecer!

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