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Ficha del autor 'SHUA, Ana María' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
SHUA, Ana María
Escritora argentina. 1951-. Nació en Buenos Aires. Profesora. Trabajó como periodista y como guionista de cine, y en agencias de publicidad. Autora de libros de poemas, de relatos, de novelas y de varios libros infantiles.

La puerta para salir del mundo
(1992)
Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 2002; 59 pp.; col. Pan Flauta; ilust. de Coca Franco; ISBN: 1-4000-0059-9.
9 años: lectores niños.
Narrativa: Fantasía.
Andrés se siente muy mal cuando, después de ir a un programa de televisión, ve que todo allí es una gran mentira; entonces se le aparece un extraño ser con una propuesta: si quiere «vivir para siempre en el Mundo Donde Todo es Verdad», sólo tiene que pasar un día entero sin decir mentiras con lo que, por la noche, se abrirá una puertecita por la que podrá pasar y abandonar este mundo mentiroso para siempre.
Una pluma de palona
(1992)
Contenido en la misma edición de La puerta para salir del mundo; Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 2002; 59 pp.; col. Pan Flauta; ilust. de Coca Franco; ISBN: 1-4000-0059-9.
9 años: lectores niños.
Narrativa: Fantasía.
Gabriel evita que unos chicos hagan daño a una paloma y, a la mañana siguiente, sorprendentemente aparece una pluma en su habitación; Gabriel piensa que quizá sea una pluma mágica o de la suerte y hace varias pruebas, pero todas son infructuosas. Aún así, conserva la pluma.
Tramas ingeniosamente planteadas, amenas en su desarrollo, que ayudan a entender algunos matices de la vida con sensatez y buen humor, y que atrapan también por la viveza de los diálogos: «“Mamá, ¿falta mucho para que sea grande?”, pregunta Gabriel. “¿Por qué? ¿Tanto apuro tenés?”, responde su madre. “Sí. Quiero ser grande ahora mismo. Es lo que más quiero en el mundo”».

Es francamente divertido el día que Andrés pasa sin decir mentiras: cuando se despierta y responde «ya me levanto», se ve obligado a pegar un salto «en el mismísimo “ya”»; cuando la maestra le pregunta por las razones que tuvo Colón para emprender su primer viaje, debe responder con prudencia y jugarse la mala nota: «Nadie lo puede saber con seguridad, porque no está Colón para preguntar»... Andrés da un paso hacia la madurez al comprender que la complejidad de la vida no se puede atrapar con fórmulas.

Es también gracioso y realista el modo en que Gabriel va realizando pruebas para ver qué poderes tiene su pluma pero, en este caso, la historia se vuelca sobre todo al final, cuando la pluma cumple por fin su misión. Y Gabriel comprende cómo muchas preocupaciones que hoy nos agobian acaban pasando... De paso, es un cuento útil para que algunos adultos se hagan cargo de qué tonta es la visión de la infancia como un tiempo sin preocupaciones.
Otro libro: la recopilación y nueva versión de algunos relatos populares titulada El árbol de la mujer dragón y otros cuentos.

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