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Ficha del autor 'LANDA, Mariasun' :: bienvenidosalafiesta ::    
bienvenidos a la fiesta
LANDA, Mariasun
Escritora española. 1949-. Nació en Rentería, Guipúzcoa. Licenciada en Filosofía y Letras. Profesora en la Escuela de Magisterio de San Sebastián. Autora de muchos relatos infantiles.

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Cuando los gatos se sienten tan solos
(Katuak bakar-bakarrik sentitzen direnean, 1997)
Madrid: Anaya, 1998, 9ª impr.; 90 pp.; col. Sopa de libros; ilust. de Asun BALZOLA; trad. de la autora; ISBN: 84-207-8460-5.
15 años: lectores jóvenes.
Narrativa: Vida diaria.
Maider, a punto de cumplir doce años, habla de su cariño por Ofelia, una gata que recogió hace tiempo de la calle, y de las desavenencias entre su padre y su madre, que se desencadenan cuando su madre decide volver a ser actriz y a su padre no le parece bien. A la crisis en el matrimonio se une que Ofelia huye y Maider va tras ella.
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Elefante corazón de pájaro
(Elefante txori-bihotza, 2001)
Madrid: Anaya, 2004, 3ª impr.; 70 pp.; col. Sopa de libros; ilust. de Emilio URBERUAGA; ISBN: 84-667-0618-6.
9 años: lectores niños.
Narrativa: Fantasía.
Una profesora escribe a un amigo contándole cómo, después de responder a un anuncio, acabó en África como profesora de unos elefantes. Al principio fue difícil, pues los elefantes son un tanto especiales, pero todo mejoró cuando conoció a Kikunga, una elefanta con corazón de pájaro.
Cuando los gatos se sienten tan solos es un relato bien planificado y narrado, en su conjunto y en cada uno de sus episodios. Están bien cogidos el mundo interior y las reacciones externas de la narradora: su necesidad de afecto, su rabia, su histerismo, sus enfados, sus respuestas hirientes... La novela toma también su fuerza de que los personajes secundarios están bien perfilados con pocos rasgos: la abuela, el primo Santi, el pobre pececillo... Son muchas las cuestiones que se apuntan en este segundo plano: el cerrilismo del padre que no quiere que su mujer siga su propio camino, la dureza de la madre que no cede a costa de la probable ruptura matrimonial, la incomprensión de la abuela hacia la postura de la madre... Pero todo está puesto al servicio de mostrar con qué intensidad sufre un niño colocado en medio del conflicto, con un estilo «minimalista» que resulta perfecto para reflejar los matices de los sentimientos de Maider. Un detalle: cuando se pierde y es recogida en la carretera por una mujer algo mayor, dice que «me hablaba como si me riñera y eso me gustó en aquellos momentos, sabía que podía descansar ya, que estaba en buenas manos».

Elefante corazón de pájaro tiene otros aires. Es una historia en la que se unen un texto gracioso y sugerente con unas ilustraciones a doble página que recogen momentos concretos del relato y que revelan el particular talento del ilustrador para dibujar animales y escenas de selva. Con ellas se avivan el interés y la imaginación del lector, y se apuntalan las ideas que se desprenden del argumento: el talante combativo de la maestra, los comportamientos revoltosos y caóticos de los elefantes, el elogio y la victoria final de la candidez y la bondad que representa Kikunga.

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